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CASA GRANDE DE PADUL Castillo de la familia Aróstegui

CASA GRANDE DE PADUL

CASA GRANDE DE PADUL

El patrimonio histórico, cultural y natural de Padul es amplio. Aquí podrás conocer desde enclaves donde los animales prehistóricos campaban a sus anchas, hasta edificios emblemáticos para la localidad levantados en el siglo XX, pasando claro, por inmuebles construidos tras la conquista castellana. Si decides visitar este pueblo, perteneciente al Valle de Lecrín, durante el verano, en esos días que a las 10 de la mañana el sol ya aprieta, te recomendamos que primero recorras “la Ruta del Mamut”, una senda apta para toda la familia que te muestra un enclave natural único y de gran belleza. Después, un recorrido por los lugares históricos de Padul no solo te hará tener una visión más amplia de la localidad, sino que además podrás tomarte un tentempié en alguno de los bares y cafeterías del pueblo. En nuestro deambular hemos llegado hasta el Castillo-Palacio de los Condes de Padul, conocido también como Casa Grande de Padul.

Casa Grande de Padul

CASA GRANDE DE PADUL

CASA GRANDE DE PADUL

Casa Grande de Padul, es un palacio de estilo barroco, enclavado en lo que en su día fueron las afueras del pueblo. El inmueble que hoy podemos ver se levantó por la familia Aróstegui, a principios del siglo XVII, sobre la antigua casona vasca que Martín Pérez Aróstegui y Aguirre, el Viejo de Vergara, construyó pocos años después de la toma definitiva de Granada.

Martín Pérez Aróstegui y Aguirre fue un militar, que ayudó a la reconquista de Granada, a las órdenes de los Reyes Católicos. Los monarcas en agradecimiento a la familia Aróstegui por los servicios prestados durante la contienda, les donaron una finca en Padul, que sirviera tanto para su disfrute como para asegurarse el control de aquella villa, puerta principal de entrada al Valle de Lecrín y a la Alpujarra.

En estas tierras, los Aróstegui, construyeron una primera vivienda, que según la creencia popular, se asentó sobre los restos de alguna fortificación islámica. Sin embargo, esto no pudo ser así, debido fundamentalmente a la situación topográfica del inmueble, que se encuentra a media ladera, además en las crónicas escritas por Mármol Carvajal en el siglo XVI, se sitúa un fortín cristiano cerca de la iglesia y una atalaya “enemiga”, a las afueras del pueblo.

El apellido Pérez Aróstegui ganó fama y gloria, a partir del verano del 1569, durante el ataque de los moriscos rebeldes del Valle de Lecrín al Padul. En la noche del 20 al 21 de agosto de dicho año más de 500 moriscos cercaron la iglesia, el fuerte, y las casas del pueblo. Pero los cristianos, a pesar de las bajas resistieron. Un gran número de atacantes se dirigieron a la Casa grande del vasco D. Martín Pérez Aróstegui, pero él se encontraba dentro con cuatro mozos cristianos y tres moriscos amigos.

Martín intentó negociar con los atacantes para que depusieran su actitud, pero no hubo acuerdo y estos incendiaron la puerta, hicieron un agujero en la pared con picos y azadones. Los defensores de la casa aplacaron el fuego y con un arma de caza derribaron a ocho importantes gobernantes moriscos, hecho que les dio un respiro hasta que llegaron tropas cristianas, en su ayuda, a la mañana siguiente.

En el frontispicio de la Casa Palacio figura una cartela que recuerda este hecho histórico protagonizado por Martín Pérez de Aróstegui en el año 1569.

CASA GRANDE DE PADUL - CARTELA

CASA GRANDE DE PADUL – CARTELA

En la primera década del siglo XVII D. Antonio Pérez de Aróstegui y Zazo, Secretario de los reyes Felipe III y Felipe IV, fundador del Mayorazgo del Padul, e hijo de Martín Pérez de Aróstegui, decidió levantar un nuevo inmueble. Se erigió como una casa-fortaleza, primando más el carácter defensivo y residencial que el lujo, la comodidad, y el deleite de los tradicionales palacios de la época. Este caserón está protegido por una gran cerca.

CASA GRANDE DE PADUL - HERALDICA- Pérez Aróstegui

CASA GRANDE DE PADUL – HERALDICA- Pérez Aróstegui

El edificio se sitúa en el interior de un gran espacio casi cuadrado, cuyo acceso se realiza por un gran portón desde la calle Escuelas. A través de éste, se accede a una gran explanada que en el pasado se empleó como tierra de labranza y que posteriormente se vio ocupada por diversas construcciones, derribadas en los años 80 del siglo XX.

