En la esquina de Beche road con Abbey se encuentra la casa habitada más antigua de Cambridge. Fue construida en 1539 por Alexander Butler sobre un emplazamiento anterior llamado Barnwell Priory que data de 1112. Me interesa la casa por dos razones: vivo apenas a cien metros de distancia, y, dado que es un edificio histórico los actuales inquilinos deben abrirla al público una vez al año. La otra particularidad de la casa es que está encantada. Los inquilinos hablan de actividad paranormal: una monja que fue emparedada por tener un amante secreto: un capellán que era miembro del clero; una ardilla roja que desaparece en el jardín cuando te acercas. Ruidos, portazos, cadenas. En sendas habitaciones arriba ocurren cosas: en mitad de la madrugada se siente una presencia y el aliento de una mujer en la cara mientras duermes; en otra, de nuevo una mujer te toca los pies y te hace cosquillas.
Soy enfermero en un hospital. En la planta de neurología. Anoche, hablando con un compañero le conté mis pesquisas sobre Abbey House. Me escuchó con atención y dijo: “Al final del pasillo, en la habitación de la derecha, en esta planta en la que estamos trabajando, varias enfermeras han informado sobre una extraña presencia y unos ruidos cuyo origen se desconoce, una paciente intentó ahorcarse en el baño hace un par de años, y no lo consiguió.” Me quedé estupefacto. Yo había trabajado ahí y había sentido esa extraña presencia días atrás.
Javier Murcia Pinto