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NECRÓPOLIS DE SIERRA MARTILLA Tiene una cronología que va desde el siglo VI hasta el siglo VIII de nuestra era.

NECRÓPOLIS DE SIERRA MARTILLA

NECRÓPOLIS DE SIERRA MARTILLA

Tras visitar los Dólmenes de Sierra Martilla, nos dirigimos a la terraza que se encuentra justo por encima. Allí en lo alto del cerro, se localiza una necrópolis de época altomedieval, que ocupa una extensión aproximada de 1000 metros cuadrados. 

Desde la cima de la meseta, se domina un amplio territorio, destacando los antiguos caminos que conducían hacia Málaga, y el cauce del río Genil, que busca la cuenca del Guadalquivir, y que queda frenado por el embalse de Iznájar. 

En este entorno a 800 metros de altitud, entre viejas encinas, pinos de repoblación y olivos, han quedado al descubierto más de cuarenta enterramientos individuales que recuerdan a las que podemos ver en el Castillejo de Nívar, y uno múltiple que hacía de panteón. Todo este espacio se conoce como Necrópolis altomedieval de Sierra Martilla.

Necrópolis de Sierra Martilla.

La existencia de la Necrópolis de Sierra Martilla es conocida desde el siglo XIX. Fue precisamente Aurelio Fernández-Guerra y Orbe, quien se fijó en los restos arqueológicos de Sierra Martilla y escribía en 1878:

“Arrancaba la linea divisoria de los obispados de Cabra y de Granada (Igahrum e Iliberri) al Noroeste de Priego (…) por los Tajos de Martilla, Villar de Civico, los Tajos y Arenal del Cerrillo; todo granadino y merecedor de exploración y estudio, por sus grandes vestigios romanos y cristianas sepulturas abiertas en la roca.”

NECRÓPOLIS DE SIERRA MARTILLA- LOJA

NECRÓPOLIS DE SIERRA MARTILLA- LOJA

Sin embargo, estos descubrimientos no fueron tomados en cuenta hasta los años 70 del pasado siglo.

En el estudio “Rituales y espacios funerarios en la Alta Edad Media: las necrópolis excavadas en la roca de Martilla y Tózar (Granada)”, escrito por Miguel Jiménez Puertas, Luca Mattei y Ana Ruiz Jiménez, se pone de manifiesto que en la necrópolis de Martilla se han encontrado cuatro formas de enterramiento, excavados en la roca, que se pueden clasificar según su forma:

– Bañera, son las que presentan una forma ovalada bien definida. 

Rectangulares, son los enterramientos que tienen ángulos rectos casi perfectos. También, los que tienen paredes muy rectas pero con las esquinas, en algunos de los casos, ligeramente curvas. 

Trapezoidal, se caracteriza por su geometría, con esquinas bien rectas. 

– Por último se han definido como mixtas, las tumbas que tienen una forma entre rectangular y bañera. Presentan un corte más recto en la parte de la cabecera y curvo en la parte de los pies.

 

Tipología de las tumbas de la necrópolis de Martilla

Tipología de las tumbas de la necrópolis de Martilla

Muchas de las sepulturas cuentan con un escalón tallado en el mismo suelo rocoso, que servía para acoger la cubierta que cerraba la sepultura. Esta debía de estar realizada con una única gran losa de piedra, o bien, con varias de dimensiones más pequeñas. El tamaño de los enterramientos oscila entre los 108-195- centímetros de longitud, y una anchura de 31-96 centímetros, siendo la dimensión más generalizada la que oscila entre los 40-80 centímetros.

- NECRÓPOLIS DE SIERRA MARTILLA- LOJA

– NECRÓPOLIS DE SIERRA MARTILLA- LOJA

Todas las tumbas presentan sus cabeceras hacia el oeste, o más bien hacia la puesta de sol, aunque realizadas con diferentes inclinaciones, abarcando una horquilla amplia, que va desde el suroeste hasta el noroeste. Este abanico de grados, entre 225º a 325º, puede deberse tanto a la morfología del terreno y las rocas donde se han excavado las sepulturas, como al recorrido del sol, en el ocaso, entre el solsticio de verano y el solsticio de invierno.

Es curioso ver mientras se pasea por la Necrópolis de Sierra Martilla, como van apareciendo enterramientos muy juntos, formando todo el espacio varios grupos diferenciados. Estas agrupaciones, cuenta Mattei, pueden deberse al propósito de juntar individuos pertenecientes a la propia familia.

La necrópolis de Martilla estaba, desde antaño, extremadamente expoliada, por lo que cuando se ha investigado la zona, han encontrado sobretodo cerámicas. La datación del material cerámico analizado es de época altomedieval, destacando la ausencia de piezas vidriadas. Tendría una cronología que va desde el siglo VI hasta el siglo VIII de nuestra era. Este espacio estaría asociado a un poblado de la misma época, que dominaría una de las principales vías de comunicación del territorio de Loja, concretamente el valle del Genil, siendo un poblado defensivo con un gran control del territorio.

Bibliografía Principal:

  • Rituales y espacios funerarios en la Alta Edad Media: las necrópolis excavadas en la roca de Martilla y Tózar (Granada). Autores: Miguel Jiménez Puertas, Luca Mattei  y Ana Ruiz Jiménez

 

 

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