Saltar al contenido

 

Cuentan que un prodigio tapizó de flores las arenas de Atacama. 

Si algo tiene el desierto… es que es celoso y no perdona.
Me crié bajo su árida falda, era pobre y sus guijarros fueron mis únicos juguetes; con su arena mojada modelaba efímeros sueños, con sus cristales confeccionaba joyas que vendía a los turistas. Pero guarde la más bella.
Buscándolas en el desierto topé con un Jeep accidentado, Ana estaba herida. Era bióloga, quería transformar el desierto ¡convertirlo en un vergel! traía consigo multitud de semillas. Yo reí su inocencia. Ella se enamoró de mi risa. Se quedó a mi lado respetando la aridez de mi vida y la del desierto. Ya no quiso cambiarlo.
La pedí matrimonio en el Valle de la Luna, entre brillantes cristales de sal y arena dorada, con un humilde anillo de cuarzo que recogí siendo niño. Ana saltó de alegría como si fuese un diamante, me besó ¡como no se ha besado nunca!. Esa noche nos amamos sellando nuestro compromiso.
Sí, la hice mi mujer y el desierto se enceló, el montículo cedió bajo nuestros pies, solo me tragó a mi, a ella no la quería.
Ana enloqueció de dolor y se inmoló en el volcán para dejar de sufrir… sus lágrimas regaron las semillas que un día ,inocentemente, esparciera en la ladera.
No fue un prodigio, ¡es un milagro de amor! que renace cada año cuando el cielo llora, cuando llora Ana.
…Al final lo cambió… su sacrifico fecundó la arena. 

Natividad Ramos Lapeña 

Saltar al contenido principal

✅ Rincones de Granada - La Guía de Granada

© 2026 Descubre los Rincones de Fuerteventura con más encanto.

🗺️
Favs
Exportar:
📖 Términos recomendados
Exportar:
Los términos del glosario aparecen en azul con un icono (i). Tócalos para ver su definición. Cada día descubres 3 términos nuevos.
👉 Ver todos los términos