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EL CAFÉ SUIZO DE GRANADA Levantado en el siglo XIX sobre los restos de la Alhóndiga Zayda

EDIFICIO EL SUIZO - CAFÉ SUIZO

EDIFICIO EL SUIZO

Los Cafés, en mayúscula, como decía Gómez de la Serna, son espacios dados a la charla, el debate, la reflexión, y la creatividad. Pero también son lugares refugio donde pasar momentos agradables, observando en silencio lo que sucede alrededor. Han sido, desde el siglo XVII, punto de encuentro de los intelectuales de cada época. Allí se han desarrollado tertulias, intercambio de ideas, e incluso han sido espacios donde se han elaborado conspiraciones. 

El Café desde siempre, ha tenido una estrecha relación con la literatura y el mundo que le rodea. En los llamados Cafés Literarios, escritores, poetas, editores y gente bohemia se han sentado en torno a la mesa, para sumergirse en sus quehaceres. Unos en el bullicio y el debate, otros en la introspección.

Si hay un Café emblemático en Granada, ese es sin lugar a dudas, “El Café Suizo”. 

El Café Suizo tuvo sus orígenes en la segunda mitad del siglo XIX. El edificio se sitúa en Puerta Real, en el extremo de la calle Mesones, frente al edificio Olmedo, y el Hotel Victoria.

ORDENANZAS ALHONDIGA ZAYDA SIGLO XVI - CAFÉ SUIZO

ORDENANZAS ALHONDIGA ZAYDA SIGLO XVI

Este enclave desde hace siglos ha sido lugar para el comercio. Es curioso conocer que el inmueble se levanta, más o menos, sobre el mismo espacio que durante la dominación musulmana ocupó la conocida alhóndiga Zayda de los cristianos.

El edificio disponía de un zaguán de entrada desde el que se accedía al salón principal, y por el que se ingresaba en un patio rectangular que daba paso a distintas dependencias en los laterales, utilizadas como almacenes. Al final se encontraba el cuarto de la nieve. La portada de la Alhóndiga de Zayda era de mármol blanco y pardo, con inscripciones alusivas a su fundación. En dicha alhóndiga se vendían aceite, miel, queso, higos, pasas, frutos secos, hortalizas y frutas. Se encontraba en el centro comercial de Granada, cerca de la Puerta de Bib-Rambla y lindaba con las mancebías del contador Ribadeneyra, la acequia del Farrillo, el Matadero y también con el Mesón de Baeza.

Rodríguez Aguilera defiende que la alhóndiga Zayda fue construida entre los siglos XII-XIV. Era de planta cuadrada, contaba con un patio central, y se asemejaba mucho al Corral del Carbón.

Tras numerosas reformas y transformaciones, en la primera mitad del siglo XIX la alhóndiga se encontraba inserta en una serie de viviendas que habían ido reduciendo su superficie.

El 30 de noviembre de 1856 un gran incendio, que se inició en uno de los comercios, destruyó parcialmente el inmueble y las casas colindantes.

En 1865 el arquitecto Francisco Contreras proyectó el nuevo edificio, inaugurándose el 10 de agosto de 1870.

El edificio de “El Suizo” consta de cuatro plantas de alzada más una planta baja. Fue construido con fábricas de ladrillo y entramado de madera. Se organiza en torno a un patio interior de grandes dimensiones y doble escalera de comunicación interior que está rematada por montera de cristal. Existen además dos patios de luces, de reducidas dimensiones, para la ventilación de las viviendas, encontrándose uno de ellos adosado a la medianera. 

EL SUIZO DE GRANADA - AÑO 1900 - FOTO-JAVIER ALGARRA -

EL SUIZO DE GRANADA – AÑO 1900 – FOTO-JAVIER ALGARRA –

Los bajos del inmueble acogieron durante casi cien años el “Café Suizo”. Allí se desarrolló gran parte de la actividad literaria e intelectual de Granada desde finales del siglo XIX hasta los años 80 del pasado siglo. El inmueble también albergó durante un tiempo el Centro Artístico, Literario y Científico de Granada, otro de los emblemas culturales de la ciudad. 

Ángel Ganivet, y posteriormente Elena Martín Vivaldi eran asiduos al café Suizo. El poeta Antonio Carvajal cuenta que Martín Vivaldi tenía como ritual casi diario, el acercarse hasta “El Suizo”, aunque en esa época ya se llamaba “Gran Café Granada”, tras terminar su jornada de trabajo como funcionaria de la Universidad. Allí se situaba en un pequeño espacio apartado tras las columnas. Elena disfrutaba de las tertulias, con las más diversas personalidades, entre las que destaca Juan de Loxa, y la pareja formada por María del Carmen Pérez Vera y Antonio Pérez Funes.

El edificio historicista conocido como “El Suizo”, ha pasado en las últimas décadas del siglo XX por varias vicisitudes. En 1980 el Tribunal Supremo declaró el edificio, en ruinas. Para proteger el inmueble y evitar la demolición se declaró al Café Suizo como Bien de Interés Cultural en 1983.

En 1987 se cerró definitivamente este histórico local y aunque en 1992 se iniciaron obras de remodelación que finalizaron en 1999, ya no se conservó su antiguo Café Suizo, sino que en él se instaló una cadena de comida rápida.

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