PLACETA DE LA CRUZ VERDE Un rincón singular del Albacín

PLACETA DE LA CRUZ VERDE

PLACETA DE LA CRUZ VERDE

Nos adentramos entre el entramado de callejuelas del Albaicín, hoy nos paramos solo un instante en la Placeta de la Cruz Verde. Cuando conozcas un poco de la historia de este lugar vas a acelerar el paso para que las ánimas que hay allí abajo no se fijen en tí.

La ocupación de La Placeta de la Cruz Verde, comenzó en la época romana, allá por el siglo I de nuestra era. Los romanos crearon zonas de enterramientos a extramuros de la Iliberris  romana (Granada), una de estas necrópolis se situaba en las cercanías de San Juan de los Reyes, entre el Camino del Sacromonte y la Placeta de la Cruz Verde.

En la placeta se encontró una de las lápidas más importantes de la ciudad y de toda la Bética romana. Está realizada en mármol de Macael, tallado a cincel y martillo, y dedicada a Quinto Cornelio Valeriano, uno de los 15 jueces de las cinco Decurias de la Hispania romana. Quinto Cornelius era probablemente oriundo de la ciudad de Cástulo, actual Linares, y estuvo vinculado al municipio bético de Iliberris, donde residía su hijo. Esta pieza estuvo muchos años en la Real Chancillería hasta que se llevó al Museo Arqueológico de Granada, situado en la Casa de Castril.

Ya se había abandonado hacía mucho tiempo el espacio que ocupa la placeta de la Cruz Verde, como lugar de enterramiento, cuando llegaron los árabes a Granada. Dentro del recinto de la Alcazaba Antigua, y en la actual placeta de la Cruz Verde, se instaló antes del siglo XIV un pequeño aljibe.

Con la toma de Granada por parte de los Reyes Católicos, llega a los pocos años la Inquisición y con ella la etapa más oscura de la Placeta. Lo curioso es que, aunque ha pasado mucho tiempo desde entonces todavía este lugar sigue ostentando la toponimia.

Cronicas de la inquisición - Granada- Agosto de 1555

Crónicas de la Inquisición – Granada- Agosto de 1555

Aquí la Santa Inquisición “plantó” uno de sus emblemas, la llamada “Cruz Verde”. Hasta este lugar llegaba un funesto espectáculo conocido como la “Procesión de la Cruz Verde”. Esta comitiva se realizaba la noche antes del acto de fe del reo, y se articulaba en torno a una enorme cruz de madera pintada de color verde, como símbolo de misericordia y esperanza. La procesión consistía en un recorrido por las calles del barrio con los familiares y notarios de la Inquisición que proclamaban la fecha del auto.

Las Procesiones de la Cruz Verde de Granada, fueron de las más singulares de Andalucía. Aquí la comitiva iba encabezada por músicos y cantores.  A la cabeza se portaba el Pendón del Santo Oficio, seguido de los alguaciles, comisarios, notarios, escribanos y familiares de la Inquisición. Después un nutrido grupo de religiosos portaban velas blancas encendidas y cantaban continuamente letanías y misereres, que precedían a una gran Cruz Verde, que era llevada por los calificadores del Santo Oficio dispuestos en doble fila alrededor de la cruz. Cerraban la procesión dos dignidades eclesiásticas y grandes personajes custodiados por comisarios.

El recorrido de la procesión terminaba en el cadalso. Allí se plantaba la Cruz Verde, entre grandes signos de recogimiento y plegarias, a la luz de faroles y antorchas que iluminaban todo el espacio. La cruz era custodiada por religiosos y soldados. Durante toda la noche los religiosos celebraban misas y cantaban maitines y laudes.

A la mañana siguiente, después de oír misa a primera hora, los inquisidores y sus ministros acompañaban a los condenados  vestidos de sambenito, llevados  desde las cárceles secretas que la Inquisición tenía en el entorno de la iglesia de Santiago, hasta la tribuna pública. Acto seguido se llamaba a cada condenado y se leía en voz alta su sentencia. Conforme se leían las sentencias, los reos eran metidos en pequeñas jaulas hasta el final de la ceremonia.

Los penitenciados y los relajados volvían a la prisión en espera de cumplir su pena.

El aljibe de la Placeta de la Cruz Verde

El aljibe de la Placeta de la Cruz Verde tiene 45 metros cúbicos de capacidad, cuyos muros tienen un grosor considerable, de más de 1 metro de espesor.

Este aljibe se encuentra actualmente dentro de una propiedad privada, haciendo esquina con la Cuesta de San Gregorio.

El aljibe de la Placeta de la Cruz Verde, considerado como uno de los más antiguos del Albaizín, consta de un depósito de planta rectangular, con bóveda de cañón. Sus dimensiones son de 4,83 metros de largo por 3,13 metros de ancho, y una altura que ronda los 3 metros.

El aljibe de la Placeta de la Cruz Verde se alimentaba de uno de los ramales de la acequia de Aynadamar. Las aguas que discurren por la acequia principal de Aynadamar, van encauzadas desde Alfacar, y se divide en ramales cerca del Arco de las Pesas. Uno de estos ramales se dirige cerro abajo surtiendo los aljibes, de la Gitana y del Rey, teniendo como final el Aljibe de la Placeta de la Cruz Verde.

PLANO ALJIBE DE LA PLACETA DE LA CRUZ VERDE

PLANO ALJIBE DE LA PLACETA DE LA CRUZ VERDE

Este albaicinero aljibe tiene la particularidad de que durante muchos años fue utilizado como bar. El suelo se rellenó con cemento y lo que fue la boca del aljibe se convirtió en la puerta del mesón. En los años 70 del pasado siglo el bar cerró, y el carmen anexo al aljibe fue vendido. Los propietarios del carmen tomaron esta obra hidráulica de siglos de historia como  parte de sus posesiones.

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