RITUALES EN GRANADA CONTRA LA LANGOSTA

 

LANGOSTAEstando ya a mediados del otoño, sería de esperar un artículo sobre cómo se celebra el día de la castaña en los pueblos de Granada, o incluso, resumir alguna de las leyendas de fantasmas y difuntos, que enriquecen nuestro acervo popular. Sin embargo, la casualidad ha llevado a plantearnos que uno de los miedos más intensos de la humanidad han sido y son las plagas. Entre todas ellas, la de la langosta es la que más incidencia ha tenido en los granadinos, tanto es así, que todavía perduran algunos ancestrales rituales utilizados para ahuyentar a estos artrópodos. 

La amenaza de la langosta ha estado presente, en Granada, desde hace milenios. El privilegiado clima mediterráneo es generoso para la agricultura, pero a veces, provoca malas pasadas, convirtiendo un “bichejo” en una plaga de dimensiones bíblicas. Estos artrópodos denominados por los científicos Schistocerca gregaria, se caracterizan por su voracidad cuando están en grupo.

SCHISTOCERCA GREGARIA - FOTO:UGR

SCHISTOCERCA GREGARIA – FOTO:UGR

Cuando la langosta está en solitario, es inofensiva, pero cuando se producen abundantes precipitaciones, tras largas épocas de sequía, la vegetación se desarrolla rápidamente, y es cuando las langostas solitarias se agrupan y son temidas por su voracidad. Al hacerse gregarias adquieren una gran capacidad de reproducción y forman enjambres capaces de realizar grandes desplazamientos. Mutan casi dos tercios de sus genes, haciendo que su aspecto físico cambie.

En España hay constancia, desde épocas remotas, de los ataques perpetrados por la langosta, así como de sus consecuencias. En el año 583 hubo una plaga que asoló los campos bastetanos. También los cronistas árabes de Granada relataron algunas de ellas. 

Abu Yahyà ibn ´Asim escribió: 

Entre las calamidades más dañinas destaca la plaga de langostas que azotó la zona oriental de este reino el año 852 y prosiguió el año siguiente (…) -7 de marzo de 1448-23 de febrero de 1449- .

Cuenta la gente de Guadix (…) que quedaron aterrorizados cuando apareció tan gran número de langostas que muchos no hicieron nada para rechazarlas, porque se sentían impotentes para combatir la plaga.

Tras la conquista castellana se tiene un pormenorizado registro de las plagas que arruinaron las vegas. Se creó la “junta de la langosta” que gestionaba el dinero invertido en erradicarlas.

Los granadinos poco podían hacer para evitar la expansión de la insaciable langosta. Tan solo matarlas manualmente, espantarlas con los “hachos”, y como último remedio, hacer prerrogativas a santos y vírgenes, para que les protegiera. Incluso la Santa Inquisición tuvo que intervenir, nombrando personas que realizaran ceremonias de exorcismo contra los insectos.

ESPANTADO A LA LANGOSTA

ESPANTADO A LA LANGOSTA

Francisco Bustos el exorcista de la langosta.

Durante las plagas de 1619 – 1620 para atajar los efectos de la langosta se hicieron varias exhortaciones. Estas corrían a cargo de miembros de las órdenes religiosas masculinas de la localidad, sobre todo los agustinos. San Agustín era considerado especialista en plagas de langosta.

CRUCES PARA EXORCISMO DE LAS LANGOSTAS

CRUCES PARA EXORCISMO DE LAS LANGOSTAS

Uno de los exorcistas más reputados fue el fraile franciscano de Guadix, Francisco de Bustos. Era llamado de otras provincias, por la efectividad de sus invocaciones. Cuando llegaba a un pueblo era escoltado por los regidores y el escribano. El conjuro se hacía en un lugar donde se divisaba la mayor parte del término. Allí se llevaba una cruz grande, en el que habían escritas unas letras en un orden concreto. Dicha cruz tenía olivo bendito, y palma. El fraile cogía un caldero con agua y un brasero con brasas. Arrojaba al agua un puñado de langosta mientras que decía “Et sumergat in profundum maris”. Este ritual lo repetía echando al brasero las langostas, pisándolas y tirándolas al aire. 

Las primeras décadas del siglo XVII fueron desastrosas para el campo de Motril, por las continuas plagas de langosta. A pesar de que la villa contaba con trabajadores especializados integrados por ingenieros con carretas llenas de broza para quemarlas, y bolicheros que recogían las larvas de langosta de la tierra, todo era infructuoso. Ni siquiera las procesiones, en 1637 y 1638, de San Bernardino, consiguieron atajarlas. En 1639 se llamó a Francisco de Bustos, para que exorcizara los campos. Los conjuros contra la langosta se repitieron en 1639, 1640 y 1641, por parte de otros religiosos. 

