• Síguenos

BAÑOS ÁRABES DE FERREIRA Construidos en torno al siglo XIII

BAÑOS ÁRABES DE FERREIRA

BAÑOS ÁRABES DE FERREIRA

En un paseo por el Marquesado del Zenete podemos descubrir diferentes baños árabes que quedan en pie. Hoy visitamos los baños árabes de Ferreira.

Que Granada es una provincia rica en agua, no es ningún secreto. Gracias a ello, se construyeron durante la época romana varias termas. Posteriormente, los musulmanes supieron sacarle partido a la cantidad de agua que corría por las acequias, canalizándola hasta las urbes, donde alimentaban los baños árabes. La importancia sanitaria y religiosa que alcanzaron los baños en la etapa musulmana, fue tan extraordinaria que en casi todas las poblaciones se levantaron baños públicos.

Entre los baños árabes restaurados en Granada, que son visitables, destacamos El Bañuelo, en el barrio del Albaicín, el de Alhama, o el de la Marzuela, en Baza. Otros como el de Churriana de la Vega y el de Cogollos Vega, no se han terminado de restaurar. 

Menos conocidos son los baños de los pueblos del marquesado del Zenete.

Los baños árabes

En general, los baños árabes solían disponer de distintas estancias: vestuario, salas de agua fría, templada y caliente, y caldera. 

PARTIDOR DE LA ACEQUIA FRENTE A LOS BAÑOS ÁRABES DE FERREIRA

PARTIDOR DE LA ACEQUIA – FRENTE A LOS BAÑOS ÁRABES DE FERREIRA

La sala principal era la templada, siendo la estancia más grande y donde se pasaba el mayor tiempo. En la sala central, a la que se accedía tras haber pasado por las salas de masaje, se descansaba, bebía, e incluso se realizaban retoques estéticos de maquillaje y peinado en caso de las mujeres, y de la barba y el cabello, en los hombres. Hombres y mujeres acudían a los baños en horarios diferentes.

En los baños árabes tenían gran trascendencia las decoraciones con motivos geométricos. En sus techo se disponían vidrios de colores, en forma de estrella, que creaban un ambiente de relax y tranquilidad.

Los baños públicos eran punto de encuentro de las gentes del lugar, y de todas las clases sociales. Para los musulmanes, su asistencia a estos edificios era obligatoria, puesto que estaba considerado como una actividad no solo higiénica, sino también religiosa. 

No solo los árabes hacían uso de los hammám o baños públicos, sino que hubo ciudades donde judíos, cristianos y musulmanes hacían uso conjuntamente de estos espacios. Eso sí, cada etnia tenía sus días. 

Tras la conquista castellana el declive de los baños fue en aumento. En un principio, según las Capitulaciones  firmadas en Santa Fe, se permitió que los musulmanes pudieran guardar sus usos y costumbres. Cuestión que cambió tras la primera rebelión de los mudéjares en las Navidades de 1499. En 1526 ya quedaban muy pocos baños públicos en uso en el reino de Granada. 

Baño árabe de Ferreira 

SALA - BAÑOS ÁRABES DE FERREIRA -

SALA – BAÑOS ÁRABES DE FERREIRA – Imagen: Juan Carlos Cazalla Montijano.

El baño árabe de Ferreira se encuentra al lado de la acequia principal, justo a la entrada del pueblo. 

El edificio sigue la tipología habitual del baño árabe, propio del mundo rural nazarí, consistente en la sucesión de distintas salas de planta rectangular, cada una con su función específica. Este baño público está orientado en sentido Este – Oeste. Su fábrica es homogénea y de gran solidez. Está realizado de mampostería de esquistos unidos con mortero de cal y arena. Estos baños fueron reutilizados a partir del siglo XVI para uso doméstico, garantizándose así su estado de conservación, ya que la estructura del baño permanece actualmente inserta en una vivienda.

El baño árabe de Ferreira es bastante pequeño, su superficie no llega a los 31 metros cuadrados, aunque se conservan restos muy importantes del mismo. Hasta nuestros días han perdurado las tres naves rectangulares que lo componían. Cada una de ellas tiene 5 metros de largo por 1,56 metros de ancho, la más oriental, y 2,30 metros las restantes. Todas ellas se cubren con bóveda de cañón en cuya clave se abren tres lucernas rectangulares. 

PLANTA Y ALZADO - BAÑOS ÁRABES DE FERREIRA

PLANTA Y ALZADO – BAÑOS ÁRABES DE FERREIRA

Al norte de las tres naves, y transversal a ellas, debió de existir otra sala, llamada al-bayt al-maslaj. Esta sala servía de vestíbulo, guardarropa o vestuario. Era la antesala al baño y aquí los usuarios se despojaban de sus ropas y recibían: toallas, jabón, esponja, zancos de madera para no quemarse los pies y un par de cubos de madera. Desde aquí se accedería, a la primera de las naves conservadas, la sala fría o al-bayt al-barid. Esta  sala estaba destinada al descanso, preparación para el baño y la reaclimatización de los bañistas antes de abandonar el edificio.

La estancia del medio correspondería a la sala templada o al-bayt al-wastani, y por último estaría la sala caliente o al-bayt al-sajun. La caldera (al-burma), estaba situada bajo la sala caliente.

En cuanto a la fecha de construcción de los baños árabes de Ferreira, poco se sabe. Los historiadores datan esta infraestructura en torno al siglo XIII. 

Tras la conquista por parte de las tropas castellanas, muchas de las tierras de los moriscos fueron requisadas, y aunque podrían tener el usufructo debían de pagar un tributo a la corona. 

En septiembre de 1499, Abubaquiz, un morisco de Ferreira se dirigió hasta el corregidor de Guadix, para pedir que le devolvieran sus tierras, más cuarenta pesantes de plata, que Ravanera, alcaide del Zenete, le usurpó. Abubaquiz era el dueño del baño árabe de Ferreira y dos hazas de tierra.

El corregidor dictaminó:

“mandasemos proveer mandándole tornar e restituyr las dichas sus tierras e vaño e los dichos quarenta pesantes de plata que asy diz que le tiene quitados e tomados el dicho Ravanera”.

Según los documentos históricos de 1511, se sabe que el baño árabe de Ferreira estuvo en uso a comienzos del siglo XVI, y que el bañero era pagado en especies de cebada por los usuarios, al menos, hasta 1526.

Los baños de Ferreira funcionaron ininterrumpidamente hasta 1566, año en que fueron cerrados, al igual que pasó con el resto de los baños del Zenete, cuando se prohibió su uso a los moriscos.

Junto a los baños árabes de Ferreira, se levanta un inmueble de grandes dimensiones, de fábrica de mampostería de pizarra, bajo el cual pasa una de las acequias del pueblo. Esta acequia se ha utilizado hasta hace pocos años para suministrar energía a una carpintería allí instalada, y cuya maquinaria es todavía visible.

Deja una respuesta

Etiquetado , , , , , .Enlace para bookmark : Enlace permanente.

Deja un comentario