HUMEDAL DE El PADUL Una laguna con mucha historia

HUMEDAL DE El PADUL

HUMEDAL DE El PADUL

Hace un tiempo que hablamos sobre los senderos que se pueden recorrer en el entorno del humedal de Padul, en el llamado Parque Turístico del Mamut. Hoy volvemos a acercarnos a este enclave, para contar un poco sobre su devenir histórico.

Los asentamientos en torno al Humedal de Padul

Las turberas y humedales del Padul se han convertido, desde hace un tiempo, en un referente para los amantes de la naturaleza, en especial, de las aves y de las actividades al aire libre.

El Humedal del Padul, es una depresión tectónica, situada en el borde occidental de Sierra Nevada, a unos 750 metros sobre el nivel del mar, en el Valle de Lecrín. Se creó hace unos 300.000 años, tras levantarse la Cordillera Bética, gracias a la ación de la Falla de Nigüelas.

El humedal, se carga mediante el aporte hídrico procedente  tanto de las aguas de las escorrentías superficiales, provenientes de las montañas cercanas, como de varios manantiales. Los manantiales más conocidos de la zona, quizás sean los del Ojo Oscuro, la Raja, Los Molinos, Povedano, Malnombre, Misqueres y Cijancos.

 Plano de Padul incluido en el Catastro del Marqués de la Ensenada

Plano de Padul incluido en el Catastro del Marqués de la Ensenada

La riqueza hídrica, que ofrecía Padul, favoreció el asentamiento humano desde la prehistoria, y la transformación de sus tierras en regadíos. Se han encontrado restos de habitabilidad, en la zona de la turbera, desde el Paleolítico.

Desde el siglo VII antes de nuestra era, ya había un asentamiento importante en torno a la laguna de El Padul. En época tardoantigua, el perímetro del Humedal de Padul, y de todo el corredor del valle en dirección a la costa, estuvo habitado. Varias villas dedicadas a la actividad agrícola se levantaron en torno a la laguna. Estos asentamientos siguieron existiendo, en la zona oeste de la laguna del Padul, incluso en época preislámica. Con la llegada de los musulmanes, la población se desplazó hacia un área más elevada, probablemente donde se encuentra el actual pueblo del Padul. Hasta el siglo XI-XII coexistieron las comunidades cristianas y musulmanas.

El Humedal de El Padul tras el paso de los árabes

Los árabes fueron los artífices del diseño y adaptación de las áreas de regadío a sus técnicas, formando un conjunto de sistemas hidráulicos. Durante la etapa musulmana, concretamente durante el reinado nazarí, el humedal de Padul se desecó parcialmente, debido fundamentalmente al sistema de riego, que siguió en funcionamiento después de la toma de Granada, e incluso tras la expulsión de los moriscos, en el siglo XVI.

En el siglo XVIII es cuando el humedal sufrió una gran desecación, promovida por el Conde de Villamena.

El Conde de Villamena era el propietario de la Laguna de Padul, por aquel entonces, mandó una instancia, en 1779, a la Real Chancillería, pidiendo que no se le pusiera obstáculo a la desecación del humedal. 

HUMEDAL DE El PADUL

HUMEDAL DE PADUL

Hubo partidarios y detractores de que el Humedal de El Padul se drenara. Los que estaban a favor esgrimían que desecar la laguna permitiría utilizar un mayor espacio para el cultivo, por ser estas tierras más fértiles que otras, con lo que se daría trabajo a sus convecinos. Además las zonas pantanosas atraen, como es sabido, a muchos insectos dañinos para las cosechas y las personas.

Los que estaban en contra de desecar la Laguna, aducían que el Humedal de Padul no pertenecía al Conde de Villamena, y que los agricultores que estaban por debajo de la Laguna, se verían gravemente afectados por el drenaje.

La desecación se realizó a través de canalizaciones, llamadas “madres”, que unidas forman el río de la Laguna o del Padul. Tras el proceso de desecación el Conde de Villamena inició un proceso de parcelación en minifundios   del espacio desecado, de media hectárea cada uno, que arrendó a los colonos. 

Este proceso de drenaje del humedal de El Padul permitió el desarrollo agrícola de la zona. 

El Humedal de Padul en el siglo XX

HUMEDAL DE El PADUL

HUMEDAL DE El PADUL

Durante la Guerra Civil, los prisioneros de guerra, que estuvieron confinados en la “Casa Grande de Padul” eran llevados hasta el humedal de la localidad, para acelerar los trabajos de desecación y drenaje, rebajándose, en menos de dos años, el nivel de la laguna en más de un metro. 

En los años 40 del siglo XX se comenzaron a explotar las reservas de turba del Humedal de Padul, de manera industrial. Aunque bien es cierto que, en 1911 ya hubo una pequeña explotación de turba en el Padul, que pertenecía a la Explotación Minero Metalúrgica de Peñarroya.

La turba es, el resultado de la carbonización, de los materiales orgánicos que se han ido acumulando en los sistemas pantanosos durante milenios. Es un combustible de escaso poder calorífico, utilizado como abono orgánico, principalmente.

Las turberas del Padul están conformadas por: turba pura, de color negro, turba amarilla de color marrón, y turba de color gris arcilla.

Entre los años 70 y 80 del siglo XX se extraían una media de 18.000 toneladas de turba del humedal de El Padul. 

En 1982 se produjo en las turberas de Padul, un hallazgo prehistórico importantísimo, encontrando restos fosilizados de mamut lanudo, de unos 10.000 años de antigüedad. 

El Humedal de Padul, en su origen fue toda una laguna que ocupaba más de 740 hectáreas. Actualmente la superficie de agua es de unas 60 hectáreas, ocupadas por una gran biodiversidad biológica. 

De las zonas pantanosas siempre han surgido mitos y leyendas, y el Humedal de Padul también tiene la suya. Se cuenta que la laguna del Ojo Oscuro, no tenía fondo y que discurría bajo la vega, hasta llegar a la costa. El acervo popular cuenta que allí, se hundieron unas carretas de bueyes que aparecieron en el mar, frente a Salobreña.

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