Una fotografía no deseada. Unas abuelas esperando. Un niño con la mirada expectante. Una llamada antes de un sueño intranquilo. Un secreto escondido en un libro. Un jamón y un pantalón que hablan solos sin hacer preguntas. Unas manos de colores contando sueños. Hasta el mundo se revuelve cuando todos esos pequeños universos piden la justicia que nunca tuvieron.
Es fácil decir te quiero cuando en cada rincón del día aparece una sonrisa y una mirada que busca que todo el pequeño universo que compartimos esté en orden. Consigues convertir en fácil lo imposible con pequeños detalles que hacen olvidar que en el mundo exterior las personas no aprendieron en la misma escuela que tu estudiaste.
Un año más llega la Semana Santa y el entierro de un señor desconocido, pero tiene la entrada de tu santo que hace perdonar los silencios impuestos. Vale la pena que hoy nos acordemos de lo que sucede durante todo el año y abracemos con cariño el regalo que nos rodea cada día desde la sonrisa matutina al beso que precede al descanso.
La suerte cayó de mi lado cuando un día los dos dejamos la tierra firme para comenzar a navegar en el mismo barco. La travesía tiene el mar en calma aunque marea un poco el miedo a que no sea eterno el placer de compartir contigo muchos Dolores y rincones secretos.
Es día de abrazar y besar en silencio el rincón de tu presencia.
Elias Argüello Alonso