Nacido y vivido en tierra de poetas, con motes de boquerones, y con el Sol por bandera. Málaga, lugar de fe y devoción. Semana Santa que enamora, una ciudad de cultura. ¿Y qué decir de sus costas?
Cuenta la leyenda, que en las costas de Málaga llegan las olas más suaves que te mecen con el sonido de ellas rompiendo con las rocas, todo debido a que Neptuno, enamorado de esta ciudad costera, reprime las fuerzas del agua para hacer el menor cambio posible en ese paraíso. La espuma del mar es más blanca, porque los incolas de Atlanta vierten sus lágrimas en esa ciudad recelosos de que Neptuno viva enamorado de nosotros.
Daniel Jurado Conejo