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MOLINO DEL MARQUÉS DE RIVAS Cuyos cimientos son de origen nazarí

PUERTA DE ENTRADA - MOLINO DEL MARQUÉS DE RIVAS - JUNTO AL PILAR DE LA CUESTA DE LOS MOLINOS

PUERTA DE ENTRADA – MOLINO DEL MARQUÉS DE RIVAS – JUNTO AL PILAR DE LA CUESTA DE LOS MOLINOS

En el número 20 y 22 de la Cuesta de los Molinos, lindando con el antiguo Cuartel de las Palmas, y la Casa-molino de Ángel Ganivet, actual Centro Provincial de Documentación, se encuentra un espectacular molino: el molino del Marqués de Rivas. 

El origen del nombre de la Cuesta de los Molinos hace referencia, precisamente, a la gran cantidad de molinos harineros que, desde el siglo XIII, hubo instalados en esta cuesta de apenas unos centenares de metros, de la zona baja del barrio del Realejo. Los molinos hidráulicos se colocaban de manera escalonada, para aprovechar mejor la fuerza motriz que producía el agua en su descenso hacia el cauce del río Genil. La energía hidráulica, era transmitida desde los rodeznos (ruedas horizontales con paletas y eje vertical) a las muelas, que molturaban el cereal.

El Molino del Marqués de Rivas, pertenece al tipo de molino hidráulico harinero de rueda horizontal o rodezno, y se sitúa perpendicular a la Acequia Gorda del Genil. Tiene sus orígenes durante la dominación nazarí. En esa época se instalaron, en los aledaños de la acequia Gorda del Genil, diversos molinos hidráulicos, que estuvieron en funcionamiento hasta el siglo XX.

MAQUINARIA - MOLINO DEL MARQUÉS DE RIVAS -  Foto: Juan Antonio Martín Jaimez

MAQUINARIA – MOLINO DEL MARQUÉS DE RIVAS – Foto: Juan Antonio Martín Jaimez

El inmueble tiene forma de “T” invertida, que se desarrolla hacia el fondo del solar, y cuya fachada longitudinal queda perpendicular a la calle. La base de la “T” fue la zona residencial de los moradores del molino, mientras que las  áreas productivas se encuentran en la nave perpendicular. 

El sector que ocupa la vivienda, cuenta con las características y las soluciones habitacionales propias del siglo XIX. Se accede al Molino del Marqués de Rivas a través de un portón de madera que da paso a una amplia nave, cuya techumbre es de viguería de madera de rollizos. Tiene conexión directa con la zona de molino, y cuenta con cocina, baño y comedor en la planta baja, habitaciones en la primera planta y terraza en la segunda. Además en la planta baja se localizaba la zona de despacho del molino. 

La estructura y disposición del molino del Marqués de Rivas son similares al molino vecino de la casa de Ángel Ganivet. 

CÁRCAVOS - MOLINO DEL MARQUÉS DE RIVAS

CÁRCAVOS – MOLINO DEL MARQUÉS DE RIVAS – Foto: Juan Antonio Martín Jaimez

La zona dedicada a la molienda es una nave que se desarrolla en tres niveles:

  • El semisótano, donde se ubicaban los rodeznos que mueven las piedras correderas. Consta de cinco bóvedas de medio cañón, construidas en piedra de cantería bajo las cuales estaban instalados los rodeznos que, accionados por la corriente de la Acequia Gorda, movían las piedras correderas.
  • La planta baja, acoge la zona para la molienda del cereal. Consta de una amplia nave rectangular cubierta con un sencillo alfarje que sostiene la planta superior. Sobre un banco corrido de fábrica, denominado “la banca”, se sitúan las soleras y muelas. En esta planta baja también se encontraba el cuarto de la harina. En dicha estancia se pesaba la harina en los sacos antes de ser distribuida.
  • En el tercer nivel se situaban las dependencias de limpieza y cernido. El espacio se corresponde con el del piso inferior. Se cubre esta tercera planta, con una armadura de parhilera de vigas rollizas atirantadas.

Hay un canal aliviadero que rodea el molino por su cara este.

LA BANCA - MOLINO DEL MARQUÉS DE RIVAS-  Foto: Juan Antonio Martín Jaimez

LA BANCA – MOLINO DEL MARQUÉS DE RIVAS – Foto: Juan Antonio Martín Jaimez

Del Molino del Marqués de Rivás destaca sobre todo, el uso de la madera. Todas las estructuras están realizadas en madera, y se conservaban en buen estado hasta hace pocos años.

La importancia de este molino estriba en que es uno de los pocos molinos hidráulicos harineros medievales, que ha estado en funcionamiento hasta la década de los sesenta del siglo XX. El estudio de la superposición de los materiales, con los que se ha ido reparando la maquinaria, permite seguir el proceso de evolución de un molino tradicional a un molino modernizado, que ha llegado a molturar en régimen de fábrica.

Tras el cierre de la fábrica de harinas a mediados del siglo XX, el inmueble fue abandonado. Y a pesar de que, desde septiembre de 1980, este histórico edificio contaba administrativamente, con una protección provisional, el molino fue continuamente expoliado. 

Quizás el caso más sangrante fue cuando en Octubre de 1989, unos desaprensivos, rompieron la puerta de entrada y comenzaron a convertir en chatarra la mayor parte de la maquinaria centenaria que allí se encontraba. Sin embargo, el ajado molino tuvo que esperar hasta el año 2000 para que se le concediera un régimen de mayor protección. Se inscribió en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, bajo la tipología de “Lugar de Interés Etnográfico”.

En 2009 el molino del Marqués de Rivas fue adquirido por el ayuntamiento de Granada. Afortunadamente el molino se ha conseguido restaurar hace pocos años, después de ser expoliado hasta la saciedad. Dicha restauración estuvo a cargo del arquitecto Antonio Luis Espinar, que contó con el asesoramiento de los profesores Miguel Giménez Yanguas y Fernando Alcalá Sánchez.

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