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FUENTE DE LOS CINCO CAÑOS Formado por la Fuente de San Joaquín y el Lavadero de Santa Ana

LAVADERO DE SANTA ANA - FUENTE DE LOS CINCO CAÑOS

LAVADERO DE SANTA ANA – FUENTE DE LOS CINCO CAÑOS

Seguimos recorriendo Padul. Nos acercamos a la Fuente de San Joaquín y el Lavadero de Santa Ana, que junto con un aljibe, forman el conjunto conocido como Fuente de los Cinco Caños. 

La riqueza hídrica de Padul, ya viene implícita en su nombre. Etimológicamente el topónimo de Padul, proviene del vocablo latino palus-dis, que significa laguna o charca. Con la llegada de los árabes a esta parte del Valle de Lecrín, el nombre romano se transformó en al-Badūl, convirtiéndose con el tiempo en El Padul.

El asentamiento humano en este municipio, ha sido posible desde la prehistoria gracias, en gran medida, a la abundancia del agua cercana. Aquí se encuentra el Humedal del Padul, una laguna de 2,5 kilómetros de ancho por 3,5 kilómetros de largo, responsable de la riqueza agrícola de la zona.

La llegada de los árabes y la creación de la alquería de al-Badūl, llevó aparejada la organización del territorio, y la adaptación de las tierras a los cultivos de regadío. Se reutilizaron acequias preexistentes y se crearon nuevas, elaborando una red hidráulica que todavía perdura, y que llegaba hasta el casco urbano.

Las casas se concentraban cerca de los lugares de donde  manaba el agua, que regaba sus campos.

Una de las acequias que vertebraba Padul, era la Acequia del Pueblo, que nacía de la actual Fuente de los Cinco Caños. Parte del agua que brotaba de la fuente regaba las tierras de cultivo de los pagos de Fadin al-Basar y el de Dirdala.

Fuente de los Cinco Caños

El monumento de la Fuente de los Cinco Caños es, en realidad, un conjunto histórico formado por: un aljibe, cuyo origen puede ser del siglo XIV, un pilar del siglo XVI, y un lavadero construido en el siglo XIX.

FUENTE DE LOS CINCO CAÑOS

FUENTE DE LOS CINCO CAÑOS

El aljibe, se encuentra actualmente cerrado y protegido por una moderna construcción de planta cuadrada, realizada en ladrillo y con cubierta a cuatro aguas. Está construido a unos tres metros del nivel del suelo actual de la Calle Lavadero, y realizado de gruesos sillares extraídos de las canteras de la localidad. Servía como punto de confluencia de las aguas de escorrentía, y de varios manantiales de agua situados en el extrarradio del casco urbano de Padul, a unos doscientos metros de la Iglesia de Santa María La Mayor.

ALJIBE - FUENTE DE LOS CINCO CAÑOS

ALJIBE – FUENTE DE LOS CINCO CAÑOS

En el siglo XVI se edificó el Pilar o Fuente de San Joaquín, aunque según Henríquez de Jorquera, era más bien un cerco de cantería, sin estructura alguna que lo albergara.

Este cerco lo costeó el Concejo de la villa de Padul y su construcción fue realizada por García de Ríos y Martín de Zafra y Andrés de Peralta. La obra finalizó el 7 de marzo de 1556. Todo esto quedó reflejado en una cartela, actualmente colocada en uno de los muros exteriores del aljibe.

A finales del siglo XIX, se cubrió la estructura y se canalizó el agua hacia una fuente que desaguaba, a su vez, a un lavadero cubierto, levantado también en 1897.

La estructura del pilar es muy sencilla. Consta de una pila rectangular a nivel del suelo, realizada de piedra gris, con un pequeño pretil de apenas cinco centímetros de alto. El frontón se divide en dos alturas.

FUENTE DE SAN JOAQUÍN - FUENTE DE LOS CINCO CAÑOS

FUENTE DE SAN JOAQUÍN – FUENTE DE LOS CINCO CAÑOS

El inferior, con cinco brocales de hierro insertos sobre la pared del aljibe, y el superior, un frontis triangular, realizado de mármol blanco, coronado por una cruz.

Esta fuente fue, hasta la traída de las aguas potables, la principal abastecedora del pueblo.

El Lavadero de Santa Ana, se encuentra en el lateral derecho de la fuente y el aljibe. 

El lavado de la ropa ha sido a lo largo de la historia uno de los trabajos más habituales desempeñados por las mujeres. Hasta la popularización del agua corriente en las viviendas, esta función se desempeñó en las orillas de los ríos, acequias, abrevaderos o patios de viviendas. A partir del siglo XVIII se convierten los lavaderos en lugares de trabajo, encuentro y socialización de las mujeres. En ellos se fraguaron muchos amoríos, casamientos, leyendas, y cancioncillas que perduran en el acervo popular.

El Lavadero de Santa Ana es de planta rectangular, de fábrica de ladrillo visto. Los maestros albañiles fueron los hermanos Joaquín y Antonio Ferrer.

Presenta una estructura porticada compuesta por cinco arcos de medio punto, en los dos laterales mayores, y un arco en cada uno de los laterales menores. Toda la estructura está protegida por una armadura de madera reforzada por tirantes, también de madera. La cubierta a cuatro aguas, es de teja árabe, y el suelo es de empedrado.

LAVADERO - FUENTE DE LOS CINCO CAÑOS

LAVADERO – FUENTE DE LOS CINCO CAÑOS

En el centro de la estancia se encuentra la larga pila de lavar, en cuya cabecera se sitúa la compuerta, que se abre y se cierra, para que entre el agua a voluntad.

En dos cartelas colocadas en el edificio del aljibe se puede leer:

Por el Ayuntamiento Constitucional de la Villa, siendo Alcalde Presidente D. Diego Villena Alvarez, se construyó este lavadero, siendo contratistas y maestros Joaquín y Antonio Ferrer, terminándose el 13 de junio de 1.897 y titulándose desde este día Lavadero de Santa Ana y fuente de San Joaquín“.

Como curiosidad comentar que, en los años 60 del pasado siglo, el Lavadero de Santa Ana sirvió como escuela de primaria de los niños del Patronato María Estrella, y de lugar de ensayo de La Banda Municipal de Música. Para ello se creó una plataforma sobre la pila, y se cegaron varios arcos.

El conjunto de La Fuente de los Cinco Caños de Padul, fue reformado a principios del siglo XXI.

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