Cada noche, la sombra de un peregrino, con el atuendo respectivo: capa, sombrero y bastón, aparece de noche en la Plaza de la Quintana, donde se alza La Torre del Reloj de Santiago de Compostela, bautizada como, la Torre Berenguela.
Cuenta la leyenda que un sacerdote y una monja benedictina de la Orden de San Benito se enamoraron y se veían cada noche, atravesando la Quintana por debajo de la plaza.
Así que cada anochecer, al pie de la Torre Berenguela, todo aquel que se acerca, se encuentra con la sombra de una figura masculina, que sigue esperando a lo largo del tiempo.
Lita Rivas Folgar