Puerta de ingreso a todo el valle, recuerdos de una tarde cálida de verano, libros y páginas que atrapan bajo los finos rayos de sol que se cuelan entre las hojas de un árbol milenario.
Pie de las Sierras Chicas. Los pájaros encuentran su nido en los paredones de formaciones rocosas de color rojizo y allá donde voltees se fija en la retina el laborioso trabajo de los horneros
La fina arena de sus playas se cuela y cala en los pies. Cielo calmo y aire fresco con el tenue aroma de una lluvia suave de finales de enero.
Bialet Masse te arropa; paseos en bicicleta, baños en el rio y verano. Vivencias de la infancia, costumbres y arrebato.
Micaela Hernandez