ALMAZARA DE LAS LAERILLAS Mas de 800 años elaborando aceite de oliva

MOLINO HIDRAULICO - ALMAZARA DE LAS LAERILLAS

MOLINO HIDRAULICO – ALMAZARA DE LAS LAERILLAS

Nigüelas se encuentra en el Noreste del Valle de Lecrín, en la misma falda de Sierra Nevada, protegiendo al pueblo de los vientos fríos. Nigüelas cuenta con un clima privilegiado de inviernos suaves, veranos secos y calurosos, y unas precipitaciones que se concentran sobre todo en otoño y en invierno. Este microclima unido a la abundancia de agua, proveniente de una amplia red fluvial, han favorecido que desde la prehistoria el hombre decidiera asentarse en estas tierras. 

Posteriormente fenicios, íberos, romanos y visigodos también estuvieron por estos lares. Sin embargo, no es hasta la llegada de los árabes a Nigüelas, en el siglo IX, cuando se comenzó a urbanizar el asentamiento. 

Las primeras referencias escritas de la alquería de Nigüelas datan del siglo IX, cuando se comenta que hay un hisn (fortaleza) en esta parte del Valle de Lecrín. Según los expertos la fortificación estaría localizada junto a la falla de Nigüelas. 

TINAJAS PARA EL ESTRUJO - ALMAZARA DE LAS LAERILLAS

TINAJAS PARA EL ESTRUJO – ALMAZARA DE LAS LAERILLAS

Durante la etapa musulmana la población se dedicaba fundamentalmente a la agricultura, y se crearon las acequias que todavía perduran. La canalización más importante de esta zona es la acequia de Nigüelas-Dúrcal, de cuyo caudal se abastece la almazara de Las Laerillas.

La acequia de Nigüelas-Dúrcal toma las aguas del río Torrente. 

Almazara de Las Laerillas

Las almazaras son el lugar donde se transforman las aceitunas. La de las Laerillas es, quizás, la almazara mejor conservada de toda Andalucía y probablemente una de las mejores de la Península. 

Aunque en la mayoría de los estudios anteriores a 2015 se dice que esta almazara data del siglo XV, a tenor de los estudios realizados posteriormente, se ha podido constatar que este molino existía ya desde el siglo XI – XII. Lo más sorprendente de todo es, que desde entonces hasta mediados del siglo XX, esta almazara ha estado fabricando aceite, ¡Más de 800 años!. Eso sí, la mayor parte del inmueble que podemos ver actualmente fue levantado en el siglo XV – XVI, sobre el preexistente. 

En una visita a la almazara de Las Laerillas, tendremos la oportunidad de aprender sobre el proceso de transformación de la aceituna.

Almacenamiento de la aceituna

TROJES - ALMAZARA DE LAS LAERILLAS

TROJES – ALMAZARA DE LAS LAERILLAS

Lo primero que nos llama la atención al entrar por la puerta de la almazara de las Laerillas de Nigüelas es que el camino que atraviesa el patio, que lleva hasta el molino, está flanqueado por un muro de unos 40 centímetros de alto, que está compartimentado en cajones de diversos tamaños. Nos contó la guía de la almazara que eso son los trojes, el lugar donde cada agricultor vertía sus aceitunas recién traídas del campo. La diferencia de tamaño de estos trojes iba en función de la cantidad de olivos que tuviera cada agricultor, no pudiéndose mezclar las aceitunas de unos y otros. 

Las aceitunas una vez recolectadas y transportadas a los trojes, donde pasaban horas e incluso días, eran llevadas al primer procesado, la molienda. Este proceso se realiza por la acción mecánica de un molino.

Molienda de la aceituna

MOLINO DE SANGRE - ALMAZARA DE LAS LAERILLAS

MOLINO DE SANGRE – ALMAZARA DE LAS LAERILLAS

Al fondo del patio se encuentra el molino más antiguo, el de sangre. Su mecanismo es muy sencillo. Consiste en una muela olearia o rueda de moler vertical, que gira sobre una solera horizontal, ligeramente peraltada.

La muela está unida a una viga vertical que actúa como eje de giro en el centro de la solera, y esta a su vez, está encajada a una viga de los muros del edificio. 

De la muela parte un eje horizontal que se engancha a la albarda del animal. Los burros caminaban en círculos, con los ojos tapados, accionando la muela que por su peso y la rotación va aplastando las aceitunas, hasta convertirlas en una pasta homogénea.

El molino de sangre era accionado también por los esclavos. De hecho en una de las paredes de esta sala, hay expuestos unos grilletes encontrados en el molino, que se han datado en el siglo XI.

La acción de molienda de la aceituna también se hacía con un molino hidráulico, situado frente al molino de sangre. Para accionar el molino hidráulico los árabes desviaron parte de la acequia que atraviesa el pueblo de Nigüelas. El agua era pasada por un estrecho embudo, cuyo caudal era regulable, imprimiendo más o menos velocidad al molino. La fuerza del agua incidía en un rodezno que era de madera hasta el siglo XIX y de metal posteriormente. El rodezno era el que hacía girar el molino. 

La masa resultante de la molienda de las aceitunas se llama estrujo, y es depositada en tinajas hasta que se lleva al siguiente paso, el prensado. 

Prensado de la aceituna 

PRENSA - ALMAZARA DE LAS LAERILLAS - NIGÜELAS

PRENSA – ALMAZARA DE LAS LAERILLAS – NIGÜELAS

Las prensas que se encuentran en esta almazara son de “viga y quintal”. Son un sistema sencillo basado en las palancas de segundo género. Ejerciendo presión en un extremo de la prensa, se consigue extraer el aceite de la pasta de estrujo, que previamente se ha puesto en tortas de esparto o capachos.

Impresiona ver esta prensa formada por gruesas vigas de madera, de más de 12 metros, unidas por pernos de madera y maromas de esparto. 

PRENSA - ALMAZARA DE LAS LAERILLAS

PRENSA – ALMAZARA DE LAS LAERILLAS

Primero se hacía un primer prensado en frío, obteniendo el aceite más cotizado de todos, el “virgen extra”. 

Las tongas formadas por capas sucesivas de pasta sobre capachos, que habían sido prensadas, pasaban posteriormente al prensado en caliente. Del prensado en caliente se extraía, por un lado un aceite que era utilizado en los candiles, y por otro, el alpechín que tras un proceso con cal apagada, servía de abono de los campos. 

Después de una intensa visita guiada de más de una hora de duración, solo nos queda pasar por la antigua tienda y despacho de aceite, espacio que conserva grandes orzas de barro. Allí adquirimos el libro “La Almazara de Las Laerillas, Nigüelas. Patrimonio preindustrial del Valle de Lecrín”. Escrito por la historiadora del Arte Sonsoles Pizarro, de donde hemos sacado la información para este artículo.

Horario de Visita  a la Almazara de Las Laerillas

  • Sábados y domingos de 11.00 a 13:00 horas – y – de 18.00 a 20:00 horas
  • De Lunes a viernes concertar cita previa en almazaralaslaerillas@gmail.com – 958  777744 – 680194285

 

 

 

 

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