Saltar al contenido

 

Esperé. Durante veinte minutos esperé sin descomponer la sonrisa. Yo mismo iba hilando las excusas de un retraso que anhelaba insignificante. ¡Cómo iba a comparar esa menudencia con la felicidad que, casi, rozaban las yemas de mis dedos!

Entonces acaricié la idea de estar equivocado. “Quizás era a las siete y media”. Y para distraer mi ansiedad me acerqué a un grupo de turistas detenido ante la casa de las Conchas. Bajo la dirección del guía repasé la decoración de la fachada, el combado escudo sobre la puerta, la hermosa rejería gótica , los parteluces de inesperado mármol…

A las siete y media subí las escaleras de la Clerecía para atisbar la calle en busca de tu menuda figura y tu cabellera rizada. Me agotó escrutar tanta cara desfilando ante mis ojos.

“¿Sería a las ocho?”, me aferré con desesperación de náufrago. Me sumergí en la portada de la iglesia en un intento de ahogar mi angustia. Sus grandes columnas, la labrada puerta del Colegio, las estatuas solitarias de los reyes, ese Espíritu Santo en vuelo hacía una amplitud que la estrecha calle niega. En las torres se asomaban los visitantes, saludaban agitando las manos y marcando, sin querer, el ritmo de las campanas del reloj. Las ocho. Aún aguardé los diez minutos más desconsolados de mi vida.

Y sentí frío. El mismo que me estremece cada vez que paso por este rincón. Aunque sea pleno agosto. Aunque hayan pasado treinta años.

 

 

José Lorenzo Blanco

Saltar al contenido principal

✅ Rincones de Granada - La Guía de Granada

© 2026 Descubre los Rincones de Fuerteventura con más encanto.

🗺️
Favs
Exportar:
📖 Términos recomendados
Exportar:
Los términos del glosario aparecen en azul con un icono (i). Tócalos para ver su definición. Cada día descubres 3 términos nuevos.
👉 Ver todos los términos