En las actas capitulares de Motril de 1640 se puede leer: 

Juan de Segura y Gaspar García Tello dieron cuenta de que el sacerdote de Órgiva necesitaba cinco cruces hechas con madera de olivo, y realizar una procesión general para conjurar la langosta. Se acordó que mañana se hiciera la procesión (…)

La langosta quedó erradicada de Motril en verano de 1641. En gratitud se le concedió a los agustinos la plaza del pescado y limosnas, para que pudieran construir su convento. 

Desde que Francisco Bustos hiciera los primeros conjuros contra la langosta, esta actividad se convirtió en un negocio muy lucrativo. Muchos curas mandaban cartas a los ayuntamientos ofreciendo sus servicios de exorcista particular. 

En 1670 otra gran plaga llegó a la vega granadina, la primera medida que adoptó el Cabildo Municipal fue designar cuatro caballeros veinticuatro para que acudieran a las Órdenes Religiosas, con el fin de pedirles la realización de rogativas, misas de diferentes advocaciones, y que se nombraran a los eclesiásticos de mayor virtud, para salir a conjurar el nocivo animal. Paralelamente, se ordenó a los lugares infestados que quemasen las langostas que pudieran, y a la Real Chancillería que aportara el dinero necesario para su lucha.

Bendición de los campos con reliquias

LANGOSTA AFRICANALas plagas de langostas de 1756 y 1758 afectaron especialmente a la vega de Granada. Alcanzaron tal magnitud que, Fernando VI, dispuso que la reliquia de San Gregorio Ostiense se llevara a las principales poblaciones que habían padecido la plaga, entre ellas Guadix y Granada, y que se hicieran rogativas públicas para implorar que los campos fuesen librados del desastre. Un cortejo formado por cuatro miembros de la cofradía encargada del traslado, escoltaban la carroza con las reliquias del santo. Estos estaban en cada pueblo dos días, tiempo suficiente para realizar la conjura de la langosta y dejar una pequeña porción de agua bendita en cada lugar, junto a los formularios impresos con rezos para poderlos distribuir fácilmente por los pueblos comarcanos. 

Algunas devociones y procesiones surgidas por la langosta

Día del Angelico en Zújar

Cada 2 de octubre, Zújar, sigue rememorando en el Día del Angelico, la solidaridad del pueblo frente a las plagas de langosta. La devoción al Ángel de la Guarda para que proteja los campos de Zújar data de 1590. Se festejaba con danzas en la procesión, cantores y chirimías en los alrededores de la ermita. 

En el día del Angelico se recuerda que tras el paso de la langosta, y puesto que los campos quedaron yermos, los zujareños se unieron y repartieron roscas y queso entre sus vecinos, para que la población pudiera subsistir. También imploraban protección contra la langosta a la Virgen de la Cabeza.

PLAGA DE LANGOSTAEn Galera.

Las procesiones San Saturnino y a San Antonio Abad de Galera tienen su origen en la plaga de langosta que azotó la localidad, en el verano de 1595.

En Gójar

La procesión del Cristo de la Expiración de Gójar tenía como finalidad la bendición de las mieses y protección contra la langosta.

En Alfacar

El Vía Crucis de Alfacar, que va desde la Iglesia de la Asunción hasta la ermita de San Sebastián, se levantó en acción de gracias tras una rogativa al patrón, motivada por una plaga de langostas que asolaba la localidad. La Primera cruz se encuentra en la Plaza del Prado.

En Aldeire

La fiesta de San Marcos de Aldeire, tiene su origen en el voto que hizo la villa, a principios del siglo XVII, cuando pidió protección al santo, para que alejara una plaga de langosta que arruinaba sus campos. 

Antiguamente, esta fiesta se sufragaba con las limosnas de los agricultores. Durante el verano, los mayordomos de San Marcos iban a las eras recogiendo limosna para “La Caridad” de San Marcos, una cuartilla de trigo por cada labrador.

La devoción al Niño de los Frutos – Huéscar y Orce.

Las plagas de langosta de 1707, 1708 y 1709 se cebaron  con los campos oscenses. Los vecinos de Huéscar pidieron que el Niño Jesús, del convento de San Francisco, saliera en procesión. En 1707 los religiosos recorrían los campos, durante varios días haciendo sus rogativas. Al sexto día una inmensa nube de langosta se posó sobre Huéscar, y volvieron a sacar la talla del Niño Jesús. En una hora desapareció la terrible plaga, sin haber causado daños. Desde entonces empezó a llamarse a la talla del Niño Jesús “el Rey de los Frutos”. En junio de 1709 se llevó a Orce, que padecía los rigores de la langosta. Se celebró un novenario en su honor y la plaga remitió. Los vecinos de Orce, agradecidos por la divina protección, le regalaron al Niño un traje de seda y a los franciscanos 30 fanegas de trigo. Al año siguiente donaron para el Niño otro traje más valioso que el anterior.

Estos son solo algunos ejemplos de los rituales que se hicieron contra la langosta. pero si conoces más no dudes en escribirnos, estaremos encantados de sumarlos a este artículo. 

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