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PLAYA DE LA RÁBITA Un lugar para desconectar

PLAYA DE LA RÁBITA

PLAYA DE LA RÁBITA

Al abrigo de la Sierra de la Contraviesa, y en el extremo oriental de la comarca de la Costa Granadina, se encuentra Albuñol, un municipio agrícola y marinero, que es a su vez  puerta de entrada a las Alpujarras. La Rábita y el Pozuelo son los núcleos costeros de Albuñol, nacidos al abrigo de las ramblas de las Angosturas.

En la localidad de la Rábita encontramos las playas de el  Ruso, la Playilla y la Playa de la Rábita, lugares que en época estival se convierten en destino de los que buscan un tranquilo pueblo donde torrarse al sol y bañarse.

La Playa de el Ruso

La Playa de El Ruso es una cala de unos 300 metros de largo y una anchura media de 10. Está permitido el nudismo e incluso llevarte a tu mascota. Sus aguas son tranquilas, cristalinas y templadas. La Playa de El Ruso se localiza tras los acantilados del Dragón y el peñón del Muerto, a menos de un kilómetro del centro de La Rábita.

Los pescadores siempre han conocido esta playa como Lance Nuevo, pero se renombró tras la llegada de Basilio Lukianov en 1921. Lukianov fue, al parecer, un músico militar ruso con el grado de teniente, que huyó de la antigua Unión Soviética, tras la revolución rusa y que recaló en esta preciosa cala de la costa granadina. Aquí aprovechó un pequeño manadero que rezuma entre las piedras, para aprovisionarse de agua.“El Ruso” vivió en las cuevas cercanas durante largo tiempo, como si fuese un Robinson Crusoe. Todavía, tras más de 40 años de su muerte la gente que visita la playa de El Ruso sigue llevándole flores. 

Lukianov era un hombre fornido, de buen parecer, culto y bohemio, que ayudaba tanto a los pescadores a tirar de la tralla, como a los agricultores en las labores de la tierra. Además hacía cualquier trabajo con agrado. Basilio Lukianov fue a su vez el creador de los accesos a la playa y de la adecuación del manantial de agua en un cómodo pilar. 

La Playilla

A muy pocos metros de la playa de “El Ruso”, y conectada por mar, se encuentra la conocida como “La Playilla”, un lugar menos concurrido, ya que su acceso no está bien señalizado. Para llegar a esta playa solo necesitas seguir un serpenteante sendero poco pendiente, que se ha ido formando por el paso de la gente a lo largo de los años. Desde este camino se tienen unas maravillosas vistas del entorno, por lo que es un lugar ideal para los amantes de la fotografía. Las arenas de La Playilla son oscuras y a su alrededor se alzan grandes acantilados, solapados de cuevas naturales.

Playa de La Rábita

PLAYA DE LA RÁBITA

PLAYA DE LA RÁBITA

La Playa de la Rábita es una extensa playa urbana de casi un kilómetro de largo y 30 metros de anchura media, compuesta de grava gris, proveniente de los sedimentos fluviales, que la han ido conformando a lo largo de los siglos. 

Es la única playa de la localidad que dispone de diferentes servicios. Cuenta con aseos públicos, vigilancia de la Cruz Roja, duchas, parking, zonas recreativas y deportivas. Además es una playa accesible para personas con movilidad reducida.

A las espaldas de la Playa de la Rábita se dispone un paseo marítimo con palmeras, restaurantes y bares donde probar buenas tapas, comer más contundentemente o simplemente tomarse algo, mientras se contempla el vaivén de las olas. 

Aunque La Rábita estuvo habitada desde la dominación musulmana, es a finales del siglo XVII, cuando comenzó a vivir una época de esplendor demográfico, agrícola y comercial. En el año 1696 los pobladores de la Rábita obtuvieron el permiso Real de roturar las tierras, época en que pasaron de ser tierras cubiertas en su mayoría por encinas, a ser cultivadas con viñedos, higueras y almendros, cuyos frutos eran embarcados en la Playa de la Rábita hacia otros puntos del país e incluso al extranjero. 

 En 1912 se construyó la Carretera N-340, que unía Cadiz con Barcelona, esto causó un aumento meteórico del tráfico de mercancías por carretera, en detrimento del tráfico por mar desde el Puerto de la Rábita. En los años 30 del siglo XX ya había desaparecido el tráfico marítimo de mercancías desde la Rábita.

Con el boom turístico en los años 70, la Playa de la Rábita empezó despuntar como lugar de vacaciones. Cuenta en primera línea de playa, desde hace más de 40 años, con uno de los primeros hoteles del litoral granadino dedicado exclusivamente a albergar veraneantes. 

Si quieres venir a disfrutar de las playas de la Rábita hay dos fechas que debes señalar en el calendario, especialmente.

Una es el 8 de septiembre, cuando se celebran las Fiestas de la Virgen del Mar. Este día se realiza una tradicional batalla de barcas entre moros y cristianos de la Balandrilla de los Gatos. Un combate donde los dos bandos se lanzan hortalizas hasta que se hunden los botes. Posteriormente se celebra una misa y se realiza una procesión marítimo terrestre con la talla de la Virgen. Primero la virgen es portada por los vecinos de la Rábita por las calles del pueblo, para posteriormente ser subida a un barco pesquero, bellamente engalanado. Allí se pasea por la costa de una punta a la otra de la playa de La Rábita.

Otra de las fechas a señalar es el 24 de Junio, día que se celebra San Juan Bautista. Esta noche se encienden hogueras y moragas en la playa. Sin duda la noche más mágica del año.

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