cúpula gallonada
La cúpula gallonada es un tipo de decoración en relieve que divide una superficie curva (como una cúpula o un arco) en segmentos cóncavos que recuerdan a los gajos o «galones» de una naranja. En la arquitectura de Andalucía, este recurso se utiliza para dotar de volumen, ritmo y una sofisticada profundidad geométrica a las cubiertas y remates.

El término gallonada se refiere habitualmente a las cúpulas o bóvedas de gajos. A diferencia de una cúpula lisa, la gallonada multiplica las aristas y las sombras, creando un efecto visual de movimiento que cambia según la incidencia de la luz solar. Es una técnica que requiere una gran pericia en la cantería o el moldeado de yeso, ya que cada «gajo» debe converger con precisión matemática en la clave o punto central superior.
En Granada, la gallonada es un símbolo de refinamiento. Se encuentra tanto en los palacios nazaríes, donde busca una estética orgánica y celestial, como en los edificios de la Edad Moderna, donde se adapta al lenguaje del Renacimiento y el Barroco para coronar torres y sagrarios. La repetición de los gajos simboliza a menudo la perfección del círculo dividido en partes armónicas, una idea muy presente tanto en la mística islámica como en la geometría clásica.
¿Dónde observar la decoración gallonada en Granada y Andalucía?
Para apreciar este detalle en diferentes materiales y escalas, estos son los puntos clave:
- Cúpulas de los Baños Reales (Alhambra, Granada): En el hammam de la Alhambra, se pueden ver pequeñas cúpulas gallonadas. Los gajos ayudan a canalizar la condensación del vapor hacia los laterales para que no gotee sobre los bañistas, uniendo la función técnica con la belleza estética.
- Torre del Oro (Sevilla): El remate superior de esta torre emblemática cuenta con una pequeña cúpula gallonada revestida de azulejos dorados (que le dan nombre). Es el ejemplo perfecto de cómo este diseño resalta en el paisaje urbano al reflejar la luz desde diferentes ángulos.
- Capilla Real de la Catedral de Córdoba: En la zona de la Maqsura, algunas de las bóvedas presentan un diseño gallonado que se entrelaza con arcos polilobulados. Es una de las cumbres de la arquitectura califal, donde la gallonada crea una sensación de infinito.
- Iglesia de San Antón (Granada capital): En su cúpula principal y en los remates de las torres, se utiliza la gallona de forma barroca. Aquí, los gajos suelen estar subrayados por molduras de piedra o ladrillo que acentúan la verticalidad del edificio.
- Catedral de Cádiz: Sus cúpulas exteriores son famosas por su diseño gallonado cubierto de azulejos amarillos. En este caso, la gallonada no solo es decorativa, sino que ayuda a evacuar rápidamente el agua de lluvia en una ciudad expuesta directamente al mar y al viento.
- Cúpula del Sagrario de la Cartuja (Granada): Es quizás el ejemplo más exuberante. Los gajos de la cúpula están recubiertos de mármoles de colores y yeserías, creando un espacio donde la gallonada sirve de marco para pinturas celestiales.
Técnica: El gajo como solución estructural
La construcción de una estructura gallonada puede realizarse de dos formas principales:
- En Cantería o Ladrillo: Cada gajo es una sección constructiva real. Se van colocando las hiladas de ladrillo o piedra siguiendo una curva cóncava hasta cerrarse en la cima. Es muy común reforzar las juntas con mortero de calpara garantizar la impermeabilidad.
- En Yesería: Frecuente en interiores. Se construye una estructura lisa y sobre ella se modelan los galones con yeso o estuco. Esto permite añadir decoraciones de ataurique sobre los propios gajos, complicando aún más la riqueza visual.
El juego de luces y sombras
La principal ventaja estética de la gallonada es su capacidad para capturar la luz. En las cúpulas exteriores, el sol ilumina un gajo mientras deja el siguiente en penumbra, lo que permite que el edificio se vea «vivo» a medida que avanza el día. En los interiores, la gallonada suele combinarse con lucernarios situados en la base de la cúpula, logrando que el techo parezca flotar sobre un anillo de luz.