El caserón se alza hoy solitario en la zona Suroeste de la parcela. Destaca su gran sobriedad, las cintas de sillería en las esquinas, las torres circulares huecas, de reciente construcción, ya que las primitivas se derrumbaron con el terremoto de 1884 y la elegante portada de entrada, que es adintelada con finas pilastras laterales que acogen gruesos pilares almohadillados. Sobre la puerta, se sitúa la placa conmemorativa antes referida y coronando el conjunto una gran heráldica familiar hecha en mármol.

En la Revisión bibliográfica para el estudio del patrimonio histórico artístico en el Valle de Lecrín (Granada), Siglos XIII al XVII, escrito por María Aurora Molina Fajardo, podemos leer:

La casona se organiza con dos cuerpos que forman una planta en forma de L, alzando dos pisos. En el lado menor se dispone la entrada al interior del edificio atravesando un zaguán y una estancia que da paso a las habitaciones nobles de la planta baja y que también daría acceso a las habitaciones superiores por una escalera desaparecida y que aún no se ha repuesto, quedando la planta superior inaccesible, a no ser que se emplee una escalera de mano. A la derecha del zaguán se organiza el cuerpo principal de la casa que presenta una crujía abrigada por dos torres cuadradas en sus extremos. Desde el zaguán también se accede a un patio rectangular con un pozo, al que se abren ventanas de las dependencias anejas con su característico marco de piedra. Este patio a su vez,comunica con otro segundo que aparece vacío.

CASA GRANDE DE PADUL -001

CASA GRANDE DE PADUL

Casa Grande de Padul es además un palacio de Asiento, es decir, aquellos que contaban con bancos entre la entrada y el zaguán destinado a los pobres que pedían comida.

Este emblemático lugar protagonizó otros dos acontecimientos históricos, uno ocurrido en septiembre de 1810, cuando Juan Fernández de Cañas, “alcalde caridad”, asaltó la Casa Grande arrebatándosela a los franceses.

Durante la Guerra Civil y los años sucesivos, la Casa Grande de Padul, fue conocida como el Penal de los Gudaris, pues sirvió de cárcel militar y campo de concentración, que albergaba presos políticos y prisioneros de frentes de guerra de la Alpujarra y Almería.

En el interior del edificio se levantó un altar con una Virgen de las Mercedes, patrona de prisiones, tallada por los propios presos. D. Benjamín González, cura párroco de la localidad, en aquel entonces, oficiaba la misa allí todos los domingos.

 

El Castillo-Palacio de los Condes de Padul, o Casa Grande de Padul está inscrito como  Bien de Interés Cultural (B.I.C.) desde 1981.

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3 Respuestas a CASA GRANDE DE PADUL Castillo de la familia Aróstegui

  1. José Ruiz Montes dice:

    El camino de los Gudaris, que sube a la Atalaya, fue excavado por los Gudaris que refiere ??.

    • Rincones de Granada dice:

      Buenos días José Ruiz Montes. Efectivamente, la Casa Grande de Padul se llamó Penal de los Gudaris, durante la Guerra Civil, por albergar en su interior y durante 14 meses, a los soldados vascos que las construyeron el camino que sube a la Atalaya, conocido como “camino o vereda de los Guradis”.

      • Rincones de Granada dice:

        La Casa Grande de Padul contaba con grandes salones, lo que permitía instalar dormitorios y las dependencias necesarias, para ser convertida en prisión. Ayudaba la amplitud de sus patios, imprescindibles en un recinto penitenciario.

        El campo de la Casa Grande es quizás uno de los menos documentados de Andalucía. Pero por este centro y otros dos que existieronnen Padul (el Corralón de negocios y el Olivarillo) pasaron unos cinco mil presos políticos, la mayoría, procedentes del País Vasco.
        De su paso por allí queda el camino de los Gudaris, una vereda abierta en la Sierra del Manar por presos políticos vascos durante la Guerra Civil. Estos internos realizaron trabajos forzados, de sol a sol, para construir el camino que permitiría realizar la repoblación forestal y que ahora forma parte de una ruta de senderismo. Tampoco hay ninguna alusión en la vereda al trabajo esclavo de estos presos del franquismo.

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