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CASTILLO DE TORRE PESQUERA Una fortificación de alquería levantada en el siglo XIII.

CASTILLO DE TORRE PESQUERA - Foto: Juan Carlos Cazalla Montijano

CASTILLO DE TORRE PESQUERA – Foto: Juan Carlos Cazalla Montijano

Cerca de la carretera que une el Castillo de Zagra y el Castillo de Fuentes de Cesna, todavía queda en pie, los restos de una fortaleza árabe: Torre Pesquera.

Castillo de Torre Pesquera

Acercarse a Torre Pesquera, es toda una aventura, que nos adentra a una época en la que tanto los nazaríes como los castellanos, luchaban por ampliar sus fronteras. Solo por la belleza del entorno, merece la pena darse el paseo hasta este baluarte nazarí.

Los musulmanes aprovecharon para emplazar el Castillo de Pesquera la cima de un espolón rocoso, que desciende desde la sierra cercana hacia el río Pesquera, de donde toma su nombre.

EL Castillo de Pesquera se levantó en el siglo XIII, y aunque estaba vinculado a una aldea rural o alquería, existente a los pies del espolón, tuvo una gran importancia a la hora de controlar el territorio cercano, de las incursiones enemigas.

CASTILLO DE TORRE PESQUERA - Foto: Juan Carlos Cazalla Montijano

CASTILLO DE TORRE PESQUERA – Foto: Juan Carlos Cazalla Montijano

La función principal, de Torre Pesquera, era la de defender el Valle del río Pesquera, camino natural que llegaba hasta Iznájar y Priego de Cordoba. Fue esta, una vía de comunicación esencial para llegar a Loja desde tierras cordobesas. Recordemos que Priego de Córdoba fue conquistada en el siglo XIII, y que los castellanos podrían llegar a Zagra, por el Valle del río Pesquera, de una manera rápida y contundente.

El Castillo de Pesquera, podría dar aviso a las localidades de Zagra, Iznájar y Cesna, en caso de cabalgada castellana. Conectaba visualmente con la Torre de Martilla, y desde esta, dar la voz de alarma a las otras fortificaciones más grandes.  

Aunque esta fortaleza la conozcamos como Torre Pesquera, no estamos hablando de una típica torre de alquería, sino que más bien entraría en las denominadas “fortificaciones de alquería”, pues contaba con fuertes estructuras murarias, varias torres y un aljibe. Ocupaba una amplia extensión de 50 por 10 metros.

La fortificación levantada, en el siglo XIII, se hizo con estructuras de tapial, de las cuales se conservan algunos vestigios, que han asomado tras los derrumbes de la mampostería. 

A partir del siglo XIV, debido a los avances de las tropas castellanas desde Priego de Córdoba, los nazaríes levantaron numerosas fortificaciones, con la intención de proteger sus fronteras. Los baluartes más significativos en el entorno, hasta llegar a Loja, fueron los castillos de Zagra y de Cesna, que estaban apoyados por numerosas torres atalayas. En esa época, el Castillo de Pesquera, fue reforzado en una o en varias fases, con estructuras de mampostería enripiada, que son los restos que actualmente son visibles. 

Por el flanco Norte de la fortaleza, se encuentran algunas paredes rocosas, lo que hace innecesaria que se instalen torres u otras estructuras defensivas por esta cara.

CASTILLO DE TORRE PESQUERA - Foto: Juan Carlos Cazalla Montijano

CASTILLO DE TORRE PESQUERA – Foto: Juan Carlos Cazalla Montijano

La parte más destacable de Torre Pesquera, es una gran torre de planta ultrasemicircular, de 6 metros de diámetro, que conserva 17 metros de altura. Este tipo de planta elíptica ya la habíamos visto antes, en la cercana Torre de Agicampe. 

Probablemente, Torre Pesquera, sea maciza en su parte inferior. Cuenta con un habitáculo en la planta baja, cuyas dimensiones interiores son de 3,80 metros de largo por 4,85 metros de ancho. Se cubre la estancia, con una bóveda de medio cañón, y conserva el enfoscado, que es de color rojizo. Posiblemente tuviera otra planta y una azotea.

Esta torre tiene refuerzos de sillares en las esquinas, y conserva las vitolas en el enfoscado.

Otro de los elementos a reseñar, de la gran torre, son las decoraciones que hay los paramentos exteriores, que hacen recordar las que presenta el Castillo de Gorafe. Están realizadas con líneas curvas incisas, a modo de lágrimas, que dejan ver el paramento de mampostería, y las pequeñas piedras incrustadas en el mortero.

La torre se une a la muralla de la fortaleza, por el lado Sudoeste, y de la que quedan algunos restos. En los lados Sur y Oeste se levantaron muros de mampostería, que todavía perduran, y que tuvieron una altura considerable.

Cerrando el espolón, por el flanco Este, el más accesible, se encuentran restos de estructuras realizadas de mampostería enripiada. 

Adosada a la torre principal, en la zona de acceso, y junto a los restos de las murallas que circundaban el espolón rocoso, hay otra torre, esta es de planta rectangular. 

Como todas las fortalezas de alrededor, esta de Pesquera, pasó de manos musulmanas a castellanas en varias ocasiones, siendo la última contienda en 1439, quedando definitivamente en manos castellanas. En cuanto a la destrucción o abandono de la fortaleza, tuvo que producirse en torno a 1487. En esa época, existieron serias disputas entre los señores de Iznájar y Loja, que pugnaban por la utilización de las tierras de Abor, Cesna y Pesquera. 

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