Luego de un tiempo salí de mi casa (de tanto estar encerrado el afuera realmente me pareció el afuera). Todo empezó a ser verdad. Miré el paisaje y me dije a mí mismo “esto es abierto e interesante” (mi mente nunca entiende el alcance de lo que le digo).
Me dirigí entonces hacia un parque próximo; hacia el regalo de su aire y de su inmortalidad presentes.
Damián Andreñuk