• Síguenos

LA BARRILLA Y EL JABÓN DE BAZA De la Barrilla se extraía la sosa, para elaborar cristal y jabón

PLANTA DE BARRILLA Y ESPARTO CERCA DE BENAMAUREL

PLANTA DE BARRILLA Y ESPARTO CERCA DE BENAMAUREL

Estamos tan acostumbrados a ir a la tienda y comprar los productos que deseamos, que muchas veces ni reparamos en su elaboración y menos, en las materias primas que se necesitan para fabricarlos. Hoy en día comprar jabón, por ejemplo, nos parece una nimiedad, y elaborarlos en casa una manualidad. Sin embargo, hasta bien entrado el siglo XIX, la cuestión era muy diferente.

Uno de los elementos imprescindibles tanto para la manufacturación del jabón, como del cristal, es la sosa. Hasta que Nicolás Leblanc, a finales del siglo XVIII, no inventó la sosa artificial, esta se extraía de unas plantas conocidas como barrilleras. 

Las llamadas barrillas o plantas barrilleras, son una serie de plantas halófilas, es decir que crecen en lugares áridos y con gran salinidad. Las más extendidas en el altiplano granadino son las de la familia Salsola y Halogeton, nombradas comúnmente como salicor, barrilla borde y barrilla fina. 

En un paseo por el entorno de Benamaurel, encontraremos una buena cantidad de plantas de barrilla, creciendo en armonía, con otras plantas xerófilas, como el esparto.

Las plantas se recogían cuando estaban en floración y una vez secas, las plantas de barrilla, se quemaban durante 24 a 48 horas, en unos agujeros practicados en la tierra, dando lugar a un bloque sólido de piedra blancoazulado, conocido como “piedra barrilla”, “piedra sosa” o “cenizas”. Este proceso de quema era controlado por los quemadores o maestros barrilleros.

PLANTAS DE BARRILLA - BENAMAUREL

PLANTAS DE BARRILLA – BENAMAUREL – Foto: Mariluz Gómez

Los maestros barrilleros de Baza y del Levante español, tuvieron tanta fama en el siglo XVIII, que se desplazaban hasta las islas Canarias, en especial a Lanzarote y Fuerteventura, para obtener sosa de las plantas de barrilla (Mesembryanthemum crystallinum) y del cosco (Mesembryanthemum nodiflorum). 

Al ser la barrilla la única manera de extraer sosa, todas las culturas que pasaron por Granada, en especial los árabes, pusieron su interés en las zonas desérticas del altiplano y en la costa. 

Las plantas se transportaban al puerto más cercano y luego, por mar, a las ciudades especializadas en la producción de jabón o cristal.

Se trataba, por tanto, de una actividad bastante lucrativa para unos terrenos que no soportaban otro tipo de cultivo. En muchas zonas se cultivaba cereal y barrilla al mismo tiempo.

SALSOLA VERMICULATA

SALSOLA VERMICULATA

La barrilla que crecía en los pueblos de Baza, a principios del siglo XVIII, era muy solicitada en Europa, y se exportaba a Génova y Venecia, para fabricar sus famosos vidrios. Pero también llegó a Estados Unidos, concretamente a Filadelfia, pasando previamente por el puerto de Londres. 

La barrilla se cultivó, a principios del siglo XVIII, de manera extensiva, en muchos pueblos del Altiplano oriental granadino: Baza, Caniles, Cúllar, Zújar, Benamaurel, etc.

Según Gerónimo de Uztáriz, se trabajaba unos dos años en la recolección de barrilla antes de mandarlo a Génova y Venecia, para fabricar sus famosos vidrios.

El Jabón de Baza

El jabón fue muy utilizado por los musulmanes granadinos. Su comercio fue un monopolio controlado por la realeza nazarí, que posteriormente pasó a los monarcas cristianos tras la conquista castellana. El jabón entró a formar parte de las mayores rentas del Reino de Granada. 

En el siglo XV, el jabón solo podía venderse en la casa de la alhóndiga correspondiente, y no se permitía a nadie fabricarlo en sus casas ni se podía vender sin pasar por la alhóndiga. Si alguien no cumplía con estas condiciones era multado con 2.000 maravedís.

Debido a la gran cantidad de peticiones que hubo para que el jabón se pudiera fabricar y comprar libremente, los Reyes Católicos, concedieron dicha petición, con la condición de que no pidieran descuentos de los impuestos, ni venderlo a los musulmanes. Así mismo, los cristianos debían de adquirir necesariamente, los productos para elaborar el jabón en las tiendas autorizadas. 

Y así lo dejaron escrito a finales del siglo XV: 

“…desde agora en adelante puedan fazer xabon en sus casas y meterlo de fuera parte y venderlo a los christianos porque no sean osados de venderlo a moros, so las penas en el alanzel de Granada…”

Tras la rebelión de los moriscos de 1501, y la conversión de los mismos a la fe cristiana, las normas de la compra venta del jabón cambiaron. Entre las nuevas normas se establecía que cada familia solo podría elaborar el jabón que gastase. La venta de jabón quedaba prohibida entre particulares. Los infractores eran multados con 2.000 maravedís.

Así mismo las “cenizas”, que se extraían de las plantas barrilleras, necesarias para elaborar el jabón, solo se podían comprar en las “casas del Jabón”. 

En el partido de Baza había jabonerías o Casas del Jabón en las poblaciones más importantes, que reportaban pingües beneficios a Enrique Enríquez. En 1490 las rentas de la Casa del Jabón eran de 6.960 maravedís en la ciudad de Baza, 1.212 maravedís en Caniles, Benamaurel aportaba 6.000 maravedís y Cúllar 5.000 maravedís. En Benamaurel y Cúllar, las rentas del jabón se contabilizaban junto con la carne. 

PAISAJE DE BENAMAUREL DONDE SE DAN LAS PLANTAS BARRILERAS

PAISAJE DE BENAMAUREL DONDE SE DAN LAS PLANTAS BARRILLERAS

A mediados del siglo XIX se popularizó la elaboración de sosa artificial, con lo que la producción de sosa a través de las plantas de barrilla decayó drásticamente, terminando por desaparecer.

Mariluz Gómez, de “Rincones de la Memoria de Benamaurel”, nos acerca, a través de sus entrevistas a octogenarios vecinos, dos antiquísimos sistemas de elaboración de jabón con plantas barrilleras, que se hacían a principios del siglo XX, en Benamaurel.

Uno de estos sistemas era mediante la fermentación de las plantas, y el método era el siguiente.

Baltasara Gómez: Se recogía la mata cuando estaba en flor. Se picaba,  se metían en un recipiente, y se tapaba. Una vez fermentada se amasaba con las manos y se hacía unas bolas. Estas piezas se endurecían, y con ellas se lavaba directamente la ropa negra, y echaba buen olor.

Es curioso como este mismo sistema se nombra en diversos documentos durante la dominación árabe.  Las mujeres lavaban sus ropas y paños con las plantas “Xaoneras”. 

El otro sistema era algo diferente:

Enrique el Pilo: Se recogía la mata en flor, se picaba y se cocían en verde. La espuma que producía al hervir las matas, se extraía y se hacían unas bolas, que después se utilizaba para lavar. Era tan eficaz como la lejía.

LA BARRILLA Y EL JABÓN DE BAZA De la Barrilla se extraía la sosa, para elaborar cristal y jabón
5 (100%) 7 vote[s]

Etiquetado , , , , , , , , .Enlace para bookmark : Enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *