Hay lugares en el mundo donde siempre hay alguien que guarda un grato recuerdo y eso es imborrable. Justamente, hay un lugar de donde Justo posee unos recuerdos increíbles, pero de casualidad. Cada persona vive en una zona que conoce más o menos bien y que le puede gustar más o menos. Donde él creció, es una pedanía que está cerca de su ciudad y donde siempre pasaban él y su familia todas las festividades. Allí justo, por la parte del río que toca los campos aledaños, existe un lugar en particular donde siente una paz inmensa cada vez que vuelve a dicho lugar y revive recuerdos vividos ahí. No sabe si será por la unidad de la naturaleza con la forma del río y los árboles de los lados, pero aquí le gusta pasar ratos y dejar la mente en blanco. Simplemente sentir, respirar, formar parte del entorno y bañarse de la energía que allí se transmite. Ahora que vive en una ciudad bastante lejos, al volver, baja al menos un rato para liberar y recuperar todo lo bueno de ese lugar. Con poder volver a ese sitio, él ya se siente feliz y no necesita nada más. Además, no importa la época del año que sea, siempre que vuelve, se marcha renovado para poder continuar con su vida.
Carlos Cortés Ventura