
La Fortaleza Minera Romana de Alrután, también conocida como el yacimiento de La Lori o Al-Rután, se erige como un testimonio imponente de la ingeniería minera y militar romana. Este baluarte está ubicado en el cerro de la Lorita, entre Jérez del Marquesado y Cogollos de Guadix. La fortificación desempeñó un papel importante en la explotación de los recursos minerales de la región durante el siglo I a.C.
La primera referencia sobre el yacimiento arqueológico se encuentra en el Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico de España y sus posesiones de ultramar, de Pascual Madoz.
En su tomo IX, en el artículo dedicado a Jérez del Marquesado, se menciona lo siguiente:
En el sitio llamado del Ruta, a unas 2.000 varas de la población, hay un estanque labrado a cincel en piedra…
Además, Madoz hace referencia a la riqueza minera de la zona:
En el paraje denominado la Solana, que confina con la vega de la villa, se encuentran varias minas que hace muchos años comenzaron a explotarse como cobrizas. Desde hace uno y medio [sic], tanto a las antiguas como a las nuevas minas se les ha atribuido el carácter de ferruginosas con liga de plata.

Pero no es hasta mediados del siglo XX cuando se realizan las primeras excavaciones dirigidas por el comisario de arqueología Ángel Casas en las décadas de 1940 y 1950 arrojaron luz sobre las distintas fases de ocupación del sitio. Aunque su enfoque principal fueron los restos prehistóricos, sus investigaciones documentaron también las etapas romana y medieval del yacimiento.
La arqueología contemporánea ha enriquecido nuestra comprensión sobre Alrután, destacándolo como un espacio de habitación y explotación de recursos a lo largo de más de dos milenios. La cultura material encontrada en la cresta del cerro, así como en las cercanías, confirma su importancia como centro minero y militar.
El yacimiento presenta una historia compleja, con vestigios que abarcan desde la Edad del Bronce hasta la Edad Media . En la década de 1970 se descubrió una tumba argárica que evidencia la presencia humana desde épocas prehistóricas. Aunque hay pocos restos ibéricos en la zona, su importancia aumenta en el periodo tardíorromano. La fortaleza se construyó sobre un antiguo poblado ibero aprovechando su emplazamiento estratégico para proteger y optimizar la extracción de minerales como hierro, cobre, plomo e incluso, posiblemente, plata.
Tras la época romana, el enclave fue reutilizado por los musulmanes durante el siglo X. Sin embargo, en este período, los asentamientos de altura como Alrután fueron abandonados en favor de un único castillo que centralizó el control de toda la comarca.
La Arquitectura de la Fortaleza de Alrután
El complejo tiene una forma triangular adaptándose a la accidentada topografía del cerro. Se extiende sobre una superficie aproximada de 4.535 m². La muralla que rodea el cerro cuenta con 274 metros de longitud. Está construida a base de lajas de pizarras y micaesquistos extraídos del entorno, utilizando un aparejo de piedra seca con refuerzos ciclópeos en los ángulos de las torres

Los muros actualmente alcanzan alturas de hasta tres metros con un espesor de entre 1,10 y 1,20 metros. Aunque el extremo oriental no cuenta con muralla debido a la protección natural del escarpe rocoso, el resto del perímetro está fortificado de manera rigurosa.
El tramo mejor conservado es el flanco noroccidental. Se extiende a lo largo de 68 metros y alcanza los dos metros de altura en algunos puntos. Este sector incluye tres torres de planta rectangular (5,5 x 7,5 metros), integradas en la muralla. Estas torres son uno de los elementos más representativos de la fortaleza de Alrután.
Entre dos de estas torres se encuentra la única entrada al recinto con un ancho suficiente (dos metros) para el paso de carros cargados de mineral.

Debido a su vulnerabilidad, este tramo cuenta con un foso defensivo paralelo a la muralla, reforzando la protección de la entrada principal.
En el interior de la fortaleza se identifican restos de estructuras destinadas a la vivienda y la producción minera, incluyendo muros que separaban diferentes estancias. Destaca también una cisterna trapezoidal excavada en la roca, que servía para almacenar agua de lluvia tanto para el consumo humano como para los procesos metalúrgicos.
La Minería en Alrután
El cerro de Alrután formó parte de un vasto sistema de explotación minera desarrollado por los romanos en el sur de Hispania. En las cercanías se han identificado cuatro pozos verticales y abundante material de hierro fragmentado que datan de la época romana. Estos vestigios sugieren un proceso integral que iba desde la extracción de los minerales hasta su transformación en las instalaciones metalúrgicas dentro de la fortaleza.

Los restos de los hornos, ubicados hacia el escarpe sur, muestran evidencia de las altas temperaturas necesarias para la fundición de metales. Este tipo de actividad no solo era vital para abastecer a las comunidades locales, sino también para exportar metales a otras partes del Imperio Romano.
El Santuario Ibérico y la religiosidad
A pocos metros del poblado, se encuentra un santuario al aire libre, adscrito a la época ibérica. Este lugar muestra platos de cerámica rota en la superficie, lo que indica su uso en rituales religiosos. Este santuario conecta la actividad económica con la espiritualidad de los antiguos pobladores de la comarca, resaltando la importancia simbólica de los recursos naturalesl
La ubicación de la fortaleza permitía controlar las rutas de transporte de los minerales extraídos, asegurando su distribución. Durante la época medieval, los árabes continuaron aprovechando la infraestructura minera, adaptándola a las necesidades de la época. No obstante, la progresiva centralización en otros castillos más accesibles llevó al abandono del sitio.
La Fortaleza a día de hoy: Conservación y turismo

Actualmente, la Fortaleza Minera de Alrután es un sitio de interés histórico y turístico, aunque se encuentra en mal estado de conservación. Los muros colapsados y los agujeros realizados por buscadores de monedas romanas han afectado la integridad del lugar. A pesar de esto, el recorrido por el sendero homologado SLA-280 permite a los visitantes explorar el yacimiento y disfrutar de las impresionantes vistas de Jérez del Marquesado y el Zenete.
La Fortaleza Minera Romana de Alrután no solo es un reflejo del pasado romano en Hispania, sino también un recordatorio de la riqueza cultural y económica del altiplano granadino . Su conservación y estudio son esenciales para preservar este legado y promover su valor histórico. Con un enfoque adecuado en su protección, este yacimiento podría convertirse en un destino clave para los amantes de la historia y la arqueología.