Saltar al contenido

Diseñábamos el lugar a demanda de la situación. Antes de ayer fue un profundo pozo  donde reflejar un abismo tan intenso como nuestro ingenio. Ayer una tienda tipi rodeada de boscajes y remansos y hoy habremos de esperar a decidirlo. La materia prima, eso sí, siempre era la misma: reciclada, custodiada y cuidadosamente manipulada para la ocasión. Enormes cartones, que en algún tiempo embalaron frigoríficos, lavadoras, televisiones  e incluso, en el caso de haber sido localizados en el barrio de los más ricos, lavavajillas o aparatos de aire acondicionado. Todo era válido. Cuerdas, cintas, mantas viejas, plásticos e incluso alguna carcomida madera rescatada de algún derribo. Así era como nos montábamos un hogar hecho a medida donde retratar horas y recuerdos. Así y con una ingente imaginación que tiraría por tierra las ingenierías más retorcidas de aprobar. De este modo nacía nuestro rincón. Una miniciudad, en el caso de ser más de una edificación, que podía o no perdurar más de una semana. Llegábamos incluso a  decorar con gran mimo y delicadeza cada espacio del lugar. Todo era válido. Cantos rodados de río, flores silvestres, hojas de árbol, nidos abandonados. Y, entonces, nosotros. La cuadrilla reunida en torno al rincón. No eran suficientes las horas del día para vivir que robábamos parte de las de la noche esquivando la llamada de la intranquila madre. Nada entonces nos inquietaba excepto nuestro rincón. Nuestro rincón y la posibilidad de reencontrarnos cada tarde al caer de las horas más cálidas. 

María Concepción González Fernández. 

Saltar al contenido principal

✅ Rincones de Granada - La Guía de Granada

© 2026 Descubre los Rincones de Fuerteventura con más encanto.

🗺️
Favs
Exportar:
📖 Términos recomendados
Exportar:
Los términos del glosario aparecen en azul con un icono (i). Tócalos para ver su definición. Cada día descubres 3 términos nuevos.
👉 Ver todos los términos