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INSTITUTO PADRE SUÁREZ Edificio construido en 1910

INSTITUTO PADRE SUÁREZ 3

INSTITUTO PADRE SUÁREZ

Al final de la Gran Vía, y frente a “la Normal”, se levantó a principios del siglo XX, el Instituto Padre Suárez. ¿Nos acompañas a descubrir la historia de este centenario edificio, y sus antecedentes?

La Enseñanza Media tal y como la conocemos hoy, es decir, el periodo educativo entre los estudios primarios y los universitarios, tiene su origen a mediados del siglo XIX. La Ley Pidal-Gil de Zárate, de 1845, permitió la segregación de la “Segunda Enseñanza”, de la Universidad. Se creó, por aquel entonces, el Instituto de Segunda Enseñanza de la provincia de Granada, que tendría su sede, frente a la Facultad de Derecho. 

En 1849, el Instituto, se trasladó al Real Colegio de San Bartolomé y Santiago. En 1875, volvió a cambiar de emplazamiento, esta vez, al Palacio de los marqueses de Caicedo, edificio que alberga, actualmente, el Conservatorio de Música Victoria Eugenia. A finales de esa centuria ya se hizo patente la necesidad de construir un nuevo edificio. 

La apertura de la Gran Vía, a comienzos del siglo XX, supuso la oportunidad de que, por fin, el Instituto de Enseñanza Secundaria pudiera contar con una inmueble acorde a la época. 

Instituto Padre Suárez.

INSTITUTO PADRE SUÁREZ

INSTITUTO PADRE SUÁREZ

Durante la visita que hizo a Granada el Rey Alfonso XIII, en 1904, se colocó la primera piedra del futuro Instituto Padre Suárez. Las obras comenzaron en 1910 dándose por concluidas en 1919.

El edificio fue proyectado por el arquitecto Fernando Wilhelmi, siguiendo las líneas marcadas por el arquitecto Rafael Rubio Orellana, que realizó el primer proyecto. 

El inmueble se desarrolla con un lenguaje historicista, totalmente simétrico, e incluso, me permitiría decir masónico, a modo de Labrys o Doble Hacha.

Su fachada, presenta un cuerpo central, realizado en piedra, de dos alturas. A ambos lados se alzan dos cuerpos de menores dimensiones, que se cierran lateralmente por otros con un piso más. En el centro del edificio se levanta una torre de planta cuadrada, techumbre plana y dos cuerpos de alzada, separados por cornisa. 

Salón de actos - Instituto Padre Suárez

Salón de actos – Instituto Padre Suárez – Foto: Juan Antonio Martín Jaimez

La portada que se sitúa en el cuerpo central, es lo más destacable del exterior del inmueble. En el piso inferior se abren tres arcos de medio punto, siendo el intermedio, la puerta de acceso, que es más grande que los arcos laterales.

El segundo piso está separado del inferior por una cornisa. Esta planta se articula mediante tres grandes ventanales, que iluminan el Salón de Actos. Los vanos son arcos escarzanos, en cuyas claves, se disponen ménsulas con máscaras. Sobre los mismos, se lee la inscripción “Instituto General y Técnico”. Remata el cuerpo central un friso decorado con metopas y ménsulas.

Coronando el conjunto se disponen tres escudos, uno en el centro y dos en las esquinas. Originariamente, los escudos contaban con la heráldica borbónica, pero fueron reformados durante la Segunda República, tallando la flor de lis del centro y añadiéndoles la corona y castillos republicanos.

Interiormente se divide en dos alas iguales. Cada uno de estos espacios se articula en torno a un gran patio con amplios ventanales, que iluminan los pasillos. 

Separando las dos alas del inmueble, hay una escalinata de dos tramos y baranda de mármol, que da acceso a la planta superior. 

Museo de Ciencias del Instituto Padre Suárez

Museo de Ciencias del Instituto Padre Suárez – Foto: IES Padre Suárez

El 11 de enero de 1918 comenzaron a impartirse las clases en el nuevo Instituto General y Técnico de Granada, que fue el único instituto de la provincia, hasta la aparición del Instituto Ángel Ganivet. En 1934 se decidió añadirle el sobrenombre de Padre Suárez, para homenajear al jesuita granadino. 

En el curso 1955-1956 se comenzaron a impartir también los estudios nocturnos, y en 1969 llegó a tener tres turnos. 

El Instituto Padre Suárez, cuenta con dos espacios que albergan valiosos tesoros culturales, dignos de visitar. Uno es la biblioteca y el otro el Museo de las Ciencias.

El Museo de Ciencias del Instituto Padre Suárez.

El actual IES Padre Suárez cuenta con un impresionante patrimonio científico-pedagógico, de más de 6000 elementos, que se exponen en el Museo de Ciencias Naturales del Centro. Éste tiene sus orígenes en 1845, cuando el Catedrático de Ciencias, Rafael García y Álvarez comenzó a elaborar varias colecciones, que serían ampliadas con posterioridad. 

Museo de Ciencias del Instituto Padre Suárez - Foto: IES Padre Suárez

Museo de Ciencias del Instituto Padre Suárez – Foto: IES Padre Suárez

Las colecciones, se trasladaban, con sumo cuidado y mimo, cada vez que el instituto cambiaba de sede. A principios del siglo XX, este fondo científico, ya era tan importante y conocido, que, en 1917, Natalio Rivas, ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes, por aquel entonces, comunicó al arquitecto Fernando Wilhelmi, que se acondicionaran unas dependencias que acomodasen todo ese material científico, para su exposición museística.

El museo se estructura en tres salas y un pasillo que las comunica lateralmente. La Sala I está dedicada a la Paleontología, la II a la Zoología, y la sala III a la Arqueología científica, mientras que en el pasillo se localizan los fondos de invertebrados, minerales y rocas.

En este peculiar museo también se expone instrumental científico de gran interés, y no tiene nada que envidiar a otros museos de renombre internacional. Planetarios, grafómetros, teodolitos, brújulas, microscopios, goniómetros,  o linternas mágicas son algunos de los cientos de instrumentos que podemos descubrir. 

La Biblioteca Histórica IES Padre Suárez.

Biblioteca Histórica del Instituto Padre Suárez

Biblioteca Histórica del Instituto Padre Suárez – Foto: Juan Antonio Martín Jaimez

La Biblioteca Histórica, del Instituto Padre Suárez, es una de las más antiguas de Andalucía. Tiene su origen en los fondos depositados durante su ubicación en el Colegio Mayor San Bartolomé y Santiago, a donde fueron a parar las colecciones eclesiásticas de la Desamortización de Mendizábal, y de las expulsiones de las Órdenes Religiosas.

Aquí se guardan más de 16.000 volúmenes, alguno de ellos de gran valor histórico, entre ellos Senensis Medici Comentarii escrito por Petri Andrea Matthioli, en 1565, o la primera edición de Historia Plantarum Universalis Oxoniensis de Robert Morison, editada en 1680.

En este centro se custodian más de 100.000 expedientes académicos de los alumnos que estudiaron en él. Entre ellos destacan los de Natalio Rivas, Federico Olóriz, Ángel Ganivet, Manuel Ángeles Ortiz, Luis Mariscal Parrado, Federico García Lorca, Rafael Guillén y Emilio Orozco.

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