Una casa en Londres en la que vive un afamado detective; un huerto en el que ejerce sus artes una casamentera; la Alhambra, donde existe un laúd maravilloso; un barco pirata con nombre de perla oscura; una catedral en la que vive un jorobado; un pequeño planeta con un pequeño príncipe; un paisaje con grandes molinos de viento; una isla con diez cadáveres; una biblioteca con uno; la región de Transilvania, donde vive un conde peculiar; el río Misisipi y dos jóvenes aventureros; un globo que circunvala la Tierra; Sevilla y un gran seductor; un bosque en el que viven siete enanos; un acantilado vasco sobrevolado por dragones; un submarino que recorre miles de leguas; una isla con un tesoro enterrado; un tren en el que viajan varios asesinos; una montaña con un sanatorio para tuberculosos; un castillo que es una escuela de magos; un barco en pos de una ballena blanca; una estrella artificial que tiene la muerte por nombre; un balcón, testigo del amor entre dos jóvenes; una cueva con cuatro decenas de ladrones; una mansión en la que vive un hombre psicótico; un banco; un hotel; una oficina; un parque; un avión; una calle; un bar; un túnel… En fin, para nosotras, las musas, cualquier rincón del mundo nos sirve para inspirar ideas en la mente de los seres humanos, pues en cualquier lugar pueden surgir conflictos causados por las pasiones de su limitada y contradictoria, aunque a la vez maravillosa, naturaleza humana.
Luis María García Maestu