• Síguenos

PLAZA DE LOS MÁRTIRES DE LA ALPUJARRA Escenario de la brutal represión de los moriscos

PLAZA DE LOS MÁRTIRES DE LA ALPUJARRA - UGÍJAR

PLAZA DE LOS MÁRTIRES DE LA ALPUJARRA – UGÍJAR

Hay que ver como somos las personas. Nos empeñamos en poner nombres a plazas, calles y lugares para después cambiárselos. Unas veces con la intención de ocultar hechos históricos que originaron ese topónimo, y otras por no molestar a una parte de la ciudadanía. Aunque pueda parecer que hoy vayamos a tocar el tema de las calles renombradas a consecuencia de la Ley de Memoria Histórica, que como bien dice, sirve para establecer medidas a “favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la Guerra Civil y la dictadura”, no lo vamos a hacer en estos momentos. Hoy nos centraremos en la Plaza de los Mártires de la Alpujarra, renombrada varias veces, y cuyo nombre alude a los sucesos acaecidos en el pueblo alpujarreño de Ugíjar, durante los últimos días de 1568.

Cuando estábamos buscando información para escribir sobre la iglesia de Nuestra Señora del Martirio, nos topamos con las crónicas que hablan de las duras Navidades, que vivieron los habitantes de Ugíjar durante la Rebelión de los moriscos. En ese artículo mencionamos casi de pasada a estos hechos, sin embargo pensamos que estaría bien dedicarle unas palabras y contar de manera más extensa lo que aquí pasó, hace más de 450 años.

Plaza de los Mártires de la Alpujarra.

La Plaza de los Mártires, de Ugíjar, ya no se llama así, pues ha sido renombrada varias veces y ahora se conoce como Plaza de las Flores. 

El lugar en cuestión es el espacio que se localiza entre la Iglesia de Nuestra Señora del Martirio y la Casa de los Tovares. Está perimetrado por árboles, flores y bancos de madera  donde descansar un rato. Centrando la plaza se encuentra una desgastada fuente. En un lateral exterior de la plaza encontramos un cartel donde podemos leer:

PLAZA DE LOS MÁRTIRES DE LA ALPUJARRA

PLAZA DE LOS MÁRTIRES DE LA ALPUJARRA

Escenario de la brutal represión de los moriscos sobre los cristianos en la sublevación de 1568, fue llamada desde entonces Plaza de los Mártires de la Alpujarra, después en el Siglo XIX, tras su remodelación, fue bautizada como del Progreso y en la actualidad se la conoce comúnmente como Plaza de Las Flores.

El escritor Pedro Antonio de Alarcón en su libro de viajes, La Alpujarra, nos dice: “en ella se iniciaba en invierno el paseo dominical hacia la ermita de San Antón entre la arboleda por el camino de Almería. Enfrente, el casino llamado de la unión, tiene fama de excelente y está suscrito a dos periódicos, La Época y la Política, y en sus salones se dan con frecuencia bailes de sociedad

El actual aspecto se debe a la remodelación realizada por el Ayuntamiento en 1841, que la elevó, la cubrió de árboles, la circundó y en su centro construyó una fuente de taza, que nos recuerda la de Bib-Rambla o de la alameda en Granada.

 

Sucesos de la Navidad de 1568 – Ugíjar

En las Capitulaciones de Santa Fe firmadas en 1492, se permitió que los moriscos pudieran seguir con sus cultos, rituales, y oficios.

Ugíjar, se convirtió a su vez en el centro administrativo y religioso de la comarca, donde se instaló el alcalde mayor de las Alpujarras, dependiente del corregidor de Granada.

Las primeras revueltas moriscas sucedieron entre 1499 – 1501, tras estos hechos se requisaron la mayoría de las propiedades de los moriscos por parte del estado, y se les obligó a recibir bautismo cristiano a los que quedaron.

Pero la locura se desató en la noche del 24 de diciembre de 1568, cuando los moriscos se levantaron en armas contra los cristianos de las Alpujarras. 

PLAZA DE LOS MÁRTIRES DE LA ALPUJARRA

PLAZA DE LOS MÁRTIRES DE LA ALPUJARRA

Mientras que se celebraba la Misa del Gallo con unos trescientos feligreses, llegó a la iglesia Juan Moya, que se había escapado de Yegen. Este avisó que los moriscos estaban saqueando y destrozando todo a su paso. Las personas que estaban en el templo, se trasladaron a la torre, que había construida a un par de metros de la iglesia, y levantaron el puente que unía la torre con el templo.

Cuando los moriscos llegaron a Ugíjar cercaron la iglesia, y la estuvieron asediando durante cuatro días. El 27 de diciembre entraron por un agujero que hicieron en la sacristía y prendieron fuego a la torre, las llamas llegaban hasta lo alto de la misma. Es en esos críticos momentos, fue cuando los cristianos decidieron entregarse, descolgándose por la ventana más baja del baluarte. 

Mientras que salían los feligreses, los musulmanes los iban encerrando en la iglesia, separando a los hombres de las mujeres y niños.

Al día siguiente, Día de los Inocentes, sacaron a los hombres matándolos uno a uno con espadas, cuchillos, y armas de fuego. Entorno a 300 personas fueron asesinadas en el entorno de la iglesia de Ugíjar. Solo se salvaron las mujeres, los niños y algunos hombres útiles para los moriscos. 

Entre las atrocidades que se sucedieron ese día, se encuentra la muerte del marido y del hijo de Isabel de Melgar.

Al parecer, Gonzalo de Balcázar (Valcárcel), marido de Isabel, fue a buscar a su hijo Gonzalico a Ugíjar, donde estudiaba para ser sacerdote. Allí les pilló el asedio y se refugiaron en la iglesia con los demás feligreses. Gonzalico, un niño de unos diez u once años, mientras que rogaba y suplicaba por la vida de su padre vio como lo mataban. 

El 8 de enero llevaron a las mujeres y los niños, Río Adra abajo hasta llegar a Lucainena. Delante de Dª Isabel de Melgar degollaron a su hijo Gonzalico, y a otro muchacho de la misma edad. Horas más tarde de tan vil asesinato las tropas del Marqués de Mondéjar liberaron a los cristianos cautivos. 

La Corona de Castilla indemnizó con pensiones y compensaciones económicas a las viudas de Ugíjar, ya que en las Navidades de 1568 no solo les arrebataron lo que más querían sino también su sustento. A Dª Isabel de Melgar le concedieron una pequeña indemnización, más una renta vitalicia de 20 ducados, con los que puedo afrontar una nueva vida lejos de Ugíjar. 

Como último recordar, que junto a la imagen de la Virgen del Martirio se conservan los restos del cráneo y algunos huesos de Gonzalico.

Deja una respuesta

Etiquetado , , , .Enlace para bookmark : Enlace permanente.

Deja un comentario