Elizabeth, la heredera al trono de las Tierras del Sur, desapareció unos días antes de su propia boda. Sin ella el acuerdo se ha roto y una nueva guerra podría ser desatada. Ahora su hermano, Dylan, parece ser la única esperanza.
—¿Se ha escapado con el trompetista real? —pregunta el rey y, al ver como su hijo asiente, agrega—: Qué desconsiderado de su parte. Entonces vos vas a tener que casarte con Alexander.
—¡Soy un hombre!
—No me importa.
La única esperanza…
Jesica Campos