He leído a Platón, a Kant, Aristóteles y a Freud. He comprendido que los ignorantes tratan de hacernos saber que poseen la verdad, que los torpes fingen un talento imaginario. También que aquellos que son desagradables aparentan una gracia forzada y aquellos perversos, alardean de una caridad que no tienen.
He aprendido que los cobardes presumen de héroes, que los feos se ven elegantes y que los orgullosos se consideran humildes. También, que el valor no es la ausencia del miedo.
Y mucho más, pero lo que más me ha impactado de todo es que el mejor momento de la vida es estar sentado bajo la sombra de una parra, la de cualquier pueblo de Andalucia, con un copa de un buen vino en una mano, un habano en la otra y en la mente un momento de soledad, el encuentro con la paz que llevo buscando desde mis comienzos.
Francisco Bautista Gutiérrez