ELENA / ELENO DE CÉSPEDES La primera cirujana transexual de la historia.

ELENA - ELENO CÉSPEDES - ALHAMA

ELENA – ELENO CÉSPEDES – ALHAMA

Paseando por las calles de Alhama, en la calle Baja Iglesia, cerca de la Casa de la Inquisición, encontramos una cartela, donde se puede leer.

“A la mulata alameña Elena/o de Céspedes  – 1545 – primera mujer cirujana y transexual  de la historia.

Miguel de Cervantes que visita Alhama en 1594 y teniendo conocimiento de su azarosa vida, se inspira en ella para crear el personaje de Zenotia “la bruja”, en su última obra – Los trabajos de Persiles y Sigismunda – 1617 -.

“Mi nombre es Zenobia, soy natural de España, nacida y criada en Alhama, ciudad del reyno de Granada”.

Alhama, 8 de marzo de 2012”

La historia, nos resultó bastante curiosa y  empezamos a buscar información, no tanto de las novelas de Cervantes, sino de la vida de Elena de Céspedes. Lo que hemos leído nos ha fascinado tanto que no esperaremos al 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora, ni al próximo 20 de noviembre Día Internacional de la Memoria Transexual, para contar esta fascinante historia.

¿ Quien fue Elena o Eleno de Céspedes? 

Elena fue una mulata esclava que se sentía hombre. Vivió en el siglo XVI, época donde la  sociedad era tremendamente machista y represiva. Luchó toda su vida por conseguir sus sueños, y triunfó en su profesión.

Elena nació de la relación extramatrimonial de una esclava negra, llamada Francisca de Medina. Su padre pudo ser el labrador, Pedro Hernández, o el señor  Benito de Medina.

Elena desde joven comienza su periplo por  Andalucía, trabajando siempre, a cargo de sus amos. En la adolescencia se le concede la libertad, pero es marcada en la cara con un hierro candente para que no se olvide de sus orígenes. Con 17 años se casó con Cristóbal Lombardo con el que tuvo un hijo, que dejó en Sevilla.  Con veinte años se trasladó a Granada y aprendió el oficio de calcetera, tejedora y sastra, a pesar de la fuerte oposición de los gremios a que las mujeres trabajaran en dicho oficio.

ELENA - ELENO CÉSPEDES - ALHAMA

ELENA – ELENO CÉSPEDES – ALHAMA

Elena se marchó sola a Sanlúcar, vestida como un hombre, cuestión que no es de extrañar porque estaba aceptado por la sociedad de aquella época, que la mujer llevara la ropa de hombre cuando viajaba sola para evitar ataques. Al comprobar las ventajas de este disfraz algunas mujeres prolongaron su apariencia temporal. Sin embargo, el caso de Elena de Céspedes fue distinto. En Sanlúcar Elena, perdón Eleno, se enamoró de Ana de Albánchez, pero no consiguió consumar la relación sexual.

La alameña visitó al cirujano Tapia para que la operase, pues según decía, tenía también los órganos sexuales masculinos. Eleno se marchó a Jérez donde realizó los mismos oficios que en Granada. Tras varias trifulcas decidió tomar “el hábito” de hombre, se hace llamar Céspedes y empieza a trabajar de mozo de labranza.

En 1568 en plena rebelión de las Alpujarras, es encarcelado acusado de ser mofí (bandido morisco). Cuando sale de la cárcel vuelve a vestirse de mujer, por orden del corregidor, pero no le duró mucho este hábito. Se alistó por motivos económicos, para combatir contra los piratas y corsarios berberiscos en la serranía de Ronda.

A comienzos de 1576 adoptó definitivamente el nombre de Eleno de Céspedes, y se marchó a Madrid. Allí tomó amistad con un cirujano valenciano, con el que aprendió a curar, y viendo que se secaba mejor jornal de cirujano que de sastre, dejó las telas y se dedicó en cuerpo y alma a las curas. Eleno era un cirujano de los llamados romances, es decir de los que no han ido a la universidad. La teoría la aprendió con libros, llegó a tener una importante biblioteca médica en su casa.

Mientras estudiaba y practicaba la cirugía Eleno mantuvo una relación con Isabel Ortiz, que posteriormente le denunciaría por promesa de matrimonio incumplida. Además Isabel denunció a Eleno por intrusismo, pues los oficios de medicina estaban excluidos a las mujeres, exceptuando a las matronas.

Su fama de buen cirujano se acrecentó y trabajó en el Hospital de la Corte, y en el Escorial, donde permaneció dos años. Eleno se presentó ante el tribunal calificador de Madrid y obtuvo dos titulaciones, la de cirujano y la licencia para poder “sangrar y purgar”.

 

En 1581 es acusada de intrusismo, así que de Madrid marchó a Cuenca y de allí pasó por una multitud de ciudades, recalando 5 años más tarde de nuevo en Madrid, donde pidió al vicario las amonestaciones para casarse con Maria del Caño. El vicario exigió un examen médico, para comprobar si Eleno era hombre o mujer. En la exploración estuvieron varios médicos, entre ellos, Francisco Díaz, médico y cirujano de cámara de Felipe II, que declaró que tenía los órganos sexuales masculinos, como cualquier hombre.

La feliz pareja, Eleno de Céspedes y María del Caño, marcharon a Ocaña (Toledo), donde el Alcalde Mayor, le acusa de vivir como hombre siendo mujer, y pidió otro examen médico.

En este examen se atestigua que tiene órganos sexuales femeninos y pechos que de alguna manera estaban “desbaratados”. Eleno argumenta tras las acusaciones de “burladora y heregía”,  que tenía un cáncer y que su miembro se había “podrido o caído”.

El Tribunal de la Inquisición, le castigó a recibir 200 azotes y a trabajar durante 10 años sin sueldo, en centros hospitalarios, por haberse casado con otra mujer y por haber fingido ser un hombre, para poder ejercer la Medicina.

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