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VEREDA DE LA ESTRELLA Una excusión para disfrutar en familia

LA VEREDA DE LA ESTRELLA 2

VEREDA DE LA ESTRELLA

Uno de los senderos más bonitos que podemos hacer en el Parque Nacional de Sierra Nevada, es sin duda La Vereda de la Estrella.  El sendero de la Vereda de la Estrella, está bien señalizado y acondicionado. Discurre por la cuenca del Genil y nos dirige hacia su cabecera.

La gran vegetación, la abundancia de agua por todo el recorrido, y las impresionantes vistas de las caras norte del Mulhacén, Veleta y Alcazaba, harán de nuestro paseo un día inolvidable.

Recorriendo la Vereda de la Estrella

Llegados al pueblo de Güéjar Sierra buscaremos la pista que nos lleva al Charcón y Maitena. Al final del carril encontraremos un pequeño aparcamiento, donde comienza nuestra ruta.

Atravesado el pintoresco puente de madera que salva las dos orillas del Río Genil, nos incorporamos por la senda que gira hacía la izquierda, y tras una empinada cuesta nos adentramos en el interior del valle predominado por  fresnos, castaños, quejigos, robles, arces…

COMIENZO DE LA VEREDA DE LA ESTRELLA

COMIENZO DE LA VEREDA DE LA ESTRELLA

A algo más de media hora de comenzar el camino nos encontramos con un castaño milenario, conocido como “el abuelo”. Un lugar estupendo para hacer una parada y retomar fuerzas.

A la media hora aproximadamente de haber dejado atrás al castaño, se llega a la confluencia con el río Vadillo, donde el paisaje ahora va por dos estrechos valles. De este punto parte el sendero de la “Cuesta de los Presidiarios”. Nosotros seguiremos la misma senda que llevábamos en dirección hacia el Veleta. Al poco nos encontrarémos con la curva del “viso”, uno de los puntos más característicos de la Vereda de La Estrella, desde donde disfrutaremos unas espectaculares vistas del Mulhacén y la Alcazaba.

Al cabo de los 6 km de haber dejado la curva del Viso, llegamos a las antiguas minas de calcopiritas abandonadas, y pasado el pueblo minero llegaremos al final de nuestra ruta. Aunque se puede seguir un poco más hasta cueva secreta, e incluso subir al Mulhacén.

La Explotación Minera – origen de la Vereda de la Estrella.

La senda de la Vereda de la Estrella, sirvió hace años para transportar el cobre procedente de un gran número de minas que se crearon en la zona. 

La explotación original de los yacimientos mineros, en esta parte de Sierra Nevada, se remontan a la época romana. Los árabes también aprovecharon las vetas de pirita, calcopirita y galena argentífera de la cuenca del Genil.

Desde 1851 la provincia de Granada estuvo en el ojo de los negocios mineros. Joaquín de Hysern y el duque de Glucksberg, encargaron un estudio al ingeniero de minas Amalio Maestre, el cual, les entregó un informe favorable para explotar las minas en Güejar Sierra. Gracias a este informe se constituyó la Sociedad Feliz Pensamiento, en 1852. Esta empresa tuvo permiso para investigar y beneficiarse de las minas de La Estrella de Granada, La Confianza, y de la mina San Felipe (antes Rafaela). Esta sociedad, ya con un gran capital, se llamó, desde 1860, Sociedad Especial Minera Feliz Pensamiento y Amistad.

Aunque las minas más conocidas fueron la Probadora, la Estrella y la Justicia, existieron otras con nombres tan curiosos como: Amistad, Veta Grande, San Isidro, Yedra, Alhambra, Princesa, Patriota, Californias, Seis Amigos, Teresa, Dolores, Isabel la Católica, Perla, Ramillete, San Ramón, 2ª Esplotadora, Boadil, y Santa Rita.

Las minas de Güejar Sierra, fueron explotadas más intensamente desde finales del siglo XIX hasta mediados del siglo XX. En ellas se extraía cobre y, en menor medida plata.

Aunque antes de 1857 ya había un camino que permitía llevar el mineral, desde las explotaciones hasta Güejar Sierra, no es hasta pasado ese año cuando todas las sociedades mineras se ponen de acuerdo, para crear una única vía. Cada empresa debía de aportar el capital según el tramo que utilizaba. Así en la Gaceta de los Caminos de Hierro, publicado en septiembre de 1857 se puede leer:

“Cada empresa debe contribuir con la cantidad que le corresponda a prorrata en el coste del trozo que tenga necesidad de aprovechar”.

Toda esta quimera, por las minas, de desinfló a finales del siglo XIX. Hubert Meersmans de Smet, conocido anticuario y dueño del Carmen de los Mártires, fue quién en 1890, acondicionó y construyó el actual trazado de la Vereda de la Estrella. Esta senda facilitaría el transporte del mineral, desde las explotaciones, mediante carros tirados por animales, hasta Güéjar Sierra.

En 1906 se planteó la posibilidad de crear una línea de Tranvía que corriera paralelo al cauce del río Genil y que, llegara hasta las minas de La Estrella. El proyecto definitivo  del Tranvía de Sierra Nevada, comenzó en 1920, y tras múltiples vicisitudes, finalizaría cinco años más tarde en la estación del Barranco de San Juan, sin llegarse a materializar la llegada de las vías hasta las explotaciones mineras.

Tras el abandono de las explotaciones mineras, con el inicio de la Guerra Civil, La Vereda de la Estrella fue utilizada por pastores, pues era una excelente vía para llegar a la cabecera del río Genil. 

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