
La localidad de Darro ha cobrado un notable interés en los últimos años por dos importantes yacimientos arqueológicos: la Necrópolis Megalítica de Panoría y la Cueva Horá. Ambas localizaciones accitanas cuentan con vestigios de una actividad humana que se remonta al Paleolítico Inferior y a la Edad del Bronce,
Hoy nos acercamos a la Necrópolis Megalítica de Panoría.
Importancia del enclave
La Necrópolis Megalítica de Panoría se encuentra al pie del cerro de Panoría, a tan solo 1,5 kilómetros de la localidad de Darro. Se trata, por tanto, de la necrópolis más occidental de la comarca de Guadix, en el extremo oriental de la Sierra Harana.
Desde esta ubicación, es posible abarcar visualmente gran parte de la depresión de Guadix, con el pasillo de Fiñana en el horizonte, la sierra de Baza hacia el este y sierra Nevada hacia el oeste. Este emplazamiento parece haber sido seleccionado de manera deliberada, priorizando tanto la visibilidad hacia el entorno como la percepción de la necrópolis desde distintos puntos de la depresión.

La necrópolis comparte espacio con un importante conjunto de grabados esquemáticos que, con gran probabilidad, son contemporáneos a las construcciones megalíticas. Este cerro singular, separado del entorno inmediato, debió ocupar un lugar destacado dentro de un paisaje profundamente ritualizado. Los grabados, las prácticas funerarias y los rituales asociados con alineaciones astronómicas refuerzan la idea de que el cerro de Panoría era un elemento cargado de significado cultural y espiritual.
En este contexto, el cerro no solo se percibía como una formación natural, sino también como un componente esencial de un paisaje transformado por las comunidades megalíticas, que lo integraron en su visión simbólica del mundo.

En 2012, la empresa PROCALAN S.A. presentó un proyecto para la explotación de áridos en el municipio de Darro. Dado que ya se tenía conocimiento previo de la existencia de restos arqueológicos en la zona, la Junta de Andalucía autorizó la realización de una actividad arqueológica preventiva para garantizar la protección del patrimonio histórico.
El objetivo principal era llevar a cabo una prospección arqueológica intensiva en las áreas del Cerro de Panoría, Collado de Villazán y Solana de Rubiales. Estos trabajos tenían como propósito identificar y evaluar posibles restos arqueológicos que pudieran verse afectados por la actividad minera y su entorno. La prospección, desarrollada en agosto de 2012, estuvo a cargo de un equipo de arqueólogos dirigido por Luis Arboledas Martínez.
Como resultado en un principio se descubrió una necrópolis megalítica formada por 11 sepulturas ubicadas al pie del Cerro de Panoría.
Actualmente la necrópolis está formada por, al menos, 19 enterramiento, de las cuales cinco fueron excavadas en 2015 por el Grupo de Investigación “GEA” de la Universidad de Granada.
Las tumbas se encuentran en una zona de transición entre campos de cultivo de cereales y la ladera del cerro, cubierta por una plantación de almendros en un área que no ha sido roturada.
Las sepulturas de Panoría son mayoritariamente de tipo corredor, caracterizadas por cámaras funerarias de forma poligonal o rectangular. Estas estructuras están construidas con grandes losas de piedra que forman tanto las paredes como el techo, y son accesibles mediante pasillos estrechos. Una particularidad notable es la orientación de las tumbas hacia el orto solar, un patrón común en los monumentos funerarios prehistóricos.
En su estado original, las sepulturas estaban parcialmente enterradas, dejando solo las partes superiores de las losas visibles. Se presume que estuvieron cubiertas por túmulos de tierra, un rasgo habitual en este tipo de enterramientos. Los estudios geoarqueológicos revelan que las losas fueron talladas a partir de calizas que se encuentran en las inmediaciones de la necrópolis.
Cronología y uso de la Necrópolis

El análisis radiocarbónico de los restos óseos ha permitido establecer una cronología que abarca un amplio periodo de tiempo. Las primeras inhumaciones datan del 3525-3195 a. C., mientras que las últimas ocurrieron entre el 2125-1980 a. C. Esto indica un uso continuado de la necrópolis durante aproximadamente 1.400 años.

Las tumbas fueron construidas en diferentes momentos entre mediados del IV y mediados del III milenio a. C. Algunas sepulturas estuvieron activas durante pocas décadas, mientras que otras se utilizaron durante siglos o fueron reutilizadas tras largos periodos de inactividad. Este uso prolongado y diverso refleja la importancia del sitio como centro funerario para varias generaciones.
Rituales Funerarios y Ajuar
Las evidencias sugieren que Panoría era un lugar de enterramiento colectivo. La mayoría de los restos óseos se encontraron desarticulados y amontonados, aunque en ocasiones se hallaron esqueletos articulados o semiarticulados. Los ajuares funerarios incluían objetos como vasijas cerámicas, puntas de flecha, cuchillos de sílex y conchas marinas, que probablemente desempeñaban un papel simbólico en los rituales de inhumación.
El análisis de los restos óseos reveló la presencia de individuos de ambos sexos y de todas las edades, con algunas tumbas albergando los restos de hasta 28 personas.
Panoría: El hallazgo de una sociedad matriarcal hace 5.000 años

La necrópolis megalítica de Panoría ha sacado a la luz un descubrimiento extraordinario: fueron enterradas el doble de mujeres que de hombres, y en la población juvenil la proporción alcanza un asombroso 10 a 1. Este patrón, revelado por un equipo de investigación multidisciplinar de la Universidad de Granada, no solo es inusual, sino que apunta a una sociedad matriarcal, centrada en las mujeres, que mantuvo esta práctica durante más de 1.500 años.
Una anomalía en las proporciones de género
En la mayoría de las poblaciones humanas, la proporción de hombres y mujeres tiende a ser equilibrada, salvo en casos de guerras, migraciones o catástrofes naturales. Sin embargo, en Panoría, esta regla se rompe de forma sistemática. Entre las nueve sepulturas excavadas hasta ahora, el número de mujeres enterradas es significativamente mayor que el de hombres, una diferencia que no solo se repite en todos los grupos de edad, sino que se mantiene constante durante los 1.500 años de uso de la necrópolis.
Este dato resulta aún más impactante en el caso de los jóvenes, donde se ha registrado una proporción de 10 mujeres por cada varón. Este sesgo no parece fruto del azar o de circunstancias extraordinarias, sino de una decisión social profundamente arraigada en la comunidad que habitaba la zona.
Una sociedad centrada en las mujeres

Los investigadores, liderados por el grupo GEA de la Universidad de Granada, sugieren que esta sobrerrepresentación femenina responde a una estructura social basada en la descendencia matrilineal. En este sistema, el linaje materno era el eje central de las relaciones familiares y sociales, lo que confería a las mujeres un papel predominante en la comunidad.
La ausencia de varones jóvenes en las sepulturas podría explicarse por la práctica de la exogamia masculina, documentada en diversas culturas prehistóricas. Según esta tradición, los hombres abandonaban su grupo de origen para unirse a otros, mientras que las mujeres permanecían en su comunidad natal, reforzando su importancia dentro del grupo y su protagonismo en las prácticas funerarias.
El significado cultural de Panoría
El predominio femenino en los enterramientos no solo refleja una estructura social matriarcal, sino también un sistema de valores y rituales funerarios centrados en las mujeres. Esta organización social parece haber sido única en su contexto histórico, manteniéndose durante más de un milenio y destacando la importancia del género en la vida cotidiana y las tradiciones culturales de esta comunidad.