
Los Montes Orientales atesoran una gran cantidad de elementos patrimoniales que merecen nuestra atención. No hay duda, que tanto las estaciones de ferrocarril como ciertos enclaves de la red ferroviaria granadina, son lugares llenos de encanto, que rezuman cierto romanticismo. Hoy nos acercamos a la historia del Puente del Hacho, una impresionante estructura metálica levantada a finales del siglo XIX, por ingenieros franceses.
El Puente del Hacho
Los puentes metálicos aparecieron a finales del siglo XVIII y tuvieron un desarrollo espectacular en el XIX. Estos puentes tenían un coste inferior a los de fábrica y eran más rápidos de construir. En su contra tenían menor durabilidad y solidez ante grandes cargas y velocidades. Además su mantenimiento era más costoso.
El Puente del Hacho es un viaducto metálico, que salva el cauce del río Guadahortuna. Se sitúa entre las localidades de Guadahortuna y Alamedilla, y pertenece a la línea ferroviaria Linares-Almería.
En el último cuarto del siglo XIX, con el objetivo de proporcionar una salida portuaria para la minería de la región y las maderas de la Sierra de Segura, se comenzó a plantear conectar por ferrocarril, el puerto de Almería con Jaén que, además, ésta se uniría a otra línea ferroviaria, la de Madrid-Cádiz.
El trazado contaba con algunas dificultades que el propio ingeniero español, Rogelio Inchaurrandieta Páez era incapaz de solventar. Entre estos obstáculos se encontraba el tener que construir varios viaductos, dos de ellos de enormes dimensiones: uno que cruzaría el río Salado y el otro sobre el río Guadahortuna. Por ese motivo la Compañía de los Caminos de Hierro del Sur de España, creada en 1889, encargó a la sociedad francesa Fives-Lille la construcción de la línea Linares-Almería.
El trazado fue proyectado y firmado por los ingenieros de dicha empresa, Edmond Duval y Cyril Boutilliea, y refrendado por Inchaurrandieta. Se presentó en el Ministerio de Fomento el 26 de marzo de 1890, siendo definitivamente aprobado el 27 de enero de 1891.
Descripción del Puente del Hacho

El Puente del Hacho fue construido entre 1889 y 1897. La estructura metálica mide 624 metros de longitud, y, hasta hace poco, era el más largo de la red ferroviaria española. El tablero está dividido en doce tramos, de los cuales, cuatro son de 50 metros de luz, de tipo cruz de San Andrés, mientras que los ocho restantes son del tipo Linnville, y cuentan con 60 metros de luz cada uno. Todo el conjunto se apoya sobre siete esbeltas pilas de hierro sobre zarpas de hormigón, y cuatro de piedra. Las mayores alcanzan una altura en torno a los 50 metros.
La estructura superior dispone de raíles protegidos por un antepecho corrido, estando todo ello realizado en hierro, con las diversas piezas remachadas entre sí. Bajo los raíles destaca un impresionante pasadizo volado, al cual se accede por unas escaleras dispuestas en los extremos del puente, que, originariamente se utilizaba para que los operarios pudieran reparar y pintar e puente.
A principio de los 70 del siglo XX el TALGO irrumpió en nuestro país, teniendo que adaptar muchas infraestructuras. Debido a la dificultad y al elevado coste que suponía la adecuación del Puente del Hacho a las actuales condiciones de la circulación ferroviaria, se optó por construir otro viaducto paralelo, en este caso de hormigón pretensado. RENFE optó por vender la estación de Alamedilla y varios puentes a un chatarrero madrileño. Algunas infraestructuras fueron desmanteladas, sin embargo el Puente del Hacho se libró in extremis. Los vecinos de Alamedilla se rebelaron y consiguieron que se incoara el expediente para declarar el viaducto como monumento histórico artístico. La Guardia Civil, enviada por el gobernador José María Fernández Fernández, se desplazó hasta el puente para desmontar las cargas de dinamita que ya habían sido colocadas en su estructuras para derribarlo.
El Puente del Hacho ¿diseñado por Eiffel?

Se suele decir, quizás, para darle mayor importancia, que tanto el puente de Dúrcal como este del Hacho, fueron realizados por la empresa de Gustave Eiffel, sin embargo esto no es del todo cierto.
