IGLESIA DE SANTO DOMINGO – HUÉSCAR Actualmente Teatro Oscense

IGLESIA DE SANTO DOMINGO

IGLESIA DE SANTO DOMINGO

La Iglesia de Santo Domingo se encuentra al final de la calle Alhóndiga, muy cerca de otros interesantes inmuebles. Al principio de la calle se localizan, el pósito, y la Torre del Homenaje, que formó parte de la Alcazaba de Huéscar. Un poco más adelante se sitúa la Plaza de Toros, construida sobre una de las torres que jalonaban la antigua muralla oscense.

La Iglesia de Santo Domingo estuvo desde sus inicios, a mediados del siglo XVI, anexionada al convento de la Orden de frailes dominicos. 

Los frailes se instalaron en la villa de Huéscar en 1547, y pronto comenzaron a levantar tanto el convento como la iglesia. Para ello los dominicos adquirieron un gran solar a extramuros de la ciudad. En un primer momento se llamó al convento “de los Mártires”, en honor a las Santas Patronas, Alodía y Nunilón.

Tanto del Convento, como de la iglesia de Santo Domingo, han llegado hasta nuestros días pocos documentos, pues desaparecieron en los diferentes saqueos y expropiaciones realizadas en los siglos XIX y XX. 

A pesar de que la construcción pudo iniciarse al poco tiempo de llegar los frailes a Huéscar, lo cierto es que tuvo varios parones. Entre las obras que sufrieron retraso podemos destacar que la preciosa armadura mudéjar que lo cubre, fue proyectada en 1554, y se terminó treinta años más tarde, en 1584. También la torre campanario, el claustro, la colocación del arco toral, el coro… estaban inacabados en 1580.

IGLESIA DE SANTO DOMINGO - Foto - Millan Herce

IGLESIA DE SANTO DOMINGO – Foto – Millan Herce

En marzo de 1584 se contrató a los albañiles Diego Martínez y Francisco González, vecinos de Huéscar, para que terminaran varias fases de la iglesia que estaban empezadas desde hace años. 

Una vez finalizadas las obras más importantes del cuerpo de la iglesia se procedió a instalar la cubierta definitiva, una armadura de madera, de estilo mudéjar de par y nudillo, realizada por los carpinteros Alonso García, vecino de Baza, y Esteban de Riberón, vecino de Lorca, que siguieron las trazas dadas por los frailes. Esta armadura constituye el elemento artístico de mayor importancia del conjunto monumental del convento de Santo Domingo, y ha estado bien conservada hasta hace pocos años.

La intención de los dominicos era que las obras se terminaran en torno a 1585. De hecho, se habilitó el convento y la iglesia ese mismo año, sin haberse terminado su construcción. Estos retrasos fueron debidos a la gran crisis económica que atravesaba el país, por las guerras moriscas.

Los trabajos de construcción volvieron a retomarse en 1595. Durante los últimos años del siglo XVI se terminaron el claustro y las capillas laterales de la iglesia, que se pusieron en venta con el fin de recoger fondos. De las diez capillas que tiene la iglesia, la primera en contratarse fue la de San Gregorio adquirida por la familia Maza, en 1557.

La familia Jara, financió la capilla de San Cosme y San Damián, los Rojas-Bocanegra la de San Blas, los Blázquez de Ávila la capilla de Nuestra Señora de la Encarnación, y la capilla de Santa Catalina Mártir fue costeada por la familia Ruiz Tauste.

Las obras de la Iglesia de Santo Domingo no terminaron hasta mediados del siglo XVII.

En cuanto a su fisionomía, te podemos contar que la iglesia es de estilo gótico. Fue construida sobre los restos de la antigua mezquita mayor de la alcazaba. Sus muros son de sillería con escasos vanos. Cuenta con dos entradas una a los pies del templo y otra lateral, donde aparece el escudo de armas del duque de Alba.

La iglesia de Santo Domingo se proyectó como un gran templo, constituido por una nave central y dos laterales separadas por pilares que sostenían arcos de medio punto. A la altura de la cabecera se abrirían, en los muros, tres arcos que llegaban hasta todo lo alto, de los cuales los laterales indicaban el crucero, mientras el central, sería el arco toral, que marcaría la embocadura de una Capilla Mayor, pero finalmente se desistió de tal capilla, y se tapó dicho arco. Tendría la iglesia diez capillas laterales y coro a los pies del templo.

Sin embargo desde 1844 sufrió grandes cambios. Cinco capillas, las del lado del Evangelio, fueron literalmente destruidas 

AYER Y HOY DEL TEATRO OSCENSE

AYER Y HOY DEL TEATRO OSCENSE

El conjunto formado por el convento y la iglesia de Santo Domingo ha pasado por diversos avatares a lo largo de su historia. En 1810 las tropas napoleónicas saquearon la iglesia y destruyeron su archivo documental. El convento se utilizó como cuartel para las tropas, y las capillas como cuadras. Tras la expulsión de los franceses en 1812, tocó la desamortización de 1835 y la exclaustración de los frailes. El ya exconvento será utilizado entonces como granero, y posteriormente como cárcel, almacén, teatro y vivienda improvisada de familias pobres. En 1836 las dependencias del convento se convierten en sede del ayuntamiento, y un año más tarde, debido a la inestabilidad política, sede del Regimiento de Infantería de Málaga.

En 1858 la Sociedad del Teatro Oscense, se queda con la Iglesia de Santo Domingo y la adapta a sus fines. La cabecera del templo pasó a ser el escenario, tramoya y bastidores. En el resto del cuerpo de la nave se montó en forma de herradura, el patio del público, con sus butacas, palcos y plateas. Un gran lienzo que cubría toda la nave se colocó bajo los tirantes del artesonado. Este fue pintado  con temas alegóricos a las Artes, por el artista Limones. En la nave lateral, anexa al convento, fueron montados los camerinos y guardarropía.

En los años 50 del pasado siglo la iglesia-teatro de Huéscar  cerró sus puertas. En los 90 este recinto se encontraba en estado ruinoso y no es hasta el año 2013 cuando vuelve a abrir, tras habérsele practicado una profunda remodelación.

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