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ACEQUIA DEL TORIL un monumento natural, único en Europa.

ACEQUIA DEL TORIL - ALICÚN

ACEQUIA DEL TORIL – ALICÚN

Cerca de Guadix, en la confluencia de los ríos Fardes y Gor se encuentra el Balneario de Alicún de las Torres. En la zona emergen varios manantiales de aguas termales, que pudieron ser utilizadas desde tiempos prehistóricos, puesto que en sus inmediaciones se encuentran numerosos restos de dólmenes, pertenecientes al Parque Megalítico de Gorafe. Destaca entre todos los manantiales, la conocida como Acequia del Toril o Acueducto del Toril, que inicia su recorrido precisamente en los Baños de Alicún de las Torres. 

Acequia del Toril

Resulta curioso ver un enclave de exuberante vegetación, rodeado de tierras desérticas, dominadas por impresionantes y bellas cárcavas. Antes de llegar a la zona del Balneario de Alicún, por cualquiera de sus vías de comunicación, la vista se pierde y casi se aburre de contemplar un paisaje monótono, lleno de laderas desnudas, tapizadas con algo de esparto y algunos pinos carrascos. Sin embargo, al llegar al Balneario, todo cambia, como por arte de magia, se abre ante nuestros ojos un pequeño oasis.

ACEQUIA DEL TORIL - ALICÚN DE LAS TORRES

ACEQUIA DEL TORIL – ALICÚN DE LAS TORRES

El motivo de este cambio tan drástico se lo debemos a la presencia de las aguas sobrantes del manantial que, a temperatura de 35ºC y cargadas de sales solubles, fluyen a lo largo de diferentes cauces, que terminan regando los olivares de la vega del río Fardes. Entre ellos se encuentra la Acequia del Toril,. 

El acueducto o Acequia del Toril, es una formación travertínica (de piedra caliza porosa), en forma de muralla. Tiene un trazado serpenteante, de algo más de 1,5 kilómetros de longitud, lo que lo hace muy estable, alcanzando por algunos puntos más de 10 metros de altura. El espesor de sus paredes es variable, en el cauce de mayor altura el grosor de las paredes llega a alcanzar los tres metros en su base y los 70 centímetros en su parte más alta, por donde discurre el agua. 

La Acequia del Toril, está formada por caliza porosa. Se ha creado por la naturaleza sin la ayuda del hombre, en el transcurso de los milenios. Eso sí, desde la llegada de los primeros pobladores de la zona, ya en época prehistórica, utilizaron esta canalización de agua para abastecer un asentamiento desde una de las ocho fuentes termales que hay en el entorno.

ACEQUIA DEL TORIL

ACEQUIA DEL TORIL

La existencia de este monumento natural, único en Europa, ha sido posible gracias a que las aguas que discurren por la acequia, a una temperatura superior a los 35 grados, están cargadas de sales solubles, sobre todo carbonato cálcico y sulfato de magnesio. Estas sales se han ido precipitando, poco a poco, al enfriarse las aguas sobrantes del Balneario, hasta crear una base rocosa que ha ido creciendo hasta convertir el recorrido en un acueducto natural. Según estudios del Instituto Geominero de España, los travertinos de la Acequia del Toril tienen dataciones que van entre los 205.000 años, los más antiguos, y 35.000 años, los más modernos. 

En un principio, estas canalizaciones discurrían a ras del suelo de forma natural, pero mientras que el terreno bajaba en una suave pendiente, el agua se ha mantenido su nivel. Así, que se puede decir, que nadie ha construido una infraestructura para que la acequia continúe su camino hacia los campos de cultivo.

El agua de la acequia del Toril, está clasificada como sulfatada, bicarbonatada y calcico-magnésica. 

Algunas plantas de la Acequia del Toril.

ACEQUIA DEL TORIL - ALICÚN DE LAS TORRES

ACEQUIA DEL TORIL – ALICÚN DE LAS TORRES

Recorrer el camino que discurre paralelo a la Acequia del Toril es un regalo para los amantes de la naturaleza, y de la botánica en especial.

El muro del acueducto del Toril, por su singular porosidad y humedad constante, se encuentra tapizado por una densa vegetación, entre las que destaca la pajarilla de agua, el ruibarbo o la cañota real, pero también hay tarajales, enebros y romeros. En las zonas umbrías, donde rezuma el agua, se encuentran comunidades de culantrillo de pozo, y las paredes verticales que sostienen la Acequia del Toril, en las que ya no se filtra el agua, están tapizadas por capellanes de junco negro. Sin embargo, en el lado sur de estas paredes, cuando se ha secado el tapiz, es el tiempo en el que afloran comunidades de plantas halófitas, es decir que crecen bien en suelos salitrosos. De estas comunidades hay que destacar el Limonium alicunense, una especie endémica y única de la zona, que se ve acompañada por Atriplex halimus, Aster squamatus y Salsola vermiculata.

La naturaleza nos ha dejado en el muro de la Acequia del Toril algunos pasos entre su cara norte y sur, así como cuevas y túneles por los que se puede cruzar de un lado a otro de la base de este fantástico acueducto. Por todo ello, acercarse hasta este enclave, que forma parte del Geoparque del Cuaternario Valles del Norte de Granada, es más que recomendable en cualquier época del año.

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