Es la tercera vez que la miro y sus ojos me devuelven una sonrisa.
“Próxima estación: Diego de León…”
Me levanto, me abro paso entre la gente y le pregunto su nombre.
Salimos y vamos a pasear. Cenamos, nos besamos y bailamos.
Llevamos dos meses y planeamos ir a vivir juntos. Al menos yo.
Mis pies siguen clavados en el suelo.
“Próxima estación: Avenida de América…”
Sus ojos me miran ahora más serios.
Se acerca a la puerta, cruza con decisión y se va.
Mientras la veo acercarse a la escalera no dejo de sentir que podría ser la mujer de mi vida.
Metro de Madrid, una tarde cualquiera.
Jorge Cappa