NECRÓPOLIS VISIGODA DE COLOMERA Situada en el Cortijo del Chopo.

NECRÓPOLIS VISIGODA DE COLOMERA

NECRÓPOLIS VISIGODA DE COLOMERA

Antes de adentrarnos a recorrer el casco monumental de Colomera, nos damos un paseo por sus alrededores. Después de visitar el Puente Romano, nos dirigimos hacia la Necrópolis visigoda del Cortijo del Chopo, otro punto histórico a las afueras del pueblo.

El declive del imperio romano tuvo lugar a finales del siglo III. Con la llegada de los visigodos se inicia un proceso de cristianización, que será bastante lento. Aunque en el año 309 ya existía una comunidad cristiana en Illiberis (Granada capital), no será hasta el 589 cuando se produce la conversión oficial de los godos al catolicismo. Durante todo ese tiempo, se mantuvieron algunas costumbres y rituales paganos procedentes de la cultura romana, que se irán transformando poco a poco.

Las necrópolis también van sufriendo una modificación paulatina, entre ellas las inhumaciones. Los enterramientos visigodos se caracterizan por presentar inhumación en fosa simple o en cista, siempre de carácter individual. Su orientación suele ser, según el ritual cristiano Este-Oeste, con la cabeza al Oeste.

NECRÓPOLIS VISIGODA DE COLOMERA

NECRÓPOLIS VISIGODA DE COLOMERA

El ajuar funerario es bastante relevante, suele contener vajillas de cerámica, de bronce o de plata dependiendo del estatus del difunto, y adornos personales como anillos, collares, pendientes, pulseras o agujas para el pelo. En personajes de alto estatus social, algunos de los elementos que se depositan en sus enterramientos, son de metales preciosos, predominando el oro. No se suelen encontrar armas en las tumbas de esta época.

La Necrópolis visigoda del Cortijo del Chopo, se sitúa a las afueras de Colomera, sobre un escarpe rocoso, que los colomereños llaman “las Mesas”, y  que desciende hasta el río.

Esta necrópolis se conoce desde antaño, pero no es hasta 1986 cuando se hace un inventariado serio. Se han encontrado 47 sepulturas construidas con lajas de piedra y parcialmente excavadas en el suelo rocoso. Son de planta rectangular, con una orientación predominante de este a oeste.

En los años 80 casi todas las tumbas estaban saqueadas y destruidas, por los excavadores clandestinos. Solo unos pocos enterramientos se encontraban poco alterados. Muchas de las tumbas se reutilizaron sucesivamente durante largo tiempo. Colocaron a los pies del nuevo enterramiento, los restos de inhumaciones anteriores. Se ha encontrado muy poco del ajuar funerario, tan solo jarritas cerámicas, anillos, pendientes, y cuentas de collar.

COLOMERA DESDE LA NECRÓPOLIS VISIGODA

COLOMERA DESDE LA NECRÓPOLIS VISIGODA

En los alrededores de la necrópolis se han identificado algunos tramos de muros y abundantes fragmentos de cerámica, que podrían corresponder a la zona de hábitat.

Este asentamiento visigodo y su necrópolis tiene una cronología bastante amplia. Podría fecharse desde finales del siglo III, principios del IV, hasta el siglo VII. Estaría formada por una población hispanorromana, que conservaba los rituales de enterramientos romanos, y que van modificando a partir del Concilio de Toledo.

El acceso a la necrópolis no es complicado, te ponemos la geolocalización, pero contratar una ruta guiada por el entorno, de la mano de profesionales, como los que puedes encontrar en el Hotel Rural La Posada de Colomera, es siempre una buena opción.

 

Bibliografía Principal: 

Necrópolis Hispanorromana Cortijo del Chopo (Colomera, Granada). Por Carmen Pérez Torres, Manuel Ramos Lizana e Isidro Toro Moyano

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