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SANATORIO DE LA PURÍSIMA CONCEPCIÓN Estuvo en funcionamiento desde 1923 hasta los años 70 del siglo XX

EDIFICIO LA PURÍSIMA

EDIFICIO LA PURÍSIMA

No sé vosotros, pero yo no tenía noticias de que en la calle Horno de Haza, hubiera habido un hospital: el Sanatorio de la Purísima Concepción. 

La manera que tuve de conocer la existencia de que aquí se levantó, a principios de los años 20 del pasado siglo, un centro sanitario fue extraña. Tanto que, si lo que os voy a relatar a continuación, hubiera sucedido el 2 de Noviembre, día de difuntos, todavía estaría en shock.

La cuestión es que tenía que ir a la Plaza de los Lobos, desde la calle Carril del Picón, subiendo por la calle Horno de Haza. A medio camino me detuve, frente al Edificio la Purísima. En ese instante un octogenario se plantó delante y me dijo “Chico, yo estuve ingresado ahí”, mientras señalaba a uno de los pisos altos, justo encima del pub Blues. 

Comencé a preocuparme y le pregunté si necesitaba ayuda, si quería que avisara a alguien.

Pero el hombre volvió a repetir “Yo estuve allí ingresado”. Miré más detenidamente la ventana que me señalaba, pero cuando me dispuse a preguntarle más, el señor se había esfumado.

Este encuentro me dejó bastante tocado, y empecé a indagar por si había alguna clínica privada cerca, de donde hubiera salido este curioso personaje, pero lo que descubrí fue todavía más misterioso, por lo menos para mí.

No daba crédito al leer en la Tesis Doctoral de María de la Encarnación Cambil Hernández, titulada “La arquitectura asistencial en Granada: siglos (XVI-XXI)”, que realmente allí, estuvo hasta los años 70 del pasado siglo, el Sanatorio de la Purísima Concepción.

Sanatorio de la Purísima Concepción

SANATORIO DE LA PURÍSIMA CONCEPCIÓN

SANATORIO DE LA PURÍSIMA CONCEPCIÓN

El Sanatorio de la Purísima Concepción se ubicaba en la Calle Lavadero de las Tablas, nº 17.

Fue fundado en 1923 por Fidel Fernández Martínez y Santiago Oliveras Santaló.

Al parecer para crear este Sanatorio, se adaptó un histórico palacio, que los Reyes Católicos habían cedido a una poderosa familia de judeo-conversos, que controlaba la Real Chancillería, los Santofimia.

El inmueble, con una superficie de unos 1500 metros cuadrados, estaba muy bien comunicado. Se situaba a un paso del centro de Granada, y cerca se encontraba un apeadero del tranvía.

La fachada principal se situaba en la Calle Lavadero de las Tablas, mientras que las laterales daban a la calle Montalbán, y a la calle Horno de Haza. En la parte posterior se situaba un espectacular jardín de tres mil metros cuadrados, que tenía forma de herradura.

El Palacio de los Santofimia era un bello edificio posrenacentista que seguía la estructura típica de los edificios nobiliarios castellanos, del siglo XVI y XVII. Tenía la peculiaridad de disponer  de dos patios porticados clasicistas muy similares.

Al pasar la rica portada del inmueble, nos encontraríamos con un zaguán, que nos llevaría a un precioso patio porticado, de planta rectangular. En torno al patio, de dos plantas, se abrían las diferentes estancias del inmueble.

PALACIO DE LOS SANTOFIMIA - PLATAFORMA DE VICO

PALACIO DE LOS SANTOFIMIA – PLATAFORMA DE VICO

Las galerías del piso inferior estaban constituidas por arcos carpaneles, sostenidos por columnas toscanas. Las galerías de la segunda planta, eran similares a las de la planta baja, con la singularidad de que contaban con una balaustrada. En un lateral del patio se situaba una espectacular escalera de dos tramos, con baranda, que daba acceso a la planta superior.

Para poder convertir un edificio, con varios siglos de historia, en un sanatorio que cumpliera con todas las medidas higiénico-sanitarias, se tuvieron que hacer unas profusas reformas, tanto en suelos como en paredes. Ambos se recubrieron de cemento, y de mármol, con la finalidad de que fuesen impermeables y de fácil limpieza. Las paredes se pintaron de blanco, y se le colocaron zócalos de madera.

Como se puede leer en el artículo aparecido a principios del año 1923, en la “Gaceta Médica del Sur”, el Sanatorio de la Purísima Concepción, contaba con los últimos adelantos de la época.

En este centro sanitario se atendía a enfermos en medicina, cirugía y especialidades, que no padecieran enfermedades contagiosas o perturbaciones mentales peligrosas y molestas.

El edificio estaba acondicionado con calefacción central, que mantenía su interior a 18ºC, constantemente. En cada habitación, se podía regular la temperatura si así lo deseaba el enfermo. Además, disponían de timbre, e iluminación eléctrica en el centro de la habitación, y junto a la cabecera de la cama.

EDIFICIO LA PURÍSIMA

EDIFICIO LA PURÍSIMA

La asistencia de los enfermos estaba a cargo de las Religiosas Carmelitas Regulares. Enfermeros y criados de ambos sexos, dirigidos por un cuerpo médico de guardia y alumnos internos garantizaban la asistencia al enfermo.

Como cualquier hospital privado, este de la Purísima, tenía precios para todos los servicios. La tarifa de las habitaciones iba desde las 25 pesetas que costaban las de primera clase, hasta las 7,50 pesetas por día de las de tercera. Dentro del precio de la habitación estaba incluido las ropas de cama, almuerzo y comida en los comedores del establecimiento.

El precio de las intervenciones quirúrgicas se pactaba entre  el enfermo y el cirujano, sin intervención del Sanatorio.

El Sanatorio de la Purísima Concepción fue vendido en los años 60 del siglo XX a las religiosas Carmelitas, que lo gestionaron hasta finales de esa década. En 1976 el inmueble fue derribado, ya que la entidad propietaria, el Centro Médico de Especialidades, había construido un nuevo hospital a las afueras de Granada. En su lugar se levantó El Edificio de la Purísima.

Los fundadores del Sanatorio de la Purísima Concepción

De los dos Socios fundadores, el más conocido fue Fidel Fernández Martínez.

Fidel Fernández Martínez (1890-1942). Fue médico, académico de Bellas Artes y de Medicina, y conservador de la Alhambra. Tenía como misión desde 1936 la conservación, custodia, vigilancia, y administración de la Alhambra y demás monumentos artísticos de Granada. Entre sus primeras actuaciones estuvieron la restauración de la Cruz de Rauda, y la de San Miguel Bajo (Cristo de las Lañas).

Fue un importante personaje para el conocimiento y la divulgación de los valores naturales de Sierra Nevada y la Alpujarra. Puso de moda las excursiones y las estancias en albergues de alta montaña de Granada que, hasta entonces, eran casi desconocidas.

Bibliografia principal:

La Arquitectura Asistencial en Granada: siglos (XVI- XXI) – Autora: María de la Encarnación Cambil Hernández,

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