La mayoría de las construcciones de la línea Linares-Almería, especialmente los puentes, se diseñaron a base de fórmulas estandarizadas que ya habían sido ensayadas con éxito, en otros trabajos anteriores. No obstante, debían adaptarse a las situaciones particulares de cada emplazamiento, por lo que el ingeniero, sobre el terreno, definía las directrices de cada construcción. Posteriormente, serían perfiladas en la oficina técnica de París hasta completar los proyectos definitivos, firmados siempre por el director general de la compañía, Edmond Duval.
Puesto que La Fives-Lille, colaboraba con Daydé & Pillé y Gustave Eiffel, es muy probable que, Duval, que había trabajado anteriormente con Eiffel, y con otro refutado ingeniero: Jean-Baptiste Krantz, utilizara el mismo tipo de estructura para construir el Puente del Hacho. Eso no significa que el Viaducto de Guadahortuna fuera encargado al estudio de Gustave Eiffel, ni que Duval trabajara, en esa época, a las órdenes del constructor de la famosa torre parisina.
Por cierto, Eiffel nunca dejó de firmar sus trabajos, y siempre se las ingenió, mediante poderes notariales, para que su nombre apareciera por algún sitio. Ni en la memoria técnica de 1896, firmada por el granadino Rogelio Inchaurrandieta, ni en las posteriores se hace mención a Eiffel.
Muy intereante histora . ¿ ahora me pregunto por qué si Eiffel firmaba todos sus trabajos, no se mencionaba en lugar alguno? y volviendo al puente ¡¡¡que estructura para esa época, magnifico!! muy buenos lugares para visitar (conocer) lástima que residiendo en Argentina económicamente imposible. Gracias por hacerme viajar de esta manera. compartiendo
En relación al Puente del Hacho, no hay constancia documental de que, ni siquiera, se interesara por este puente. Eiffel firmó todos sus trabajos hechos por él o sus ingenieros, tanto los realizados en España como en otros países. Este puente no parece en ninguna relación de sus proyectos, que protegía bajo patentes.
En el libro titulado «Gustave Eiffel» escrito por de Bertrand Lemoine se hace un estupendo retrato de su personalidad, de sus trabajos y su relación con los Duval.
En el hipotético caso, que no lo es, de que Gustave Eiffel o sus ingenieros hubiesen diseñado este puente, habría quedado reflejado en más de un documento, no solo en los de la sociedad francesa Fives-Lille, que se perdieron durante la primera Guerra Mundial.
Lo que pasa es que viste más decir que es un puente salido de los talleres de Gustave Eiffel, que contar que es un puente inspirado en sus trabajos.
Por otro lado, Duval era un refutado ingeniero que diseñó estructuras metálicas impresionantes, y no necesitaba estar a la sombra de Eiffel
Se puede decir que, el Puente del Hacho es de estilo Eiffel, pero, en ningún caso, que fuera un proyecto suyo o de sus ingenieros. Y mucho menos que le pasara el trabajo a dos de sus discípulos porque el estaba en litigios en Panamá. Eiffel no desaprovechó oportunidad para dejar su impronta
No es así. Vivo en frente de ese puente, y todos mis familiares han podido contarme la historia, desde padres, a abuelos, a bisabuelos. Fue llevado a cabo a través de los planos de los ingenieros de Eiffel.
Eiffel los mandó desde Francia hasta aquí.
Muchas de las cosas que se han escrito acerca del puente las he escrito yo, probablemente algunas con un cierto error, en función de la información que iba recopilando. Estuve en París, en la sede de Fives Lille y efectivamente me dijeron que no tenían ninguna documentación al respecto porque se perdió toda durante la primera guerra mundial. Parece ser que Edmond Duval y Cyril Boutilliea, en algún momento de su trayectoria profesional, estuvieron muy cercanos a Eiffel y que probablemente en sus comienzos estuvieron trabajando con él, pero todo son deducciones, no he encontrado documentación que ratifique esto. Lo cierto es que el tipo constructivo del Puente del Hacho es muy similar al de la Torre Eiffel, y que Edmond Duval y Cyril Boutilliea fueron dos ingenieros sumamente reconocidos, posiblemente salidos del entorno de Eiffel.