–No hacen falta presentaciones, ¡venga invítame una copa! –
¡Disculpen al capitán, ya está ebrio!
Imagino que tendré que contar la historia…
Corría el siglo XIV. Diversas cuestiones empujaron a las naciones a buscar nuevas formas de administrar sus recursos.
–Las cosas están cambiando a una velocidad vertiginosa vice capitán –
Son pocos los recursos destinados para la exploración. Para eso intentan contratar los servicios de gente con experiencia, mas, poco reconocimiento para resultarles más rentable.
Entre ellos, nosotros…
–Capitán Mario Moreno Loarza, para servirle.
–Nos reunieron en un lugar ostentoso.
–Aunque la verdad, fui por el banquete.
–¡El que me incito a ir fuiste tú!
–Destacaban personas… cuya presencia ocasionaba tener cuidado de no cruzarse en su camino –
Se refiere a los reyes y jefes en el mercado de las principales actividades económicas.
Expusieron los objetivos por los que nos juntaron:
Establecer nuevas rutas marítimas.
En su caso, descubrir nuevos territorios de los que aprovecharse.
Aunque no contra argumentaron, que el riesgo de no conseguir nada era alto.
Muchos se negaron al instante, y otros expusieron cantidades absurdas por sus servicios.
–Por mi parte, lo contemple como una buena oportunidad de conseguir su favor.
–En total fuimos 14 capitanes dispuestos a lanzarnos a la aventura.
–El acuerdo llega a firmarse con sangre, con la promesa de pagar con ella, si la inversión resulta mayor a lo que se obtiene.
Sin embargo, hubo una complicación…
–¡Quiero otra botella! –
Eso lo contaremos en la siguiente parte.
Ivan Ibáñez marcos.