Vivo en la ciudad de Rovaniemi, donde Medem rodó LADCP. Me obsesiona esa película, creo que habla de mí de una forma más elocuente que mi propia vida. Me llamo Anna y me exilié aquí cuando Biel me dejó. O tal vez lo dejé yo, no sé, es complicado. Mi madre dice que el problema con las relaciones es que no nos quieren como queremos que nos quieran. Creo que tiene razón. Reflexiono sobre esto rodeada de bosques, líquenes, cucurbitáceas… En Finlandia el verde es oscuro, casi gris. En Finlandia tampoco anochece. Así pues, bajo el sol de medianoche, fantaseo con su regreso. Que Biel me busca entre la niebla, que su voluntad somete al frío, que nunca ha podido olvidarme. Ensayo frente al espejo los gestos para el reencuentro —estupor, alegría, turbación—, frunciendo mucho el ceño como Najwa Nimri. Incluso tengo elegido el autobús al que me arrojaré.
David Villar Cembellín