ALJIBE DE SAN MIGUEL BAJO Recoge las aguas de uno de los ramales de la acequia de Aynadamar

ALJIBE DE SAN MIGUEL BAJO

ALJIBE DE SAN MIGUEL BAJO

En la Placeta de San Miguel Bajo, encontramos una impresionante iglesia mudejar, construida durante la primera mitad del siglo XVI. Este templo, que le da nombre a la plaza y a esta zona del Albaicín, es la Iglesia de San Miguel Bajo.

Muchas de las iglesias del Albaicín se erigieron sobre los restos de mezquitas, gimas o rábitas musulmanas, y el caso de la iglesia de San Miguel Bajo no es una excepción.

Las mezquitas tenían integradas un aljibe. El templo de San Miguel aun conserva el suyo, en la fachada Oeste, construido en en el siglo XIII, durante la época de la dinastía Nazarí.

Como tantos otros aljibes del barrio del Albaicín, el de San Miguel Bajo también recoge las aguas de uno de los ramales de la acequia de Aynadamar o Fuente de las Lágrimas (Ayn al-Dama)

Destaca del aljibe su portada exterior, centrada en un arco apuntado de herradura, enmarcado por alfiz, que descansa sobre columnas romanas.

La cisterna del aljibe de San Miguel Bajo puede almacenar hasta 90 metros cúbicos de agua. La altura de la cisterna y el pasadizo es de casi 3 metros.

El aljibe San Miguel Bajo consta de dos partes: 

La primera es una especie de callejón de directriz quebrada , que mide 4,84 metros de longitud. Se encuentra cubierta por tres bóvedas; una de medio cañón, otra de cuarto de cañón, y la tercera esquifada.

La segunda parte es una amplia sala rectangular que mide 5,53 metros de longitud, y que cuenta con un pilar central rectangular. Se encuentra cubierta por cuatro bóvedas de medio cañón, que se cortan entre sí en las diagonales. Los muros y las bóvedas son de ladrillo enlucidos y las solerías de barro cocido.

Casa Rural el Secreto del Olivo

 

PLANO - ALJIBE DE SAN MIGUEL BAJO

PLANO – ALJIBE DE SAN MIGUEL BAJO

En el interior de la Iglesia de San Miguel Bajo, en la segunda capilla del lado izquierdo, antes del Cristo de la Paciencia, se eleva sobre el suelo parte de la estructura del aljibe.

Visitar este entrañable lugar requiere su tiempo. Te aconsejamos hacer un alto en el camino, y tomar algo en alguno de los bares que circundan la placeta, para que te impregnes de la magia bohemia del Albaicín. Siempre hay un buen momento para asomarte a la Placeta de San Miguel Bajo, pero si realmente quieres empaparte del acervo cultural es muy recomendable hacerlo en Semana Santa, concretamente el Jueves Santo cuando salen las procesiones del Albaicín. Otro  de los momentos cruciales para vivir esta plaza es el 3 de Mayo, festividad de la Cruz.

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