Iglesia de Nuestra Señora de la Anunciación – Darro Levantada a finales del siglo XVIII

Iglesia de Nuestra Señora de la Anunciación - Darro

Iglesia de Nuestra Señora de la Anunciación – Darro

Darro es una pequeña y tranquila localidad de la comarca de Guadix, que ha tomado, desde hace unos años, mayor popularidad por los hallazgos de la Necrópolis megalítica de Panoría y la Cueva Horá, ambas, cuentan con restos del paleolítico inferior y de la Edad del Bronce. Sin embargo, Darro merece un paseo por sus calles para conocerlo un poco mejor. Entre los lugares de interés que podemos visitar está la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Anunciación.

La Iglesia está encajonada entre varias viviendas de la calle Real. Es de estilo Neoclásico, de gran sencillez, en la que  predominan líneas rectas, y sin adornos en sus paredes y columnas. Sobresale, además, el orden, la funcionalidad, el equilibrio y la sobriedad en sus espacios 

La actual iglesia de Darro se levantó a finales del siglo XVIII. Su gran benefactor fue el VIII Marqués de Ariza y almirante de Aragón, don Vicente María de Palafox Centurión Silva y Sarmiento, quien en 1792 cedió parte de los terrenos de su mayorazgo (fundado por Bernardino de Mendoza y doña Elvira Carrillo de Albornoz) para la construcción de la iglesia parroquial, sus oficinas y la casa del vicario. A cambio, el Marqués de Ariza, obtendría el privilegio de que figuraran sus armas en la portada principal y gozaría del derecho de elegir sepultura en la bóveda bajo la sacristía o en el pavimento de la iglesia, con una lápida que mencionase la importancia del lugar y del personaje.

La cartela de la portada, todavía se conserva, y lleva escrita la siguiente leyenda:

El terreno que ocupa esta iglesia lo dio de limosna el Excmo. Señor Marqués de Ariza, bajo las reservas que consta de Essra. Que pasó ante don Pedro JPH Carrillo Essño de Guadix, año de MDCC LXXXXII.

Iglesia de Nuestra Señora de la Anunciación - Darro

Iglesia de Nuestra Señora de la Anunciación – Darro

Tras la conquista castellana, en 1492, y la expulsión de los moriscos de Granada, la mayoría de las mezquitas fueron convertidas en ermitas. Al parecer, la mezquita de la villa de Darro también fue transformada en templo cristiano. 

Durante el siglo XVIII Darro era un cortijo que formaba parte del mayorazgo del marqués de Ariza. Contaba con unas pocas casas muy humildes. 

La ermita cumplió su función hasta mediados del siglo XVIII, pero el aumento poblacional hizo que el pequeño oratorio se quedara pequeño. Esto unido a las dificultades de los vecinos de Darro para desplazarse a escuchar los oficios a la vecina iglesia de Graena, llevó a que el obispo de Guadix y Baza, fray Bernardo de Lorca y Quiñones, considerara necesario erigir una vicaría perpetua en la casa antigua del mayorazgo. 

El 19 de julio de 1792, el obispo, pidió permiso al marqués para construir esta nueva iglesia, a lo que el Almirante de Aragón, contestó afirmativamente el 4 de agosto. La escritura de aprobación de cesión de terrenos tuvo lugar en Madrid el 28 de septiembre de 1792. 

Iglesia de Nuestra Señora de la Anunciación - Darro

Iglesia de Nuestra Señora de la Anunciación – Darro

A cambio la iglesia, además de tener que acoger los restos del marqués de Ariza, “estaba obligada a recibir al almirante, o a su apoderado, con un repique de campanas y don Vicente de Palafox gozaría del derecho de tomar silla sobre alfombra y cojín en la capilla mayor”.

