«Multitud de belenes están por doquier, en un bar, una iglesia, una farmacia o una plaza. Es un ambiente entrañable, misterioso, feérico. El mercado navideño de la plaza Mayor y sus múltiples casetas de artículos navideños. Los árboles llenos de luces y adornos, estirándose en las alturas para alcanzar la luna y las estrellas del cielo de Madrid. El carrillón goyesco de la aseguradora Plus Ultra que sale a festejar las navidades con su pueblo madrileño a son de una música angelical. Son algunos de los acontecimientos navideños en Madrid.
Pasando por delante del museo de arte moderno de la Reina Sofía, descubrí bajando por la ronda de Valencia, un edificio estilo neomudéjar, construido por Fernando de Arbós: la casa encendida. También fue él que construyó la fachada con inmensos arcos en el cementerio de la Almudena. El ladrillo visto le da un aspecto peculiar y moderno, aunque tenga el edificio más de 100 años. Fue en 1911 cuando se iniciaron las obras y, al año siguiente se inauguró la caja de ahorros y casa de empeños. Me cuenta una señora que, al estar en un barrio pobre, los enseres empeñados eran máquinas de coser, ropas, colchones. Actualmente, se ha convertido en un centro social y cultural donde los jóvenes artistas del “art brut” se pueden producir. Además, el tejado terraza ofrece unas vistas interesantes sobre Madrid.
Me queda tanto por descubrir y solo he empezado a visitar Madrid.»
Bénédicte Machat