Dinero de cambio
El Dinero de cambio (a menudo documentado simplemente como dinero) constituye una de las unidades monetarias fraccionarias de plata de origen andalusí que lograron pervivir en el Reino de Granada tras la conquista castellana. Con un valor aproximado de 3 maravedís, esta pieza equivalía a la décima parte de un pesante y funcionó dentro de la comunidad morisca durante el siglo XVI.
A nivel de la historiografía lingüística, su presencia en los archivos notariales es un indicador del grado de conservación de las estructuras económicas nazaríes frente a la unificación monetaria impuesta por la Corona de Castilla.

1. Pervivencia institucional y especificidad documental
El análisis de los inventarios de bienes y escrituras notariales posteriores a 1492 revela que el dinero de cambio tuvo un comportamiento documental muy singular y restrictivo. A diferencia de las monedas oficiales castellanas, que aparecen en todo tipo de transacciones, los componentes de origen nazarí quedaron relegados a un espacio sociológico íntimo:
- Exclusividad en las cartas de dote: Las menciones al dinero y al pesante de plata desaparecen de los contratos comerciales generales y se concentran únicamente en las escrituras de dote de los matrimonios moriscos (Calderón Campos, 2012).
- Carácter residual: Mientras que el pesante se registra de forma masiva en el corpus documental de la época (hasta sesenta y nueve ocasiones), el dinero de cambio es extremadamente infrecuente. Los investigadores de la lengua apenas localizan un único ejemplo escrito de «dineros» frente a la abundancia de los pesantes. Esto demuestra que, más que una moneda de circulación física diaria en el zoco, el dinero sobrevivió como una moneda de cuenta tradicional para equilibrar las tasaciones hereditarias y matrimoniales moriscas.
2. El conflicto de unificación y la política de los Reyes Católicos
La presencia del dinero de cambio en los textos del siglo XVI coincide con un periodo de profunda reforma monetaria. Los Reyes Católicos y sus sucesores buscaron centralizar y homogeneizar el sistema de pagos para facilitar el comercio y asegurar la recaudación de las rentas reales (Suárez Fernández, 1989):
- Igualdad de peso y ley: La legislación de la Corona intentó que toda moneda de oro o plata tuviera el mismo valor real, independientemente de la ceca (taller de acuñación) donde se hubiera fabricado.
- Absorción por el maravedí: Las monedas nazaríes de plata (pesantes y dineros) fueron integradas en las tablas de equivalencia oficiales para permitir su uso legal, fijando el valor del dinero en 3 maravedís. Sin embargo, la introducción del real de plata (34 maravedís) y de las monedas de cobre castellanas terminó por desplazar y extinguir estas piezas fraccionarias andalusíes a mediados del siglo XVI.
3. Tabla: Cuadro de equivalencias monetarias en el Reino de Granada
| Unidad Monetaria | Metal | Valor en Maravedís | Origen / Ámbito de Uso |
| Castellano (Dobla) | Oro | 485 maravedís | Origen castellano/nazarí. Alta riqueza y grandes pagos. |
| Ducado | Oro | 375 maravedís | Moneda de cuenta estándar de la administración real. |
| Real | Plata | 34 maravedís | Moneda introducida por la Corona tras la conquista. |
| Pesante (Mizcal) | Plata | 30 maravedís | Origen nazarí. Conservado en contratos y dotes moriscas. |
| Dinero de cambio | Plata | 3 maravedís | Origen nazarí. Moneda fraccionaria (1/10 de pesante). |
4. Referencias documentales e historiográficas
La reconstrucción del valor y uso del dinero de cambio se sustenta en las siguientes investigaciones y fuentes archivísticas:
- Calderón Campos, M. (2012): Pervivencia de monedas nazaríes: pesantes y dineros. Cuadernos del Instituto de Historia de la Lengua, 7, pp. 61-87. Este estudio filológico analiza de forma directa el corpus de las cartas de dote moriscas, demostrando la escasez del término «dinero» en contraste con el «pesante» y fijando su equivalencia exacta a partir de las sumas internas de los contratos matrimoniales sin depender de diccionarios externos.
- Suárez Fernández, L. (1989): Los Reyes Católicos: La expansión de la fe. Madrid: Rialp. Analiza los esfuerzos de la Corona por centralizar las cecas peninsulares y decretar la unificación de pesos y leyes en las monedas de plata y oro tras la toma de Granada (p. 165).
- Ladero Quesada, M. A. (1989): Granada. Historia de un país islámico (1232-1571). Madrid: Gredos. Ofrece el marco general del sistema monetario granadino, detallando cómo el dirhem sencillo (o dinero pequeño) equivalía a la décima parte del pesante de plata y analizando su circulación en el comercio menudo de la Vega (pp. 84-85).