En algún momento los 30’s fueron los nuevos 20’s. En otro tiempo, los cuarentones dieron vida a un nuevo concepto: los chavorucos. Más adelante, los hombres de mediana edad fueron sinónimo de juventud. Décadas más adelante, los 60’s llegaron a ser los nuevos 20’s, los viejorucos. Por último, los septuagenarios se convirtieron en la nueva fuente de inspiración, lozanía y vigor. Eso, quizá, tuvo más sentido.
Bernardo Barrientos Domínguez