EDIFICIO OLMEDO – PUERTA REAL Diseñado en 1943 por Prieto Moreno y Miguel Olmedo

EDIFICIO OLMEDO

EDIFICIO OLMEDO

Estamos tan acostumbrados a transitar por las ciudades, que no nos damos cuenta del constante cambio urbanístico que sufren. Da la sensación de que las mismas calles y casas siempre estuvieron ahí. 

Hoy, frente a “El Suizo”, y mientras que esperábamos unos segundos a que el semáforo nos permitiera proseguir nuestro deambular por las calles granadinas, nos fijamos en los edificios que se alzan en el entorno cercano. Después de cruzar, la curiosidad se vuelve a apoderar de nosotros y queremos conocer más sobre la historia del “Edificio Olmedo”, sí, ese que junto con el de Correos hacen de puerta hacia la Calle Ángel Ganivet.

Aunque nos cueste imaginar que la calle Ganivet, su entorno y Puerta Real, tuvieron una estructura diferente a la que hoy se puede ver, lo cierto es que esta parte de Granada, conocida como la Manigua, está configurada así desde hace apenas unas décadas.

El Barrio de la Manigua desapareció y se reformó en dos fases, la primera etapa fue durante la dictadura de Primo de Rivera, y la segunda en los primeros años de la Guerra Civil y la posguerra. La idea primigenia era que la calle Ángel Ganivet fuese muy parecida a la Rue Rivoli u otras calles similares de París.

PROYECTO CALLE ÁNGEL GANIVET - 1943

PROYECTO CALLE ÁNGEL GANIVET – 1943

Entre los responsables de las remodelaciones de la Granada de mediados del siglo XX, se encontraba el arquitecto Miguel Olmedo Collantes, que fue nombrado arquitecto municipal en 1939, cargo que ostentó hasta 1982. A Olmedo le debemos entre otros trabajos, la disposición de los actuales Jardines del Triunfo, el diseño del Campo del Príncipe, el Hotel Meliá, la antigua estación de autobuses de Alsina Graells, el Cine Regio, la construcción del Teatro Isabel La Católica, el Carmen de la Victoria y el edificio Olmedo.

El Edificio Olmedo

PROYECTO EDIFICIO OLMEDO

PROYECTO EDIFICIO OLMEDO

A principios de los años 40 del pasado siglo, la familia de Miguel Olmedo adquirió por algo más de 1 millón de pesetas (aproximadamente 6.000 €), el solar que hacía esquina entre Puerta Real y la Calle Reyes Católicos. Aquí se construiría años más tarde el Edificio Olmedo.

El proyecto del Edificio Olmedo fue realizado por Miguel Olmedo Collantes y Francisco Prieto-Moreno en 1943. La idea era construir un inmueble para que la burguesía de la época tuviera viviendas en el mismo centro de Granada. 

Aunque tanto Prieto Moreno como Miguel Olmedo trabajaban para el ayuntamiento, este edificio tardó un par de años en que diera sus primeros pasos en vertical.

En 1945 el ayuntamiento permitió la construcción del edificio Olmedo, a pesar de que en el proyecto inicial no se contemplaba un espacio para un refugio antiaéreo, obligatorio en la época. En este caso tuvo que actuar la Fiscalía de la Vivienda y fallar en favor de los arquitectos Prieto Moreno y Miguel Olmedo. Se consideró que en el 45, ya no era necesario un refugio antiaéreo. No obstante, solo les pusieron dos condiciones para que se pudieran comenzar las obras, y era que tenían que construir retretes en la planta baja, y chimeneas para su ventilación. Finalmente el proyecto quedó aprobado, y se construyó con algunas que otras variaciones. Entre estas modificaciones destacan cambios estéticos de las fachadas, y la elección de materiales de menor calidad que los del proyecto inicial.

PROYECTO- EDIFICIO OLMEDO

PROYECTO- EDIFICIO OLMEDO

El edificio Olmedo se alza hasta los 30 metros de altura sobre el suelo, y cuenta con una superficie de más de 630 metros cuadrados. Consta de ocho plantas, de las cuales, la planta baja y los sótanos están destinados a comercios. Dispone también de una planta de entresuelo que sirve para alojar los ascensores, montacargas, y espacio para oficinas y lavabos. Encima se levantaron seis plantas más destinadas a viviendas. Las viviendas de las cuatro primeras plantas contarían inicialmente con seis habitaciones, servicios completos, y dispondrían además de dos patios, uno de 16 metros cuadrados y otro de 30, cuya utilidad sería la de iluminar y ventilar los aseos. Coronando el inmueble se encuentra una planta terraza, que a su vez consta de dos plantas. En ellas se dispuso viviendas tipo ático, que serían más pequeñas que las de los pisos inferiores.

El acceso al edificio se realiza por Puerta Real. La portada está hecha de mármol de Sierra Elvira, con dobles columnas toscanas en los laterales, levantadas sobre una alta basa. Una escalinata central da la bienvenida al inmueble.

Otros elementos a destacar, de la fachada del edificio Olmedo, son sus cornisas quebradas y muy voladas en las plantas superiores, un gran frontón triangular rematado con pináculos piramidales, sobre basa cuadrada, e inscripción interior, con el nombre del edificio ‘OLMEDO’, y una veleta decorada con un león rampante, en el vértice de la cubierta.

Curiosidades del Edificio Olmedo y sus alrededores.

PORTADA - EDIFICIO OLMEDO

PORTADA – EDIFICIO OLMEDO

Según el expediente de licencias de aperturas del año 1949 Miguel Olmedo Villalobos ya había abierto los Almacenes Olmedo en la calle Puerta Real nº 1, y solicitó instalar diez vitrinas en las fachadas de su comercio. Los Almacenes Olmedo fueron inicialmente un comercio de ropas y textiles, que supo adaptarse a los nuevos tiempos dividiéndolo en diferentes secciones. Tuvieron incluso una sección de música, en la que estuvo trabajando Miguel Ríos como aprendiz, tras concluir la primaria.

En la planta baja de Anexo de Olmedo abrió en abril de 1960 el primer supermercado autoservicio de Granada. Este autoservicio estaba adherido a la Red Nacional de Supermercados de la Comisaría de Abastecimientos y Transportes, que permitía adquirir alimentos a precios muy competitivos para la época. Aquí se podía comprar huevos frescos, carnes, pescados y pollos congelados, frutas y verduras, productos lácteos, refrescos, legumbres, aceites, sopas, conservas, galletas, especias, azúcar, té, chocolates, vinos y licores, mermeladas…

En el periódico Ideal, el día previo a la Inauguración, se comentaba 

una amable señorita nos hace entrega de un cesto de plástico, con el cual puede el comprador ir de un lado para otro en recorrido libre entre las estanterías en que se ofrecen los artículos…

También señalaba que el establecimiento disponía incluso de balanzas para que el cliente pudiese comprobar el peso de lo que compraba.

En definitiva lo que hoy hacemos con total normalidad, en los años 60 del pasado siglo era toda una novedad. 


Bibliografía Principal:

  • Tesis Doctor de Javier Contreras García – Granada (1936-1956). Dos décadas de creatividad arquitectónica en el primer franquismo. Un estudio desde la perspectiva didáctica.
  • Periódico Ideal 20 de abril 1960

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