
Al filo de la línea que separa Granada y Málaga hay un lugar que merece detenerse. No es un mirador cualquiera: es el Mirador del Boquete de Zafarraya, un testigo silencioso de pasados milenarios, de ferrocarriles imposibles y de un paisaje tan dramático como hermoso.
Un paso natural que corta la montaña
El Boquete de Zafarraya es un puerto de montaña, una brecha natural entre dos provincias y un camino abierto por la propia geología. Situado en la Sierra de Alhama , dentro de la cordillera Penibética, constituye un paso estratégico que ha conectado históricamente la Axarquía malagueña con el Poniente granadino .

Quien llega por la carretera A-335 asciende por las curvas de “Las Revueltas de Santa Ana”. En apenas unos minutos, la montaña se abre formando una gran “U” de roca: un escenario monumental delimitado por dos tajos de caliza imponente.
- Al oeste, el Tajo de la U.
- Al este, el Tajo Panderón o Morrón de la Cuna.

Este corredor elevado, que ronda los 900 metros de altitud, ofrece vistas tan amplias que abarcan desde las sierras interiores hasta el Mediterráneo. En días excepcionalmente claros, incluso se dice que pueden vislumbrarse las costas del norte de África.
El Mirador: una atalaya con memoria
El Mirador del Boquete se encuentra a los pies del Tajo de la U, a unos 906 metros sobre el nivel del mar. Inaugurado en 2009 aprovechando el antiguo trazado ferroviario, ofrece una panorámica inmensa: hacia el sur, la Axarquía y el mar; hacia el norte, la amplia llanura del poljé extendiéndose como un mosaico geométrico de cultivos.
Además de mirador, funciona como un pequeño espacio de memoria. Un mosaico cerámico recuerda la historia del ferrocarril de cremallera, con fechas y datos que ayudan al visitante a comprender la importancia de este enclave.
El ferrocarril de cremallera: una epopeya inconclusa

Uno de los capítulos más singulares del Boquete está ligado al ferrocarril que llegó a Ventas de Zafarraya en 1922. La Compañía de Ferrocarriles Suburbanos de Málaga soñó con conectar Málaga y Granada mediante un tren alpino de cremallera capaz de salvar un fuerte desnivel y alcanzar los 1.000 metros de altitud.
El proyecto, sin embargo, nunca se completó. Las convulsiones políticas y económicas del siglo XX lo dejaron a medio camino y la línea nunca pasó de Ventas de Zafarraya. Aun así, el tramo construido fue una auténtica proeza para la época y funcionó hasta 1960, cuando las carreteras modernas lo hicieron inviable.
Hoy, ese antiguo trazado es una vía verde perfecta para el senderismo. A unos 300 metros del mirador puede verse el pequeño túnel excavado directamente en la roca viva: uno de los símbolos más evocadores del antiguo ferrocarril.

Ecos profundos: la Cueva del Boquete y los Neandertales
Justo bajo los tajos, en la base del Tajo de la U, se abre la Cueva del Boquete de Zafarraya, un yacimiento fundamental declarado Bien de Interés Cultural .
Descubierta en 1979, reveló durante las campañas arqueológicas de los 80 y principios de los 90 restos neandertales cruciales: un fémur y una mandíbula casi completa, en excelente estado de conservación. Estos restos, datados entre 30.000 y 34.000 años, confirman que grupos neandertales sobrevivieron en el sur peninsular más tiempo del que se pensaba.
La cueva no fue un hogar permanente, sino un alto de caza. Se han hallado restos de fauna —cabras, caballos, ciervos— con marcas de corte y fracturas intencionadas para extraer médula. Algunos huesos incluso muestran indicios que podrían apuntar a prácticas de canibalismo, una hipótesis que sigue debatiéndose.

Senderos, rutas y miradores: naturaleza para caminar y soñar
El Mirador del Boquete es también punto de partida de varias rutas de senderismo que recorren los tajos y la sierra.
- Hacia el Tajo de la U, un itinerario más exigente lleva a un mirador elevado con vistas amplias sobre la Axarquía, el Embalse de La Viñuela, Sierra Nevada y el Llano de Zafarraya.
- La ruta Cuna-Boquete, más suave y agradable, bordea el Tajo Panderón y discurre por la dolina conocida como “La Cuna”, con panorámicas espectaculares y vegetación de sierra.
Muy cerca, el Mirador del Tajo de la U ofrece paneles interpretativos que ayudan a comprender el paisaje y su historia geológica y humana.
¿Por qué deberías visitar el Mirador del Boquete?
- Paisaje espectacular: montañas calizas, valles abiertos y vistas inmensas.
- Historia viva: desde los neandertales a los proyectos ferroviarios del siglo XX.
- Rutas para todos: desde senderos suaves hasta ascensiones más exigentes.
- Ciencia y cultura: un yacimiento clave para comprender la prehistoria europea.
- Desconexión real: un lugar tranquilo, auténtico y lejos del turismo masificado.