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CASTILLO DE COGOLLOS VEGA Una fortaleza emiral posiblemente construida en el siglo IX

CERRO DONDE SE LEVANTÓ EL CASTILLO DE COGOLLOS VEGA

CERRO DONDE SE LEVANTÓ EL CASTILLO DE COGOLLOS VEGA

Cogollos Vega es uno de esos pueblos del cinturón granadino, que por estar cerca de la capital, no le prestamos mucha atención. Esta localidad cuenta con un rico patrimonio, tanto paisajístico como histórico y monumental, que merece la pena descubrir. Conocidos son los baños árabes, la cercana torre atalaya, la Iglesia de la Anunciación, o incluso, los yacimientos arqueológicos del Neolítico. Sin embargo es menos conocido que en la peña que domina el pueblo de Cogollos Vega, existan los restos de un castillo de época emiral.

El Pueblo de Cogollos Vega se construyó al pie de los restos de una antigua fortaleza árabe de la que, hoy en día, apenas quedan unos escasos restos murarios, visibles solo desde la lejanía o desde el aire.

El Castillo de Cogollos Vega se localiza en el Cerro del Cuco, un cerro muy escarpado, con paredes de rocas verticales en sus lados sur y sureste, mientras que en el lado opuesto las laderas descienden en pendiente, y actualmente están aterrazadas. Desde esta fortificación se controlaba el antiguo camino que iba de Elvira a Guadix por Güevejar, Cogollos, El Molinillo y Diezma. 

Poco se conoce de la fortaleza de Cogollos Vega, pero debió de abandonarse entre el siglo XI y el XII, al pasar la capital del reino a Granada y cambiar el camino a Guadix a través de La Peza.

La población se situaba en las laderas Oeste y Noroeste del Cerro, lugares donde se ha recogido abundante cerámica. Los lados que dan sobre el río Bermejo y la población actual de Cogollos Vega, están formados por paredes cortadas a plomo, que presentan una defensa natural, bajo las cuales se aprecia el camino medieval.

COGOLLOS VEGA Y CERRO DEL CUCO - DONDE SE LEVANTÓ EL CASTILLO DE COGOLLOS VEGA

COGOLLOS VEGA Y CERRO DEL CUCO – DONDE SE LEVANTÓ EL CASTILLO DE COGOLLOS VEGA

Jesús Martín Civantos y José María Martín García, en su “Inventario de arquitectura militar de la provincia de Granada. Siglos VIII al XVIII”, nos cuentan que apenas se aprecian en superficie restos estructurales del recinto militar. 

Tampoco se han efectuado excavaciones arqueológicas, pero en las prospecciones de superficie, realizadas en las terrazas de los cultivos existentes, se han podido localizar materiales cerámicos. Gracias a estas cerámicas encontradas, entre ellas unos ataifores (platos hondos) de vedrío verde interior y melado exterior, y otras piezas de cocina también vidriadas, y tinajas estampilladas, se ha podido constatar que hubo una clara ocupación del Castillo de Cogollos Vega en torno al siglo XII. Sin embargo, se han hallado otros materiales, que aunque escasos, pueden adelantar el origen de este asentamiento a una época anterior, concretamente a la época emiral.

CERRO DONDE SE LEVANTÓ EL CASTILLO DE COGOLLOS VEGA 2

CERRO DONDE SE LEVANTÓ EL CASTILLO DE COGOLLOS VEGA

Estos materiales son restos de una tinaja de sección triangular, que coincide en su elaboración con otras cerámicas manufacturadas en el Cerro del Molino del Tercio, situado en el Salar, y en la Alcazaba de Madinat Ilbira, que se localizaba en el Cerro del Sombrerete, en el municipio de Atarfe, y que se pueden fechar en torno al siglo IX.

Tras la conquista castellana, los bancales cercanos al castillo de Cogollos Vega fueron denominados como pago de Majaralcayda, o Maxaralcayda, y se localizaban junto al castillo denominado Elchin, topónimo que debe tratarse de una deformación de Astin o Astiban, cuya fortaleza “hisn Astin”, se cita en las crónicas árabes de Airb e Ibn Hayyan. En ellas se narran los conflictos en el emirato durante el siglo X, en concreto, se menciona, como el hisn Astin se rebeló contra el emir `Abd Allãh, siendo posteriormente ocupado por Ibn Hafsun, desde el 913 al 925.

Debido a que el castillo de Astin y la cercana fortaleza de la Peña Furata, estaban causando daños a las gentes de Granada y de la capital de Elvira, el califa Abd al-Rahman III decidió intervenir, en el año 913, sometiendo a las dos fortalezas y pacificando la zona.

Ibn Hayyan lo detalla de la siguiente manera: 

Entonces emprendió el califa an-Nāsir el regreso por Aštīban y la fortaleza de Peña Forata, de las del maldito Ibn Hasfsun, que hacían daño a las gentes de la fortaleza de Granada y de la capital, Elvira, siendo extremadamente fuertes e inexpugnables. Los ejércitos ocuparon allí, rodeándolas y combatiéndolas de la manera más encarnizada, y durante 20 días completos, sin que pudiera tomárselas, por lo que an-Nāsir ordenó hacer contrabaluartes que guarneció con los hombres más aguerridos, fortalecidos con provisiones y pertrechos, de modo que no tuvieran ni que asomar la cabeza, todo lo cual hizo a la perfección, con todo su talento y demostración de fuerza. Así quedaron en paz las coras de Jáen y Elvira y sus dependencias, regresando a la capital.

Abd al-Rahman III, ordenó la destrucción de la mayoría de alcazabas y fortalezas. A los habitantes de los castillos de Astin y Furata, “les dio la posibilidad de descender hasta el llano del entorno”.

Según Miguel Jiménez Puertas, en su estudio: “Nacimiento y transformación de los regadíos en la Vega de Granada: Cogollos Vega y Calicasas en época medieval y moderna”, se puede identificar el “hisn Aštīban” que aparece en los relatos de Ibn Hayyan, como el Castillo de Cogollos-Vega.

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