Entre a su habitación y entendí todo. Ella quizàs sabia que iba a ser castigada pero realmente no le importaba, en esos días, la idea o el miedo al regaño se esfuma rápido de la mente.
Fuerte de la legión, castillo antiguo, calabozo y piramide, todas las colchas y sabanas estiradas por la pieza, cada una marcaba una sección; cada almohada, cada almohadón perfectamente colocada como soporte o puerta de su propia creación. El fuerte donde yo jugaba cuando niño, ahora propiedad de mi hija.
Orlandini Miguel Ángel