El terreno elegido para levantar la nueva iglesia sería un  “quadrilongo de veinte y dos varas de largo, y diez y ocho de ancho (18,37 x 15 metros) en que se incluye el oratorio y sacristía antiguos, que tienen a la espalda la Casa propia de Jose Valenzuela,…”

En la construcción de la iglesia trabajaron, como maestro carpintero Salvador Guerrero, y como maestro albañil, Pedro Villegas.

Las tropas napoleónicas causaron serios destrozos durante su ocupación de 1810. Una década después de la retirada de los franceses de Granada, el ayuntamiento de Darro escribió una carta al Arzobispado de Guadix dando relación de lo que quedaba en la iglesia de la localidad, o mejor dicho, de lo que no había. 

“está en la más pobre y desdichada de cuantas hay en el obispado, por el destrozo y ruina que hizo el enemigo francés; por esta causa y la de que es una indecencia tan grande que ni para bautizos ni procesiones, ni entierros halla ornamentos algunos más que un alba y está rota”.

Iglesia de Nuestra Señora de la Anunciación - Darro

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El consistorio solicitó que les dieran los elementos necesarios para que se pudieran oficiar misas. En noviembre de 1823, el cabildo catedralicio de Guadix acordó el envío de una nueva remesa de ornamentos para la iglesia de Darro, entre los que había: una capa de coro de color, otra negra, una casulla, estola y manípulo blancos, un amito, un alba, un cíngulo, unos manteles para el altar mayor, un paño de hombros, un misal, unos corporales, un estandarte, un palio, una patena, una custodia y una imagen de San José.

La Iglesia de Nuestra Señora de la Anunciación de Darro consta de tres naves separadas por siete arcos de medio punto, 4 a la derecha y 3 a la izquierda.

La nave central es la más alta. Está cubierta por una sencilla armadura de madera, y separada de las otras naves por gruesos pilares ochavados que sostienen los arcos de medio punto.

La capilla mayor es rectangular y se encuentra elevada sobre una escalinata de dos peldaños. El Cristo que preside el altar mayor está acompañado por el patrón y protector del pueblo, San Tiburcio y por una talla moderna de la Virgen con niño en brazos.

Iglesia de Nuestra Señora de la Anunciación - Darro

Iglesia de Nuestra Señora de la Anunciación – Darro

Las naves laterales se cubren con forjado inclinado de vigas y tablazón. Al fondo de la nave de la izquierda hay un camarín que alberga la imagen de Nuestra Señora del Amparo. Esta escultura fue costeada, a finales del siglo XVIII, por los vecinos del pueblo, que dieron 440 reales al cura para que fuese a Granada a adquirírla. En marzo de 1776 la talla de la Virgen del Amparo llegó a Diezma, cabeza de Feligresía, y desde allí debería ser procesionada hasta Darro. Sin embargo, los de Diezma le cogieron mucho cariño y devoción a la virgen, y se opusieron a que la talla saliera de su pueblo. 

A finales de Abril la imagen se llevó al Oratorio del Palacio Episcopal de Guadix, y se inició un pleito entre los vecinos de ambos pueblos, que duró un año. En Mayo de 1777 el litigio terminó, fallando a favor de los vecinos de Darro. A los pocos días la virgen fue llevada, a hombros de los lugareños, en solemne procesión desde Guadix hasta Darro. Y desde el 17 de junio de 1777, fecha en la que entró la Virgen del Amparo en la iglesia, no ha vuelto a salir de las lindes de la villa de Darro. 

Lo más destacable exteriormente de la iglesia de Darro es su grácil torre, situada a los pies del templo, y construida a mediados del siglo XX. Se eleva cuatro tramos por encima de la cubierta de la iglesia. Cada cuerpo de la torre está separado, del anterior, por una bella moldura de estrías verticales. El último tramo acoge el cuerpo de campanas, que lleva inscrito la fecha de 1959.

La portada es extremadamente sencilla, apenas un arco de medio punto realizado en ladrillo, por ella salen cada año,  durante las fiestas patronales, que se celebran del 1 al 4 de octubre, San Tiburcio y Nuestra Señora del Amparo.

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